Cantabria ni más ni menos que otras

Por JOAQUIN SOLANAS

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Queremos vivir en un país donde las Comunidades y sus ciudadanos sean iguales en derechos y obligaciones. Son 5 los gobiernos en los que han estado los regionalista en los últimos 25 años. Gobiernos con tres presidencia de Revilla y dos vicepresidencias y con una buena y repetitiva ristra de Consejerías y Consejeros. Siempre sin ganar las elecciones y nunca siendo responsable del declive de nuestra Comunidad. Así se escribe la historia.... El gran líder mediático impoluto de mácula alguna ; siempre “anteponiendo”, eso dice él, Cantabria a todo. Su razón de ser: nuestra Comunidad. Lo cierto es que desde su regionalismo no ha conseguido generalmente ningún trato preferente del gobierno central. Me atrevería a decir que más bien todo lo contrario. Es evidente que nuestra idiosincrasia: aguerrida, introvertida, desconfiada y noble le ha servido, pero él, no ha servido a los Cántabros. Vivimos en un país o estado donde la igualdad no existe entre los españoles. No es lo mismo nacer en el País Vasco o Cataluña que en Cantabria o La Rioja. Tampoco es lo mismo Madrid que Murcia, ni Andalucía que Extremadura. En España hay regiones de primera y de segunda. El maltrato que sufrimos es producto de la pequeñez demográfica, la perversión democrática y/o los rancios y falsos linajes. En román paladino: lo que significa ser una Comunidad de 500.000 habitantes, no tener ínfulas independentista (o idioma excluyente) y de no ser histórica para ellos.... La falta demográfica se traduce en pocos diputados como para importar a los gobiernos centrales sean o no del mismo partido que gobierne en Madrid. Cinco diputados que se juegan en Cantabria no son de gran peso en los intereses de las maquinarias partidistas electorales. Son más de 60 los que aporta Andalucía, 36 los de de Madrid,... frente a cuatro de Rioja o cinco de Navarra. No tener kale borroka o usar el idioma castellano te hace ser visto como el tonto útil: no se quiere independizar, no se queja, puede ser usado por todos, ....Ser consciente de que formamos parte de una gran e histórica nación, que el castellano (español) es un idioma con fuerza mundial que debemos defender y que nuestro nacionalismo no pasa de la sensata y necesaria defensa de tradiciones y cultura hace fácil que te olviden. Trágico pero real como podemos ver por la historia reciente. Es como si en el colegio diéramos más atención o premiáramos al gamberro antes que al obediente y estudioso. El menosprecio histórico a nuestra región cuna de la España medieval, moderna y contemporánea no se traduce en cupos ni cuotas....No somos Navarra o el P. Vasco de esa manera no tenemos trato de privilegio en los presupuestos o por leyes que permiten una mejor y más generosa autogestión. No somos iguales como dice bien Ciudadanos y Albert Rivera. Y lo que es peor, un líder regionalista que por llegar al poder cede una y otra vez ante el partido mayoritario de turno negociando por sus propios intereses y no los de la comunidad. En Cataluña o el País Vasco, al menos sus partidos nacionalistas, juegan a lo opuesto: si quieres llegar al poder (cualquiera de los mayoritarios habituales PSOE o PP) tienes que ser dadivoso con mi región o autonomía. Pero aquí Revilla cede para llegar él. Es minoritario y quiere ser presidente, ¿cómo lo conseguiría si no más que cediendo? Creo que con Ciudadanos eso cambiará, no agitaremos banderas xenófobas ni reclamaremos excepciones del pasado si no que lucharemos por un estado igual para todos, por la normalización e igualación entre autonomías. Tener los mismos derechos independientemente de dónde vivas o hayas nacido forma parte del ADN de nuestra formación. Nuestro partido aquí y en Madrid dice lo mismo. Nuestra próxima victoria permitirá demandar esta igualdad sin necesidad de abandonar a los nuestros, a los Cántabros. No queremos trato de favor o que se nos engorde más que a otros, queremos lo mismo para todos aunque eso cueste no estar de presidente. Pedimos un trato del siglo XX en pleno XXI porque es de sentido común no beneficiar a los grandes, a los chantajistas o a los que quieren usar a tu nación en su beneficio.