La Guardia Urbana cifró en un millón de personas la asistencia a la manifestación, cifra que la Delegación del Gobierno rebajó a 350.000.
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Baile de cifras, sí, pero ninguna de ellas fue realmente abrumadora. Una victoria para algunos, un fracaso de movilización para otros. El caso es que el independentismo catalán monopolizó la manifestación que recorrió las calles de Barcelona con motivo de la Diada del 11 de septiembre al grito de «votaremos», a menos de 3 semanas del referéndum ilegal del 1 de octubre. La Guardia Urbana cifró en un millón de personas la asistencia a la manifestación, cifra que la Delegación del Gobierno rebajó a 350.000.
El Gobierno deRajoyatribuyó eldescenso de participaciónen la manifestación de la Diada a que ha sido «secuestrada» por los independentistas más radicales. Fuentes del Ejecutivo añadieron que la representación de los catalanes se encuentra en el Parlament.
En la prensa, los diarios coinciden en que la manifestación contó conmenor participación que en años anteriores. El diarioEL PAÍSdice que «la participación frustra las expectativas y apenas llega al medio millón», según los cálculos realizados por el propio diario.EL MUNDOseñala que la manifestación fue «multitudinaria, aunque menos que otros años».
Por su parte,ABCdestaca que «el independentismo pierde 800.000 manifestantes desde 2014». De igual modo,LA RAZÓNresalta que «la Diada pierde 800.000 adeptos del 9-N al 1-O». Este diario habla de «otro 11 de septiembre (no) histórico».
Desde otra perspectiva, en la prensa catalana,EL PERIÓDICOhabla de «masiva manifestación» yLA VANGUARDIAsubraya que «cientos de miles de personas se manifiestan por sexta vez en favor de la independencia».
Por otro lado, los diarios resaltan que la manifestación fueacaparada por los independentistas. «El sí toma la calle», titulaLA VANGUARDIA, mientras queEL PERIÓDICOdestaca en su primera: «El ‘sí’ muestra músculo».20 MINUTOSresalta el «alarde de fuerza del independentismo para impulsar el 1-O».EL PAÍShabla de «la Diada de la división» y dice que «los independentistas imponen una celebración exclusiva para los partidarios del referéndum ilegal del 1 de octubre». ParaEL MUNDO, al igual que paraLA RAZÓN, fue la Diada de «la desobediencia». Mientras,ABCdestaca que «el independentismo se apodera de la fiesta de los catalanes», y titula en su primera: «El día que Cataluña perdió su bandera», en referencia a la utilización de esteladas en lugar de senyeras.
A la manifestación asistió el presidente de la Generalitat,Carles Puigdemont, que resaltó que «la fuerza de la gente es el mejor impulso para el 1-O». No participó la alcaldesa de Barcelona,Ada Colau, si bien asistió el primer teniente de alcalde,Gerardo Pisarello, coincidiendo con el debate sobre si el consistorio barcelonés cederá o no locales para la celebración del referéndum.
Al finalizar la manifestación, se desarrolló otra convocada por organizaciones del entorno de la CUP, que discurrió con incidentes como la quema de las banderas de España, Francia y la de la Unión Europea. A la conclusión un joven rasgó una foto del Rey. La diputada de la CUPAnna Gabrielexigió a la alcaldesa de Barcelona: «Señora Colau, ¡ponga los colegios!». Durante la mañana, en la tradicional ofrenda floral al monumento deRafael Casanova, dirigentes del PSC fueron insultados por algunos asistentes.
PRIMEROS DATOS SOBRE AFLUENCIA
La manifestación de la Diada 2017 de Barcelona se ha convertido en un concurrido acto pro-referéndum de autodeterminación. Sin embargo, las cifras sobre la afluencia han sido muy dispares. Si bien hay quien apunta a que la participación fue menor que la edición del año anterior con 225.000 personas, según Societat Civil Catalana; los organizadores apuntaron a alrededor de un millón de personas, cifra también barajada por la Guardia Urbana de Barcelona.
Antes de que arrancara la marcha, la Asamblea Nacional Catalana aseguraba que se han alcanzado unas «cifras extraordinarias»: más de 450.000 inscripciones, más de 1.800 autocares llegados a la ciudad condal y cerca de 300.000 camisetas vendidas. Además, en el turno de los discursos, la presidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI),Neus Lloveras, afirmó que 688 ayuntamientos ya han anunciado que colaborarán para que haya urnas el día del referéndum e invitó a los dudosos a sumarse al procés.
Entre los participantes se encontraba el líder de Sortu,Arnaldo Otegi, pero no la alcaldesa de Barcelona en ComúAda Colauque si bien sí participó en ediciones anteriores, en esta ocasión prefirió mantener un plano más discreto para no tomar partido en una manifestación tan volcada con el ‘sí a la independencia’ para el referéndum de autodeterminación. Además, hay que recordar que Colau ha manifestado su intención de hacer lo posible para poner urnas el próximo 1-O si bien aún no ha tomado la decisión definitiva sobre lo que hará el consistorio ante las dudas legales de la consulta.
Una vez finalizada la manifestación por el centro de Barcelona en el que cientos de miles de manifestantes configuraron una gran X -marca del referéndum-, arrancó la marcha encabezada por la CUP.




