UNA PATRULLERA CON SUÁNCES COMO DESTINO DEFINITIVO

Por Serafín Fernández Villazón

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Como suancino, si no de nacimiento, si de origen desde hace al menos cinco generaciones, y enamorado de sus muchas bellezas, he visto con enorme satisfacción la posibilidad de que la patrullera de altura, de la clase Anaga "Tagomago" (nombrada así en honor de la isla mallorquina homónima y cuyo nombre procede seguramente del general cartaginés Magón Barca) rinda su último viaje y termine durante 2018 en Suances como destino definitivo.

Como secretario de la Asociación de Veteranos del Regimiento Valencia 23 ABQ, es también una satisfacción comprobar el estupendo trabajo de los compañeros Veteranos de la Armada y la Asociación Trozo Cultural, para conseguir la cesión gratuita de la patrullera por parte de la Armada española.

Se cuenta con el apoyo entusiasta del Ayuntamiento de Suances, que ha mostrado el interés y la colaboración municipal, el informe favorable de la Capitanía Marítima, se han solventado las alegaciones del Gobierno Regional, de quien depende el Puerto suancino y finalmente, la Demarcación de Costas de Cantabria, organismo del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, ha emitido informe favorable, recomendando la concesión del amarre a la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar.

El proyecto de instalar un Centro de Cultura Naval en el buque, va dirigido al público en general, gente de mar, escolares, militares... para entre otras actividades, organizar visitas guiadas, bautizos de mar, avistamiento de aves y peces, celebración de eventos, conferencias, proyecciones, cursos de títulos deportivos náuticos, clases prácticas de acuerdo con la Escuela de Náutica. Además, se organizaran actos propios de la Armada, como el izado de bandera, la oración del ocaso, estudios sobre figuras de nuestra gloriosa Marina y preservación en general de la Cultura de la Armada.

Todo ello es, para Suances, una oportunidad de conseguir un atractivo turístico-cultural (otro más) de primer nivel. Y así se ha demostrado en los diversos lugares donde han instalado un museo de este tipo.

La financiación está calculada a base de patrocinios, venta de entradas, celebración de eventos y venta de artículos de merchandising, entre otras posibilidades.

Está todo en marcha. Hay trabajo, compromiso, ilusión y seriedad. Solo falta la concesión de la ocupación de terreno de dominio público marítimo terrestre para el acceso y fondeo permanente de la embarcación.

Pongamos todos proa a la consecución de este trámite. Y si tu, lector amable quieres hacerme llegar tus opiniones, puedes enviar un correo electrónico a veteranosabq@gmail.com. Muchas gracias.

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