Editorial de Cantabria24horas.com

LOS PARTIDOS POPULISTAS SOCAVAN EL PROYECTO DE LA UE

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LA JUNTA DE ANDALUCÍA HA SIDO UNA AGENCIA DE COLOCACION CON EL PSOE

El PSOE durante sus 36 años de gobierno en Andalucía ha tejido una red clientelar y una administración paralela monumentales que hacían cada vez más difícil su desalojo del poder por tantos intereses creados en torno a sus siglas. La Comunidad andaluza tiene uno de los sectores públicos más abultados de toda España y, al mismo tiempo, es uno de los más deficitarios. Solo en el último año examinado por el Tribunal de Cuentas, el 2015, se perdieron 349 millones de euros, a pesas de la inyección récord de 2.512 millones en transferencias y subvenciones públicas. La Junta ha actuado como auténtica agencia de colocación durante décadas, con constantes acusaciones de nepotismo y enchufismo, y sin atender a criterios de eficiencia y solvencia. La colocación de afines es un escándalo que no dejaba de aumentar legislatura tras legislatura, hasta provocar el fuerte malestar que se ha reflejado en las elecciones autonómicas. La administración paralela tiene 24.000 empleados, un auténtico dislate. Y aparte de los 508 altos cargos, hay más de 3.000 trabajadores en puestos de libre designación. Es urgente que el próximo Gobierno andaluz realice una profunda regeneración y racionalización de la Administración y acabe con tanta red clientelar.

EL MUNDO 3. Editorial

LA IRRUPCIÓN DE VOX NO ES UNA ANOMALÍA

La llegada de Vox al tablero político español no es una anomalía y está en línea con otros partidos que ya han irrumpido en otros Estados europeos. El partido de Abascal está en esta corriente pero con características específicas. Por ejemplo, muchos de los partidos populistas de extrema derecha europeos sienten simpatía por el separatismo catalán y son el único apoyo que ha encontrado, en tanto que mina la estabilidad de la UE y devuelve la soberanía nacional plena a los Estados o a las naciones sin Estado. Pero el crecimiento de Vox se ha producido precisamente por el proceso independentista, por el abandono de las instituciones del Estado en Cataluña, por el incumplimiento reiterado de la Ley y por la indefensión en que se ha dejado a la ciudadanía catalana ante la imposición ideológica del nacionalismo. Ese ha sido el verdadero motor para el avance de esta formación en las elecciones andaluzas, que cuenta además con un hito en el que se ha saltado una línea roja: un partido constitucional, el PSOE, ha accedido al Gobierno con el apoyo de los que han dado un golpe contra la democracia. Es por tanto injusto permitir que Vox sea acosado violentamente en la calle. Vox, como en su momento Podemos, ha recogido el voto de los descontentos.

LA RAZÓN 3. Editorial

LOS PARTIDOS POPULISTAS SOCAVAN EL PROYECTO DE LA UE

La irrupción de Vox en el Parlamento de Andalucía, que probablemente tendrá continuidad en próximas elecciones, ha contribuido al desplome regional de la izquierda y ha abierto la posibilidad de la alternancia política tras casi 40 años de hegemonía socialista. Pero más allá de esto, el repliegue nacionalista que propone Vox -parejo al de formaciones similares en toda Europa- ha de ser interpretado como una señal contraria al proyecto europeo, necesario en un mundo polarizado por el unilateralismo y el cierre de fronteras y amenazado por quienes exaltan la identidad nacional y socavan los pilares de la Unión que, paradójicamente, garantiza su supervivencia. El debilitamiento de la UE y la fragmentación de la estructura supranacional que protege a sus estados miembros es el objetivo de la indisimulada campaña que desde los alrededores de la Casa Blanca despliega Steve Bannon para cultivar el nacionalismo y fomentar la fractura del proyecto comunitario europeo.

ABC 4. Editorial

Vox y el nuevo tripartido andaluz (Francisco Rosell. EL PAÍS 2) Si no quieren traicionar los votos recibidos, PP y Ciudadanos deben forjar el Gobierno de cambio.

El terremoto en Andalucía, Sánchez y el PSOE (Lucía Méndez. EL MUNDO 8) Moncloa aún no leyó el mensaje andaluz en toda su extensión; los barones, sí. El temor se apodera de los presidentes autonómicos del PSOE a seis meses de las elecciones autonómicas.

Vox asalta la frontera (Javier Redondo. EL MUNDO 18) Íñigo Errejón asumió, por puro sentido común, que algunos votos de Vox proceden de una izquierda indignada.

Vox y la identidad vulnerable (Belén Barreiro. EL PAÍS 20) Vox irrumpe en la política como reacción al conflicto catalán y la inmigración.

El futuro pasa por Andalucía (Fernando Vallespín. EL PAÍS 21) Cada partido está cargándose de razones para acceder al poder en Andalucía. Si tanto la aman, deberían estar dispuestos a hacer el correspondiente sacrificio.

El dilema naranja (Ignacio Camacho. ABC 15) El efecto Vox va a meter a Ciudadanos en un nuevo problema de estrategia cuando la irrupción del nuevo partido se extienda.

Hablando de Vox… (Álvaro Vargas Llosa. ABC 17) ¿Qué deben hacer los liberales frente a Vox? Seguir en lo suyo: defender las libertades, la Constitución, la España europeísta y el libre comercio.

La foto, el descalabro y la ruptura (José Antonio Zarzalejos. EL PERIÓDICO 28) Sánchez asume el fiasco andaluz y lo rectificará rompiendo con los independentistas. El rechazo del Presupuesto será el casus belli para convocar elecciones.

TORRA HA DEJADO INDEFENSOS A LOS MOSSOS FRENTE A LOS CDR

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha tomado partido por los CDR antes que por las fuerzas policiales que impidieron que manifestantes de esos Comités se enfrentaran a una manifestación de Vox. Torra ha dejado a los agentes indefensos ante los CDR, bandas de disciplina paramilitar que amedrentan a cualquiera no independentista. Las exigencias de venganza deTorra contra los Mossos arrojan dudas sobre el verdadero objetivo que persiguen las fuerzas políticas que participan en el Ejecutivo catalán, que podían no haber autorizado la concentración de Vox si creían que había un grave riesgo de disturbios. Si la autorizaron y ahora pretenden sancionar a los Mossosque impidieron que ese riesgo se materializase, que la Generalitat y su presidente estén consintiendo un enfrentamiento civil es más que una sospecha. Cuando se censura a los Mossosque impidieron que ambas manifestaciones llegaran a las manos, ¿están queriendo decir que ellos son partidarios de que hubieran llegado? ¿Será esa también la actitud ante las movilizaciones anunciadas para el día 21, cuando se celebre el Consejo de Ministros en Barcelona?

EL PAÍS 14. Editorial

Soberbia (Bieito Rubido. ABC 2) Una parte de la sociedad catalana se empeña en deslizarse por el precipicio, dilapidando la riqueza que poseían.

El bucle histórico (Màrius Carol. LA VANGUARDIA 2) Discrepo de las palabras del exconseller Toni Comin cuando afirma que el siguiente tramo de lucha en la calle será dramático. Y es incomprensible que Torra defienda la vía eslovena para la independencia, que fue una guerra.

Estado de insurrección (Juan Pablo Colmenarejo. ABC 5) Tras las cargas policiales para proteger el derecho de manifestación de los constitucionalistas catalanes, la purga en la cúpula de los Mossos es la confirmación de que el supremacismo ata las manos a la policía.

Fake leaders (José María Carrascal. ABC 16) Los CDR han perdido la paciencia y se han echado a la calle con su habitual violencia encontrándose con las porras de los Mossos. Algo que no entraba en el guion.

De inevitable a inaplazable (Hermann Tertsch. ABC 17) El restablecimiento de la ley en Cataluña es imprescindible para que toda España pueda dedicar sus energías a sus grandes objetivos de desarrollo.

El Govern se cuperiza (Lola García. LA VANGUARDIA 22) Arrecia la locuacidad subversiva del independentismo, con Torra a la cabeza. El Consejo de Ministros que quiere celebrar Sánchez en Barcelona se presenta complicado. El Govern alienta la protesta mientras irrita a los Mossos.

EL SISTEMA SANITARIO ESTÁ AL LÍMITE

Los recortes en la sanidad pública provocados por la crisis han reducido las plantillas y los recursos tecnológicos. Si los recortes no han tenido hasta ahora una mayor repercusión social es gracias al sobreesfuerzo de los profesionales, que aparecen entre los mejor valorados en las encuestas del CIS. Pero la calidad asistencial no puede apoyarse indefinidamente sobre el voluntarismo de los sanitarios. Los médicos de atención primaria de Cataluña y Andalucía han encabezado las movilizaciones para que se reviertan los recortes y ahora se les acaban de sumar los pediatras. De momento, han logrado el compromiso de que se contratarán nuevos médicos. Pero estas mejoras son insuficientes y parciales. Todo el territorio español debe estar cubierto por plantillas suficientes, lo que exige un aumento del presupuesto de sanidad. En 2009, el gasto sanitario español representaba el 6,5% del PIB y ahora apenas llega al 5,8%. Los 1.500 euros por habitante que España destina a la sanidad viene a ser la mitad de lo que gastan Alemania o Francia. La congelación de plantillas y la reducción de presupuestos durante la crisis han afectado gravemente a la sanidad pública y su resistencia está al límite. Hay que revertir los recortes antes de que la calidad asistencial se deteriore.

EL PAÍS 14. Editorial

Y ADEMÁS…

  • Una excepción difícil de explicar (EL PERIÓDICO 8. Editorial) La ley que permite el spam electoral en España alimenta el recelo de los ciudadanos hacia los partidos políticos.
  • Dos reyes en el Parlamento (Rubén Amón. EL PAÍS 24) Es difícil pensar que Sánchez, Casado, Rivera, Iglesias, Tardá y Aitor Esteban fueran capaces de encontrar no ya el acuerdo de la reforma de la Constitución, sino el acuerdo para la hora y el sitio donde reunirse.
  • Miedo (Luis Herrero. ABC 25) La pregunta no es cuándo convocará Sánchez elecciones, sino qué margen de maniobra le dejarán los independentistas para que pueda no hacerlo.
  • El pretexto de la seguridad (Andrés Barba. EL PAÍS 16) Tenemos que reconocer que si no nos sacamos de encima la Ley de Seguridad Ciudadana de 2015 no es solo por la sobresaliente cobardía del PSOE sino porque está hecha a medida de nuestro miedo.
  • Francia, secuestrada por la sinrazón (ABC 4. Editorial) Tomar violentamente las calles de París en nombre de una engañosa frustración económica es injusto e inmoral.
  • Los errores de Macron no justifican un estallido violento (EL MUNDO 3. Editorial) Es inadmisible, pese al comprensible enojo de amplios sectores de la sociedad francesa, el recurso al extremismo, las coacciones y la intimidación.
  • El desordenen Francia no cesa (EL PERIÓDICO 8. Editorial) Macron debe escuchar las reivindicaciones de una parte de la sociedad, pero también debe restablecer el orden.
  • Una turba no es un Estado de Derecho (Puntazos. LA RAZÓN 3) Ayer Paris estuvo en un estado rayano en la excepción. Pero el humo de las algaradas no debe cegar a un Estado de Derecho.

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