LA ÉTICA DEL SR. REVILLA: DEDÍQUESE A GOBERNAR Y NO A VENDER LIBROS

Por Ramón Arenas San Martín

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El pasado seis de mayo, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, se refirió al presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, afirmando que éste "ha optado por abandonar cualquier tiempo dedicado a esta comunidad para emplearlo en sus libros".

También le pidió que hiciera público lo que ganaba con esa actividad, exigiéndole que se pusiera a trabajar para impulsar la región y lamentando que Revilla "hubiera optado por abandonar cualquier tiempo dedicado a Cantabria" para "emplearlo en sus libros".

Revilla, presto en su respuesta, achacó las críticas del ministro de Fomento  y exalcalde de Santander a que está ya en campaña electoral y su partido, el PRC, es el rival a batir y un hueso duro".

La conocida expresión “¿Qué hora es...? ¡manzanas traigo!” expresa el rifirrafe entre De la Serna y Revilla.

EL VUELO DE LA MARIPOSA.

Sin duda, Revilla conocerá la teoría del vuelo de las mariposas y cómo el aleteo de una “insignificante” mariposa puede cambiar el rumbo del mundo. Que le pregunten a Cristina Cifuentes lo que supuso en la Comunidad de Madrid dos simples botes de cremas.

Revilla sabe que cuando una persona actúa, se establecen una serie de causas y concausas vitales y existenciales, dado que “los hechos reales” se

inscriben en “un espacio y un tiempo reales” ; máxime cuando eres presidente del gobierno de Cantabria y en los platos no te llaman Miguel Angel o, simplemente, Revilla, sino SR. PRESIDENTE .

Cuando De la Serna le invitó a Revilla a que hiciera públicas sus ganancias económicas derivadas de la venta de sus libros, más que un aleteo fue un mensaje claro y contundente, donde la ambigüedad de la respuesta de Revilla ¡Manzanas traigo! demuestra que le ha llegado al alma y al bolsillo.

Revilla nos tiene acostumbrados, como Pablo Iglesias a mostrarse como la encarnación de la ética y moral; sin embargo, los hechos, desmienten su coherencia.

A Pablo Iglesias la incoherencia le perdió, por ello, ahora se le recrimina que constantemente criticara a los políticos que viven en chalets y que él, a la primera de cambio, haya caído justo en los vicios de la casta a la que tanto criticaba.

A Revilla le escuece que alguien saque el tema de las ganancias que le reportan sus libros. Pero la ética es una parte de la filosofía y política muy interesante, sin confundir la ética con la moralidad o la legalidad.

Algo puede ser perfectamente legal, pero no ético, que se lo pregunten a Pablo Iglesias o a Miguel Ángel Revilla, con su chalet o sus ganancias editoriales. Legalidad, ética o moralidad son cosas que a veces convergen como si fueran el eje de un mismo círculo, pero en otras ocasiones, divergen en aspectos y contenidos totalmente diferente, como si fueran galaxias muy lejanas.

Entre quienes convergen esos tres aspectos fundamentales, pasan a la historia como grandes líderes, recordemos a Martín Luther King, por ejemplo; pero entre los que esos conceptos divergen y se alejan, pasan a la historia como meros parlanchines.

Sin duda, a Revilla no se le podrá acusar penalmente de prevalerse de su cargo para vender libros y lucrarse, pero ello no significa que no lo haga. Su actitud puede ser legal e incluso moral, dado que estamos acostumbrados a este tipo de comportamientos; pero NO ES ÉTICO .

Nadie denunciará a Revilla por prevalerse de su cargo para cometer un delito, pero, como el aleteo de la mariposa, sin duda, por encima del pensamiento de muchos cántabros rondan los 525.729 euros que Revilla tuvo que declarar a la hacienda pública entre los años 2013 y 2017.

Revilla e Iglesias debieran tener en cuenta el conocido refrán “Consejos doy, que para mi no tengo” ya que las urnas, al final, son el crisol inexorable donde se miden los políticos en base al valor y precio que les otorgan sus hechos, no sus palabras.


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