Con Luis Bolívar vimos por primera vez las almohadillas en el ruedo.

El torero del país del café no pudo o no quiso arriesgar en un toro que tenía su lidia.

Con Luis Bolívar vimos por primera vez las almohadillas en el ruedo.
Sorprendido tenía 550 kilos, ojo de perdiz. Castaño claro. Bolívar lo recibe de rodillas con una larga cambiada y lo hace muy bien con el capote. Se luce en el quite.
Brinda a Victorino al que le debe tanto y de entrada esta bien con la muleta ya que el toro no plantea dificultades, pero al pasar a la izquierda lo estropea. Mal y aburrida. Y el toro se raja. Estocada baja. Aplausos.
Sabiondo se llamaba un toro de Cebada Gago que salió el ultimo de la tarde y que quiso ser toreado pero no fue así.
Luis Bolívar  estuvo, todo hay que decirlo, bien con el capote pero el toro en la muleta quería fiesta y el torero lo hace con excesivas precauciones. En fin, que no pone nada de su parte. El toro quería embestir pero el torero no quería torear.
Se va el toro vivo tras una caída que vale.
Y… ¡Que pena! Aparecen las primeras almohadillas y se cierra el cielo con una nube.

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