CARA Y CRUZ DE LA SITUACIÓN EN TORRELAVEGA

Por Manolo Haro

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Torrelavega pasa por unos momentos que se pueden calificar como de incertidumbre a la espera de acontecimientos derivados de una actividad intensa desde el interior del palacio municipal.

Es necesario empezar por la aprobación del documento más importante para el funcionamiento del municipio, como son los presupuestos generales para el presente curso 2016. En este sentido hay que destacar la responsabilidad de los grupos políticos que, en su mayoría, accedieron a votar a favor, excepción hecha de "Torrelavega SI" y "Torrelavega puede". Sus razones tendrán para haberlo hecho.

Casi 55 millones de euros serán administrados de la mejor manera posible para que la parálisis que sufre la ciudad en tantos sectores pueda desbloquearse e iniciar un arranque que aporte la necesaria dosis de optimismo y esperanza como para esperar un futuro mejor.

Entre los movimientos que han puesto de acuerdo a la Corporación, destaca la petición realizada por el Alcalde Cruz Viadero secundado por los 24 restante miembros, ofreciendo las instalaciones de La Lechera para albergar el MUPAC. Recinto que cumple sobradamente las exigencias con 5.000 metros cuadrados en su interior más 23.000, en el exterior, donde además de amplios aparcamientos, pueden habilitarse para cualquier actividad complementaria.

Además, está emplazado en un lugar geográfico con las mejores condiciones, a pocos metros del centro de la ciudad y enfilando salidas cercanas en todas direcciones, como Bilbao, Palencia, Oviedo... todo a través de autovía.

Otros municipios también se han ofrecido, como Santillana del Mar, Puente Viesgo... y en todos se há producido una respuesta, la del Alcalde de Santander, no exenta de malestar al entender que el museo es patrimonio exclusivo de la capital.

Quiero dejar bien claro que la oferta de Torrelavega se ha llevado a cabo con toda corrección y con todo respeto, destacando Cruz Viadero que "... no quiero batallas ni polémicas, solo ofrecemos nuestras instalaciones para un museo que es de todos los cántabros".

Así estamos, entre tanto, a la espera de una resolución que se antoja conflictiva, cuando lo que se ha hecho no es más que pedir atención para las necesidades que nos asisten en forma de colaboración.

En el otro lado nos encontramos con una situación de nuestro comercio rozando lo dramático. Por una parte, la suspensión de una feria previamente programada por la asociación APEMECAC, ya que apenas se inscribieron 17 firmas.

Por otra, la que seria 8ª edición de un desfile de moda que, como una de las ediciones anteriores, mostraría las campañas estacionales y que estuvieron precedidas de notables éxitos, igualmente ha quedado cancelada por el mismo motivo: falta de colaboración económica de instituciones locales y regionales.

Ante este panorama, el futuro promete poco, ya que si en colaboraciones anteriores hice referencia a un amplio repertorio de locales cerrados por "se vende o se alquila", ahora habría que añadir que las condiciones climatológicas han jugado en contra al tener que avanzar campañas de rebajas en épocas no adecuadas ante la falta de ventas temporales.

Hay cosas que suman en contra, como el futuro de la empresa SNIACE, que no acaba de aclararse y que su reapertura supondría movimientos de consumo actualmente escasos por culpa del desempleo y falta de posibilidades.

No queda más que confiar en el trabajo, en la creación de objetivos y proyectos que supongan ilusión y esperanzas que ahora mismo de eso, no tenemos mucho. Y que este cara y cruz sea pasajero, pero es que a veces la mano no ahoga, pero aprieta bastante.

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