Por JOSÉ RAMÓN SAIZ
“El desafío cántabro” es el título de un artículo que el pasado 18 de abril ha publicado El Correo de Bilbao, firmado por Josu García. Tiene “claves” de gran interés para consumo interno ya que nos muestra hasta que punto hacen daño algunas políticas del Gobierno de Cantabria en determinados intereses de la comunidad vecina del País Vasco. Narra el articulista que recientemente el alcalde de Bilbao ha visitado a su homóloga de Milán. Entre las conclusiones de este encuentro figuraba la puesta en marcha «cuanto antes» de una conexión aérea entre la capital vizcaína y el motor económico de Italia. Pero el regidor bilbaíno se llevó una sorpresa en la gran urbe lombarda al ser informado que los directivos de la aerolínea Ryanair ultimaban los detalles para la apertura, dentro de dos semanas, de la que será la tercera ruta a Italia desde Santander.
El periodista Josu García es concluyente en sus reflexiones al afirmar que “lo sucedido el mes pasado ilustra a la perfección un nuevo fenómeno que cada vez se percibe con más fuerza: Cantabria se ha convertido en un serio competidor de Vizcaya”, citando un doble desafío: el aéreo y el marítimo, poniendo este ejemplo ilustrativo de esa realidad favorable a intereses cántabros: “el próximo mes de septiembre –afirma- Santurtzi perderá su conexión por ferry con Inglaterra después de 17 años de historia”, hecho que coincide con el estreno de un nuevo servicio desde la capital cántabra con Portsmouth gracias a la compañía Brittany Ferries, que no oculta que su intención es absorber el nicho de mercado que quedará vacío tras la partida definitiva del 'Pride of Bilbao'.
Añade el columnista de El Correo que “los datos están sobre la mesa y, en algunos casos, son abrumadores”, profundizando en estadísticas que aquí conocemos pero que quizá comenzamos a valorar de verdad cuando adquieren fuerza o se ensalzan en otras latitudes. Así, se recuerda que las cifras evidencian que las infraestructuras de la comunidad cántabra han progresado de manera espectacular en los últimos siete años, sobre todo su aeropuerto. En 2003, el aeropuerto de Parayas registró un tráfico de 253.000 pasajeros. En 2009, el número de personas que pasaron por sus instalaciones rozó el millón. El crecimiento ha sido del 240%. Para el columnista del diario líder de la comunidad vecina, no es discutible que Bilbao lleva aún mucha ventaja -3,65 millones de viajeros el año pasado- a Parayas, pero su evolución en ese mismo periodo de tiempo ha sido de un 28%. En consecuencia, un crecimiento del 240 por ciento frente al 28.
Se relata como chascarrillo que el presidente cántabro narra la anécdota sobre cómo se ha alcanzado la expansión de Parayas: de su situación hace unos años que daba trabajo a «un camarero, y a media jornada», ha pasado a experimentar tres ampliaciones que ofrecen un empleo directo «a cientos de personas». La clave de esta evolución tan positiva para Cantabria y con negros augurios para Vizcaya arranca de una visión de gobierno en 2006 cuando el entonces consejero de Industria, Miguel Ángel Pesquera y el de Cultura, Francisco Javier López Marcano, “amarraron” a Ryanair con Parayas, que abandonaba su base operativa en Vitoria. Dos años después, Parayas contaba con doce destinos y movió a más de 600.000 viajeros, al tiempo que se inauguraba un servicio de autobuses entre Parayas y Bilbao que sumó casi ocho mil usuarios el primer año.
El artículo “El desafío cántabro” arremete, en cierto modo, contra el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, como culpable máximo de esta situación favorable a Cantabria y negativo para intereses vizcaínos. Así, el director general de Air Bilbao apunta a que las ayudas aprobadas por el Gobierno Revilla representan «una evidente competencia desleal». El directivo vasco ignora (a sabiendas) la gran ventaja fiscal del País Vasco respecto a Cantabria y que el “desafío” desde Vitoria ha sido “contestado” desde Cantabria con los mecanismos que se tienen al alcance y pueden utilizarse.
El artículo avanza algunos “agravios” más de los que se quejan en la gran urbe del Nervión al apuntar que en el mar la pugna es también grande. En concreto, se ofrecen estos datos: el número de pasajeros de cruceros de lujo que recalaron en Santander en 2009 creció un 112%, mientras que en Bilbao, cayó un 21%. En lo que al servicio de ferry se refiere, Santander es hoy «líder en el tráfico con Inglaterra» y se anuncia una nueva amenaza para intereses bilbaínos concretado en que el puerto irlandés de Cork ha anunciado que pondrá en marcha un servicio de ferry al norte de España y que todo indica que la ciudad de destino será Santander.
La conclusión sobre estas reflexiones que nos llegan del corazón financiero del País Vasco es clara: las políticas de Cantabria puestas en marcha por el actual gobierno que preside Revilla están desafiando a los vecinos por aire y mar. Bien se puede hablar de “el desafío cántabro” como respuesta bien gestionada a la poderosa ventaja que sobre los intereses de Cantabria mantiene la soberanía vasca sobre su fiscalidad. Si les duele, está claro que vamos por el buen camino.