BUENA DECISIÓN DE RAJOY SOBRE CATALUÑA: ELECCIONES AUTONÓMICAS EL 21 DE DICIEMBRE

Por JOSÉ RAMÓN SAIZ

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EN LAS PRIMERAS HORAS de aplicación del artículo 155 de la Constitución Española para "normalizar" la situación en Cataluña nos ha traído una buena noticia: la convocatoria por el Estado de elecciones autonómicas para el 21 de diciembre, que todo indica es la fecha que el Gobierno pone de tope para aplicar el referido artículo constitucional y retirarse de Cataluña.

Con esta convocatoria electoral, los temores de vivir una involución autonómica con la aplicación del 155, parece que quedan disipados. Ha hecho bien, muy bien, el tantas veces calificado de timorato (nos referimos a Rajoy) de tomar una decisión que descoloca a todos, comenzando por los nacionalistas que irresponsablemente han proclamado la República Catalana en cuya imagen predominan los puño en alto de los antisistema de la CUP, Con esta medida, Rajoy quiere transferir cuanto antes el autogobierno catalán a los catalanes, respetando algo exigible desde una visión democrática, como es el título VIII de la Constitución y, en este caso concreto, el patrimonio histórico de Cataluña que representa la Generalitat.

La decisión de Rajoy, no obstante, tiene serios riesgos, sobre todo porque probablemente obligue a que republicanos y exconvergentes reediten una coalición para, al menos, mantener su fuerza parlamentaria que en este caso les llevaría tácticamente a renunciar a la independencia y centrarse en el objetivo de una consulta pactada, sumando fuerzas y haciendo mayoría con los diputados de Ada Colau..

Por otra parte, teniendo en cuenta que en el ámbito penal las inhabilitaciones solo tienen efecto cuando ya hay sentencia firme -en principio en el Supremo- la reedición de Junts pel Si podría nuclearse en torno a Puigdemont y Junqueras, responsables de provocar la intervención del Estado con el recurso excepcional a lo previsto en la Constitución.  Además, como las elecciones son convocadas por el Estado, podrían encontrar como reacción que la asistencia a las urnas fuera masiva en el campo soberanista. Pero éstas no dejan de ser reflexiones un tanto prematuras, aunque no veo que tanto ERC como el actual PdCAT (en el que podría jugar un papel importante Santi Vila, el consejero que ceso por discrepancias con la independencia) decidan no presentarse y quedar fuera del nuevo Parlamento.

Es cierto que habrá que ver como se desarrollan las elecciones y los partidos que finalmente concurran. De entrada, la posibilidad de que la CUP no esté en el nuevo Parlamento es una buena noticia, aunque seguirían siendo un factor desestabilizador en la calle.  En la legislatura que ha finalizado han monopolizado las ideas independentistas logrando que Junts pel Si actuara prácticamente de marioneta. En esta línea de reflexión comparto una tesis que define al defenestrado Puigdemont como sigue: "milita en el PdCAT, piensa como ERC y actúa como la CUP", como ha demostrado, hoy probablemente arrepentido de no haber tenido agallas ante los suyos de convocar elecciones autonómicas cuando tenía potestad para ello.

No es posible entrar en más análisis de la cuestión. Rajoy ha hecho bien en convocar elecciones para dentro de poco más de 50 días y ello indica que la aplicación del artículo 155 será suave y gradual. Los españoles podemos respirar con cierta tranquilidad en este día triste para España, más si los derechos políticos y civiles quedan garantizados y no son lesionados. 

Los problemas, sin embargo, siguen ahí, entre nosotros.  El primero, la corrupción que tanto apunta a políticos y partidos, principalmente -y es necesario apuntarlo- al del Sr. Rajoy. Durante los últimos dos meses, noticias importantes sobre corrupción han quedado arrinconadas, lamentablemente. El Estado de Derecho al que hemos apelado por la anormalidad de los gobernantes de Cataluña, no puede ni debe mostrarse pasivo ante la gravísima herida que la corrupción ha infringido (y está infringiendo) a la democracia española.

Me permito, por último, apuntar la siguiente cuestión. Cuando el Sr. Rajoy, como presidente del Gobierno de España, ha apelado con razón al cumplimiento de la ley en Cataluña, le reclamo que piense muy seriamente si él la cumple. Lo digo y lo escribo como cántabro, reclamándole que cuanto antes pague lo que con su firma avaló para Valdecilla, una institución que es de vital importancia para nuestra comunidad y, nosotros, los cántabros.

*Escrito el viernes a las 22,30 horas.

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