TORRELAVEGA 2018: ¿QUE NOS ESPERA?

Por Manolo Haro

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                                                      LOS  LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS en forma de ofertas y proyectos en general, nos presentan una Torrelavega razonablemente esperanzada en relación con su futuro económico, dado su status  comercial, sector que actualmente presenta un déficit derivado de varios motivos.

Uno de ellos habría que encontrarlo en un relevo generacional que en gran número de casos resulta de una falta de continuidad en negocios familiares por diversas circunstancias.
Otro, aunque parezca menor, se quejan muchos comerciantes de que es por culpa de la peatonalización de calles impidiendo el paso y, por ello, el acercamiento de vehículos a las inmediaciones de sus establecimientos. Así, unas veces por comodidad y otras por necesidad (exceso de volúmen o peso), los clientes potenciales se buscan la vida en las grandes superficies, cuya presencia y posibilidades han sido el verdadero detonante de la enorme caída del sector.

Y por si fuera poco, un nuevo competidor  emerge en escena de manera amenazante, como las ventas "on line" que, por lo que parece, proliferan de manera imparable.

En este sentido, parece ser que se ha puesto en marcha un proyecto similar al gigante Amazon.Prime, comercio electrónico americano arraigado desde 1.994, salvando las diferencias -insalvables a todas luces-, del que no hay noticias por el momento y cuya respuesta de los comerciantes locales, se redujo a poco más de una docena, a la llamada de la reunión informativa.

LA INDUSTRIA

Pero si un rayo de luz ha venido alimentando un moderado optimismo últimamente, lo proporciona el futuro de tres empresas que un día hicieron posible que a Torrelavega se la conociera como Ciudad del dólar.
Por un lado, Solvay & Cíe. que, tras acuerdo con una firma portuguesa, impide un inmediato recorte de plantilla.

Por otro, la reactivación de un sector de SNIACE, que contribuye a tranquilizar a un buen número de familias. Al menos, de momento.
Y lo más ¿dudoso?, las negociaciones para recuperar AZSA (Asturiana de Zinc). Se asegura que hay varios candidatos para su futura y posible recuperación, lo que supondría la creación de un buen número de empleo.

Lo  que ocurre es que esas dudas razonables vienen dadas por las causas de su cierre en el año 2.003 --por accidente-, tras 147 años de vida. Eso puede justificar el recelo de quienes lo vemos tan complicado como deseado.

Si a todo le añadimos una serie de proyectos municipales de diversa índole, da la sensación de que estamos ante un  2.018 prometedor. Eso sí: del soterramiento, ni hablamos, porque "ir  p`aná...".

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