La Obra Social ”la Caixa” y el Ayuntamiento de Laredo presentan una exposición sobre el paso del hombre de nómada a sedentario
Santos Fernández Revolvo, alcalde de Laredo;
Carlos Serrano Guerra, delegado general de “la Caixa” en Asturias y
Cantabria; y Luis Reverter, secretario general de la Fundación “la Caixa”
han presentado hoy la exposición Neolítico
La exposición de la Obra Social “la Caixa” reconstruye la
decisiva evolución cultural de nuestra especie en el período comprendido
entre hace 13.000 y 5.000 años. En esta etapa, el hombre realiza un cambio
trascendental, pasando de los últimos cazadores hasta las primeras
sociedades urbanas, de nómadas a sedentarios.
Neolítico. De nómadas a sedentarios, reproduce, a partir de
diversos recursos museográficos, los hitos culturales y zonas geográficas en
las que se desarrolló el Neolítico.
El contenido de la exposición se estructura alrededor de
cinco ámbitos cronológicos: los últimos nómadas cazadores y recolectores,
las primeras prácticas agrícolas, la domesticación animal para la ganadería,
el uso de la cerámica y el desarrollo de la escritura.
Neolítico. De nómadas a sedentarios es una producción de la
Obra Social “la Caixa” comisariada por Lluís Batista, que ha contado con el
asesoramiento científico de Eudald Carbonell, co-director del Proyecto
Atapuerca. La presentación en Laredo ha sido posible gracias a la
colaboración del Ayuntamiento de esta ciudad.
De nómadas a sedentarios.
El concepto Neolítico sirve para definir el período de cambio decisivo en la
evolución cultural de nuestra especie. La exposición itinerante de la Obra
Social “la Caixa”, Neolítico. De nómadas a sedentarios, reproduce, a partir
de diversos recursos museográficos, los hitos culturales y zonas geográficas
en las que se desarrolló el Neolítico.
El contenido de la muestra Neolítico. De nómadas a sedentarios se estructura
alrededor de cinco ámbitos cronológicos:
Los últimos cazadores y recolectores: El Mesolítico
Hace entre 13.000 y 11.000 años
El primer ámbito de la exposición actúa como introducción. El Mesolítico es
la etapa de transición entre el Paleolítico y el Neolítico o, lo que es lo
mismo, entre la Edad de la Piedra Antigua y la Edad de la Piedra Nueva. En
Neolítico. De nómadas a sedentarios, el visitante es recibido por una
escenografía a tamaño real que podría representar el yacimiento de al-Wad en el Monte Carmelo (en la actualidad, Israel). Esa escena transporta a la vida en las cavernas, pero ya con una recolección selectiva de cereales, y un
animal que actúa como compañero del hombre y no como presa. Además, se
muestra el modo de vida de esos últimos cazadores-recolectores en su hábitat más característico: la cueva o abrigo. Un mapa y una tabla cronológica
situarán geográfica y temporalmente al visitante.
La agricultura. Neolítico Precerámico A
Hace entre 11.000 y 10.000 años
Son los inicios del período Neolítico, se contempla el paso de la cueva a la
casa y de la recolección selectiva a la agricultura. Los restos más significativos de este período se encuentran en Jericó, en el valle del Jordán. Sus muros estaban hechos a mano y es el ejemplo más antiguo que se conoce del empleo de ladrillos de barro. El yacimiento de Jericó es un ejemplo de sociedad en la que, por primera vez, se desarrolla la agricultura. Una reconstrucción de una cabaña circular del asentamiento de Jericó, a tamaño real, mostrará a los visitantes la tipología de las primeras viviendas estables.
Con las prácticas agrícolas se adaptó la producción de alimentos a las
necesidades del grupo, se cultivaban unas especies determinadas, sobre todo
cereales (trigo y cebada) y seguramente algunas legumbres. Este ámbito
también aborda otras cuestiones relacionadas con la agricultura, como son su
estudio arqueológico, los mitos relacionados con el origen de esta
actividad, la importancia de los cereales en nuestra propia evolución, y
los primeros vegetales cultivados en diferentes lugares del mundo.
La ganadería. Neolítico Precerámico B
Hace entre 10.000 y 9.000 años
Al igual que la agricultura, la ganadería es un sistema controlado de producción de alimentos mediante el que el hombre interviene en la
naturaleza, transformándola en su propio beneficio. La verdadera ganadería
aparece en Oriente Medio, con la domesticación de cabras y ovejas, y algo
más tarde de los bóvidos. Además de contemplar la vida cotidiana en este
período, se reproduce a escala reducida una cabaña rectangular del poblado
de Jarmo. Este poblado sirve como ejemplo para mostrar uno de los primeros asentamientos en los que se criaban animales para su explotación y consumo.
Además de conocer el citado poblado del Kurdistán iraquí, y otros
asentamientos contemporáneos, en este tercer ámbito la muestra aborda otras cuestiones relacionadas con la ganadería, como la importancia de este
sistema en la evolución social del hombre, los métodos de estudio
arqueológicos, los primeros animales domesticados en diferentes lugares del
mundo, y la explicación mitológica que existía en la antigüedad sobre el
origen de esta actividad en lugares tan distintos como Grecia, Roma, o la
Galia.
La cerámica. Neolítico Cerámico
Hace entre 9.000 y 6.000 años
Sin duda, la cerámica supuso la innovación tecnológica más importante del
Neolítico. Era la primera ocasión en que no se produce la transformación de
una materia prima, sino que se integran diversos elementos para conformar un
nuevo material. Además, la cerámica, gracias a sus decoraciones y formas, ha
permitido detectar culturas y cronologías diferentes.
Anatolia es uno de los focos neolíticos más importantes en esa época. En
este sentido, Çatal Hüyük es, sin duda, el mejor ejemplo posible. Este
poblado, en Turquía, contaba con casas adosadas entre sí que formaban una
gran manzana. Este hecho hacía innecesaria la construcción de murallas
defensivas y obligaba a la comunicación por los tejados. Estas viviendas
tenían vigas de madera y paredes de adobe enlucidas. Además, algunas de sus habitaciones se consideran santuarios porque contaban con efigies modeladas,cuernos de toro, pinturas,… Neolítico. De nómadas a sedentarios cuenta con una reproducción a escala reducida de una casa y un santuario de Çatal Hüyük, y permitirá conocer otros importantes asentamientos contemporáneos. La muestra analiza la evolución de formas y decoraciones cerámicas, se hace eco de la importancia
de los primeros símbolos pintados, y repasa las primeras cerámicas
producidas en lugares tan diferentes como Oriente Medio, América, Este de
Asia, Europa Oriental, Europa Occidental, Japón, India y Egipto.
La escritura. Calcolítico
Hace entre 6.000 y 5.000 años
El Calcolítico, o Edad del Cobre, hace referencia a los primeros trabajos de
fundición de metales. Éste no es el mayor logro de esta época, ya que es
entonces cuando se fundan también las primeras ciudades, y poco más tarde se utilizan las primeras escrituras. Las tablillas de arcilla de Uruk (Irak)
contienen los más antiguos ejemplos conocidos de escritura. En esas primeras
tablillas se consignaba la cesión de productos como grano, cerveza o ganado;
o eran listas de palabras que los escribas utilizaban para aprender a
escribir. Esas primeras escrituras eran de tipo pictográfico, y en ella
aparecían símbolos como animales, cereales o el sol.
Durante el período Uruk, las innovaciones que surgieron constituyeron una
auténtica “revolución urbana” que, además de la invención de la escritura,
supuso el desarrollo de las ciudades y la formación de estados. En la
muestra también se podrá contemplar una escena de transacción comercial de hace más de 5.000 años. Igualmente, los visitantes podrán aprender a
descifrar la escritura pictográfica y la cuneiforme (caracteres en forma de
cuña que se convirtieron en código escrito). En este ámbito también se
recogen ejemplos de las primeras escrituras en lugares como Oriente Medio
(pictográfica sumeria), América (pictograma Olmeca), Este de Asia (Shang),
India (cultura Harappa), Egipto (jeroglífica), Egeo (lineal B), Mediterráneo
occidental (ibérica), Mediterráneo oriental (semítico)…