Y la música paró

Por Alfonso del Amo Benaite

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Año 1981, en España gobernaba UCD, tenía 168 Diputados en el Congreso y estabilidad parlamentaria. En el Gobierno de UCD estaban Adolfo Suarez, Joaquín Garrigues Walker, Leopoldo Calvo Sotelo, Landelino Lavilla, Fernández Ordoñez … ahí no había nadie como Ana Mato, Leire Pajín o Pepiño Blanco, ni siquiera como Jorge Fernández con su ominosa “Ley Mordaza”, era un Gobierno que se manejaba en una onda política de distinto calado.

En aquellos años España tenía 1,7 millones de parados no los cuatro actuales, y … de repente la música paró : Se celebraron Elecciones Autonómicas en Galicia, UCD presentó un magnífico candidato, José Quiroga, que no ganó aunque obtuvo el 27 % de los votos, si el 27 % no el 4 %, entonces las cosas comenzaron a rodar y un año después en Octubre de 1982 el Partido en el Gobierno pasó de 168 escaños a 12, quedó fagocitado por una AP que ganando ( solamente por dos puntos ) aquellas elecciones autonómicas inició un cambio que ha venido a durar 26 años. Todo este proceso se desencadena en una autonómicas.

El 21 de Diciembre de 2017 se celebran unas atropelladas elecciones en Cataluña, en ellas el Partido Popular recibió un sartenazo electoral que le deja con un magro 4 % de los votos y que parece indubitado tendrá efecto contagio en el resto de España, llevando a un deterioro de la marca y una pérdida de reputación, en donde el tiempo de unos lleva al declinar de otros, puesto que nada hay más poderoso que un Partido que llega a tiempo sobre todo cuando nos encontramos en una nueva situación, la de unos tiempos electorales que cambian muy rápidamente, situación que con anterioridad no se producía de forma tan evidente, sobre todo, si junto a unos electores que ponen en solfa su convicción en el Partido se avecina este nuevo tiempo político que replantea todo, desde la arquitectura del sistema autonómico, las competencias de la UE, todo … que está reclamando Partidos con atractivo, no arcaicos, transversales en el tejido social, que no produzcan rechazo, oferta que no parece sea capaz de situar en el tablero político quien únicamente lidera el segmento de los mayores de 65 años, juega continuamente a la defensiva, se empeña en el posibilismo tecnocrático, tiene la gestión como argumento político aceptando la supremacía del Estado sobre los individuos, mientras abandona el debate de ideas que convirtieron al Partido en una formidable organización que debatía, confrontaba modelos y ganaba elecciones.

Y entonces la música paró. Cual es la respuesta …? el silencio, el estruendoso silencio político de la inanición, del inmovilismo, de esperar que el tiempo solucione las cosas o lo pudra todo. Demonios ¡¡¡ que hastío.

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