UNAS TROVAS SOBRE "EL ADOSADO"

Por José Luis Ruiz Vidal

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EL ADOSADO


Trovas

 

 

Me acaban de regalar

un rumboso chalecito,

al que me habré de mudar

cuando firme el finiquito.

 

Tiene unas vistas al mar,

ramos de flores por quilos,

el barrio es muy singular,

y los vecinos tranquilos.

 

Vas allí cuando la palmas,

y aun siendo bien reducido,

lo pueblan miles de almas,

pero no se oye ni un ruido.

 

Ya soy dueño por derecho 

de un primoroso adosado:      

cuatro paredes, el techo   

 y un vecino a cada lado.

 

La aurora, cada mañana

lo envuelve con tanta paz,

que no se escucha una rana

ni los gritos de un rapaz.

 

No te molesta la brisa,

ni temes ser despertado;

ya puedes dormir sin prisa

pues el tiempo se ha parado.

 

Mi adosado hace furor,

es un regalo excelente,

y yo espero, con humor,

disfrutarlo eternamente.

 


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