A las seis y media de la tarde, con sol nos prometíamos algo que terminó con toreros y toros vulgares, público resignado y cielo encapotado.
La plaza de cuatro Caminos llena con huecos, para ver a Juanjo Padilla muy vulgar con las banderillas en un toro malo que no deja hacer y tiene que despacharlo con una estocada. SilencioCántabros aspirantes a médicos que no pueden seguir la carrera en Cantabria: un grave problema
LOS ESTUDIANTES CÁNTABROS QUE HAN OPTADO POR MEDICINA y que, incluso, después de obtener una media de ocho en la selectividad, se están matriculando en otra facultades de España, pone en el punto de mira a la ... Leer +
España: competitividad y exportaciones
Si la falta de competitividad es una de las grandes deficiencias de la economía española, la escasez de vocación exportadora constituye el ... Leer +