El presidente estadounidense, Barack Obama,
anunció la creación del "Fondo Clinton-Bush", que buscará organizar a
la sociedad civil de su país en los esfuerzos humanitarios y de
reconstrucción en Haití. Además, la secretaria de Estado de EE.UU.,
Hillary Clinton, llegó a Puerto Príncipe para trasladar a Préval y al
pueblo haitiano la solidaridad y el compromiso de Washington. Clinton
no abandonó el aeropuerto, sensible a las sugerencias de que su
presencia en Haití podía perjudicar las operaciones de rescate en
marcha.
La ayuda internacional sigue llegando a esa terminal
aérea, que ya alcanzó su capacidad máxima de 90 aterrizajes y es
dirigida desde ayer por Estados Unidos tras la firma de un "memorando
de entendimiento" con Haití. Según un funcionario haitiano citado por
Radio Metropole, el problema del aeropuerto Toussaint Louverture no es
la coordinación, sino la falta de camiones para distribuir la ayuda y
la destrucción de las vías.
El próximo dignatario en arribar a
la nación antillana será el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon,
quien lo hará este domingo. Naciones Unidas es uno de los organismos
más afectados por el sismo, ya que causó la muerte de al menos un
trabajador del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y 40 miembros de su
misión de paz en Haití, incluido su jefe, el tunecino Hédi Annabi, y su
adjunto, Luiz da Costa, confirmó Ban.
Por último, la
desesperación de supervivientes alimenta los saqueos y robos a
transeúntes en el centro de Puerto Príncipe -donde entre 5.000 y 6.000
presos se fugaron tras el terremoto-, sin que la Policía apenas si
interviene, comprobó
En cuanto a la repatriación de los restos de Juárez Boal, su esposo
ha indicado que, posiblemente, regresen a España en el avión en el que
viaja la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de
la Vega, quien analizará sobre el terreno las necesidades de la
población tras el terremoto, según el Gobierno. En el mismo avión
podría viajar él mismo y el hijo del matrimonio aunque ha reconocido
que, cuando todo comience a volver a la normalidad, tendrán que
regresar para recoger los objetos personales.
Valverde ha
asegurado que se encuentra con mucha fortaleza y mucha paz interior
después de largos días de búsqueda de su esposa, ya que incluso llegó a
repartir fotografías por los hospitales, y ha seguido criticando la
gestión de la crisis por parte de los países cooperantes. Después que
horas antes reclamara un órgano colegiado para organizar la
distribución de las ayudas, José Valverde ha explicado que "llevamos
cinco días y no son capaces de poner gasolina, coches, logística,
llevar comida y recoger cadáveres, que los tiran como si fueran
cleenex".
Pilar Juárez Boal era miembro de una larga familia
vinculada con el municipio de La Granja (Segovia), de cerca de cinco
mil habitantes, donde pasaba temporadas de descanso. El alcalde del
Real Sitio, José Luis Vázquez (PSOE) ha trasladado el pésame de la
corporación a la familia y ha anunciado que decretará alguna jornada de
duelo, a partir del lunes, aunque antes quiere consultar con familiares
y concejales.
Siguen los saqueos mientras la policía inicia el despliegue
Puerto Príncipe sigue sumido en el caos. Los saqueos persisten mientras
la policía haitiana inicia un tímido despliegue en los cruces más
importantes. A la caída del sol, bandas de jóvenes aprovecharon el
cierre general de comercios y almacenes y fuerzaron sus puertas o
ventanas para salir con una balanza, un reloj de cocina, un paquete de
velas o una bolsa de arroz, especialmente en los barrios de Carrefour y
Centre-Ville.
Los saqueos no revisten violencia, y la policía,
aunque patrulle por esos barrios, no molesta a las bandas de ladrones,
en algunos casos organizados con un vehículo con remolque donde cargan
sus mercancías. En lugar de comercios, todo lo que se vende estos días
en Puerto Príncipe se hace en esterillas en el suelo, donde las
vendedoras, casi siempre mujeres, ofrecen un puñado de mangos,
caramelos o pastillas de jabón. Los supermercados tienen sus puertas
cerradas por miedo al pillaje, y los pocos que atienden a sus clientes
permiten el paso de uno en uno.
En un gran supermercado casi
derruido del barrio acomodado de Petion Ville, las máquinas excavadoras
trabajaban ayer para retirar escombros, observados por cientos de
jóvenes que esperaban que las máquinas abrieran un hueco para penetrar
y hacerse con algunas de las riquezas de sus estanterías llenas. Sólo
la presencia de la policía armada les impedía acercarse con más.
Mientras
tanto, la policía se ha apostado en algunos cruces importantes o junto
a las estaciones de gasolina, y ha comenzado unos tímidos patrullajes
por algunas avenidas principales. Algunos ciudadanos han comenzado a
quemar montañas de basura que se acumulan por todos los barrios, ricos
o pobres, de la capital haitiana.
El olor de la basura quemada
se mezcla con el de los cadáveres que siguen atrapados entre los
cascotes y el del polvo que aún desprenden todas las ruinas de esta
ciudad cuyas tres cuartas partes, según las autoridades, han quedado
inhabitables.
Crisis sanitaria
Los organismos de socorro no esperan muchos más "milagros" como el
del rescate hoy de una mujer que estuvo 80 horas sepultada bajo los
escombros, por lo que ahora la atención está más centrada en cómo
evitar una crisis sanitaria en Haití.
El ministro de Sanidad
haitiano, Alex Larsen, aseguró que ya han sido encontrados "algo más de
25.000" muertos, la mayor parte de los cuales ha ido a parar a fosas
comunes, donde son cubiertos con cal viva y luego con tierra. Ante
críticas por una supuesta intención del Gobierno de quemar los cuerpos,
Larsen no lo descartó: "Aún no hemos tomado la decisión".
Por
su parte, su colega de Interior, Antoine Bien-Aimé, dijo que en total
serían 100.000 las personas que ha perdido la vida por el sismo, 70.000
de ellos en Puerto Príncipe. En otras ciudades como Leogane (oeste) han
perecido entre 5.000 y 10.000 en medio del casi derrumbe del 90 por
ciento de los edificios, el mismo nivel de destrucción que presenta
Carrefour, según Elizabeth Byrs, portavoz de la oficina humanitaria de
la ONU (OCHA).
Para evitar que los riesgos de epidemias y
enfermedades sigan creciendo, Bien-Aimé confirmó que su país planea
evacuaciones masivas. "En muchos casos vamos a tener que proceder al
desplazamiento de la población, y planeamos construir campamentos
provisionales para recibir a las víctimas", señaló.
El caos ha
tomado cuenta de Puerto Príncipe, ya que la ayuda humanitaria cuesta a
llegar a las calles. Por eso, los primeros 26 españoles queya han
podido salir de la ciudad se consideran unos aforturnados. Todos ya
han llegado a la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) y han sido
recibidos por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel
Moratinos.
De la Vega en Haití
Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa
Fernández de la Vega, acompañada por la Secretaria de Estado de
Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, ha viajado a Haití para
examinar sobre el terreno las necesidades de la población tras el
terremoto que ha devastado el país.
Este viaje servirá para
preparar la reunión convocada el lunes en Santo Domingo por el
Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, en la que se
analizará la recuperación de Haití, según ha informado en un comunicado
la vicepresidencia primera del Gobierno.




