La Farola de Cantabria24horas.com

PEDRO CRESPO DE LARA, MAGISTER SENIOR HONORIS CAUSA DE LA UNATE

Enviar a un amigo

REDACCIÓN. Cantabria24horas.com

La Universidad Nacional Aulas de la Tercera Edad (UNATE) ha celebrado este lunes su acto académico de altura y brillantez la  apertura del curso 2017-2018 en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria (UC), acto cuya primera parte ha estado dedicada a la entrega del título al nuevo Magister Senior Honoris Causa, el jurista, académico y escritor cántabro, Pedro Crespo de Lara, galardón que se recupera con motivo de su 40 aniversario. El último galardonado fue el exsecretario general de la ONU Javier Pérez de Cuéllar y la historiadora cántabra Carmen González Echegaray (julio 2001).


La candidatura de Crespo de Lara fue propuesta por la Fundación Patronato Europeo del Mayor (PEM) y aprobada por la Junta de Gobierno de UNATE con el informe favorable de su Consejo Científico, según se ha informado por la institución académica.


Al acto académico han asistido, entre otros, el rector de la Universidad de Cantabria, Ángel Pazos; la vicepresidenta Díaz Tezanos y la presidenta del Parlamento, Dolores Gorostiaga, se inició con el canto "Veni Creator" a cargo de la Schola Gregoriana de Cantabria. Momentos después, ante más de trescientas personas, el rector abrió el acto.


ENTREGA DEL TÍTULO


Pedro Crespo de Lara, fundador y secretario general ejecutivo de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) entre 1977 y 1999, es también miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Con su entrada, la Academia de Jurisprudencia acoge por primera vez a un representante de los medios de comunicación experto en la empresa periodística y en derecho de la información.


Nacido en Cabezón de la Sal (Cantabria) en 1935, es doctor en Derecho y Licenciado en Periodismo. Se especializó en Derecho de Empresa y ejerció la abogacía en Santander y en Madrid. Fue profesor de Empresa Informativa en la Universidad Complutense.

Como periodista, llegó al mundo de la comunicación en 1968 de la mano de los hermanos Jesús y Víctor de la Serna para trabajar en Castellana SA, editora del diario "Informaciones". En este medio fue Secretario General de Prensa Castellana, trabajando al lado del maestro y senador real, Víctor de la Serna Gutiérrez-Répide.

Es autor de un buen número de publicaciones, principalmente ensayos sobre temas de comunicación y empresa periodística -los primeros sobre el artículo 2 de la Ley de Prensa de Fraga- y está en posesión de la Gran Cruz de Honor de San Raimundo de Peñafort (1992).


El nuevo Magister Senior ha contado como padrino en el acto de entrega con el exrector de la Universidad de Cantabria (1980-1984) José Miguel Ortiz Melón, quien se ha encargado de leer la laudatio del galardonado, haciendo un recorrido por su trayectoria primero de estudiante en Torrelavega y después en la Universidad, con especial acento en la capacidad poética que en algunos de sus libros ha sabido desarrollar Pedro Crespo de Lara. El exrector destacó la crítica a la obra de Crespo de Lara y en concreto a sus libros más montañeses, del exembajador de España, Alfonso de la Serna.


En su intervención en la que glosó la rica personalidad jurídica y poética de Pedro Crespo de Lara, Ortíz Melón evocó también la figura del académico lebaniego Ángel Sánchez de la Torre.


El premio Magister Senior Honoris Causa de UNATE se creó en 1994 para premiar a personas que no están en activo, pero mantienen su actividad de manera ininterrumpida. En un primer momento son personalidades vinculadas a Cantabria, pero a partir del año 2000, con la concesión al músico Mstislav Leopóldovich Rostropóvich, el premio se convierte en internacional.


Finalmente, Pedro Crespo de Lara intervino para agradecer el homenaje de la UNATE, teniendo palabras de elogio para su presidente, Modesto Chato, finalizando con un canto poético a Cantabria. Para terminar, Pedro Crespo de Lara afirmó que toda su actividad ha tenido como norte a Cantabria, la vieja Montaña, que ha cantado en la casi totalidad de sus obras poéticas.


LAUDATIO  DE PEDRO CRESPO DE LARA CON OCASIÓN DE SU INVESTIDURA COMO MAGISTER SENIOR POR LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA TERCERA EDAD-UNATE


Por José Miguel Ortiz Melón


(Profesor Emérito y Ex Rector  de la UC y Académico de Número de la Real Academia Nacional de Farmacia)


Quiero expresar en primer lugar mi satisfacción y agradecimiento a la Universidad Nacional de la Tercera Edad UNATE  y a su Presidente Modesto Chato  de los Bueys por invitarme a  participar  en este acto. 


Hace ya muchos años tuve ocasión de intervenir , en representación de la UC, en  un acto como éste, de inauguración del curso académico. Las entonces Aulas de la Tercera Edad casi iniciaban su andadura . No cabía  imaginar entonces que al  cabo de treinta y tantos años la Universidad de la tercera Edad UNATE se haya convertido en una de las Instituciones culturales de mayor arraigo y aceptación entre los cántabros. Mi más cordial enhorabuena por esta brillante trayectoria.


La Universidad Nacional  De la Tercera Edad - UNATE  concede en este acto su máxima distinción  de Magister Senior a un jurista y humanista cántabro , que ha destacado   en diferentes ramas del saber y de la cultura, el profesor, escritor, abogado, periodista y académico Excmo. Sr.  D. Pedro Crespo de Lara.


 Todos  compartimos con él  la alegría  y el merecimiento  por  esta distinción. Pedro Crespo de Lara,  es además  de  jurista y humanista, una referencia  obligada en el mundo de la comunicación.  La comunicación  es al menos para mí,   una   característica,  que trasciende del concepto  más habitual de información, de medios  y de  empresas periodísticas.  y que consiste en una especial  capacidad de emitir mensajes,  a veces incluso en verso , que otros pueden  percibir y procesar,  y mediante las cuales,  los seres humanos   nos relacionamos y nos ayuda a  vivir en Sociedad .


 Pedro Crespo de Lara nace en Cabezón de la Sal en  el crítico año de nuestra historia,  de 1936. Recibió la educación  secundaria en el Colegio Salesiano y en el Instituto Santa Clara de Santander. Fueron  maestros suyos en el Instituto,  catedráticos que sobresalían en el pequeño ambiente cultural   de los años  40 y 50 y supieron transmitir a la juventud de entonces,  conocimientos y valores que muchos recordamos  con  profundo agradecimiento . Me refiero a  aquel plantel de profesores  formado por  D. Cipriano Rodríguez Aniceto, Orestes Cendrero, Dorado, Mendiola, Ramos, Beltrán de Heredia,  Nieto, Cruzado, Pérez Bustamante, Palomero, Cobo Barquera, y otros a los que mi memoria no  alcanza, pero  que fueron igualmente ejemplares.


Realizó sus estudios universitarios  en la Universidad de Oviedo y en su Facultad de Derecho se licenció en el año 1956, (a los veinte años, siendo el licenciado  más joven de España, como antes lo fuera bachiller). 


Después de terminar Derecho, ejerció  la abogacía, primero en Torrelavega y después en Madrid, adonde se trasladó en busca de nuevas metas  profesionales, aunque siempre haya permanecido ligado  a su querida tierra cántabra. El grado de Doctor lo recibió por la Universidad Complutense. Su  tesis doctoral fue dirigida por el famoso catedrático y jurista D. Antonio Hernández Gil, obteniendo la calificación de sobresaliente “cum laude” .  Llevó por titulo  “ Derecho y Agricultura” y fue publicada en versión abreviada, bajo el titulo de “ la Quiebra de la agricultura tradicional” en  el suplemento económico del Diario Informaciones.


Mas adelante, se licenció  también, en la Facultad de Ciencias de la Información, en la primera promoción de dicha Facultad, siendo ya Presidente de la Agrupación Nacional de la Prensa Diaria.


Con ese bagaje intelectual , la actividad profesional de Crespo de Lara ha sido extensa, proyectándose en los campos de la abogacía, la docencia y el periodismo. Y dejo aparte su título de maestro de Artes  Marciales, nada menos que cinturón negro de TAE KONDO, tercer DAM,  que también dice mucho acerca de su fortaleza de carácter.


Su presencia en el campo de la abogacía le llevo a ocupar por dos veces el cargo  de Decano del ilustre Colegio de Abogados  de Madrid, y el de Consejero  del Consejo general de la Abogacía,  cargos y responsabilidades  importantes,   que dicen mucho de su prestigio  entre los profesionales del Derecho,  y de su capacidad para conciliar  corrientes ideológicas, en tiempos de cambio. 

En 1985 obtiene, por oposición, la plaza de Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de la Información  de la Universidad Complutense, en el área de “ Empresa Informativa” y es  también fundador y Director en dicha Universidad de la cátedra Ortega y Gasset .Por ella pasaron como conferenciantes grandes personajes del tiempo, y algunos de ellos alteraron la normalidad universitaria con audiencias multitudinarias como Suárez, Cela, Aranguren, Polanco, Umbral…)

   

En el periodismo, su nombre, va unido a  su etapa como  Secretario General Ejecutivo  de Prensa Castellana,  empresa editora del diario “ Informaciones”, en unos años ( 1967-78)  en los que este periódico, dirigido por otro ilustre periodista cántabro, Jesús  de la Serna, constituía una referencia de independencia y de apertura, entre los medios de información  de los años 60 y 70.  Su  prestigio y experiencia en la empresa periodística,  le lleva a  ser elegido  Presidente de la Agrupación de Prensa Diaria de 1972-1978,  así como de Consejero Nacional de Prensa,  de Consejero de la Agencia EFE, etcétera,  cargos y responsabilidades, que le  conducen  finalmente  a la creación y desarrollo de AEDE , “Asociación de Editores de Diarios Españoles”.


 AEDE,  fue  una Asociación  que desempeñó un papel crucial en  el proceso de cambio de estructuras jurídicas, económicas y profesionales de la Prensa, en el paso de la dictadura a la democracia. Como fundador y Secretario General  Ejecutivo de AEDE (1978-2000), su objetivo fue situar a las empresas periodísticas, en el papel de actoras y defensoras de las libertades.  Por otro lado, desde AEDE,  Crespo de Lara, negoció y consiguió   la incorporación de la prensa española a los principales Organismos Internacionales.  En el seno de estos organismos, representó muchas veces a  España, y formo parte de sus órganos ejecutivos, llegando a ser Vicepresidente del Comité Mundial de Libertad de Prensa con sede en Washington, desde 1982 hasta 2000. Durante esta época, funda  y dirige, la Revista AEDE, de gran prestigio en el campo del “Derecho de la Información” disciplina que ha sido uno de los pioneros españoles. Dieron, además, vuelo artístico a esta revista los grandes ilustradores españoles: Mingote, Goñi, Alfredo, Forges, Máximo, Perídis, Gallego y Rey, Cebrián, Ballesta, Ydamor, Mena, Mabel Loriga con dibujos originales.


 Como fruto literario de esta doble dimensión  de  jurista y editor,  Crespo de Lara ha escrito y publicado  19 libros . El primero de ellos lleva por título. “ El articulo Dos. La prensa ante el Tribunal Supremo”, que es ya un clásico en la literatura jurídica . Su tema conductor , fue la famosa  “Ley Fraga” que durante algunos años, fue a la vez esperanza  (y martillo de herejes) para muchos profesionales de la información. Luego vinieron otros títulos  como   “Consejos de prensa. La libertad de Prensa en España “( 1984) “ La empresa Periodística” publicada por  Ariel (1996)“Informaciones, la década cambio” (2008); “La Prensa en el banquillo”,  “Triunfó la libertad de Prensa” publicada   en La Esfera de los Libros 2014. “La transición sin ira del Periodismo en España” etcétera.


Como docente, junto a sus clases magistrales en la Facultad de Ciencias de la Información  ha impartido cursos en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, pronunciado conferencias en diferentes foros, y  escrito numerosos artículos en periódicos nacionales.


A lo largo de esta importante  trayectoria,  ha sido distinguido con numerosos premios . Son de destacar, la Cruz de Honor de San Raimundo de Peñafort, La Gran Cruz del Mérito Diplomático de la Republica de Corea de la que fue Cónsul Honorario durante treinta años, El Premio Nacional de Periodismo Francisco de Luis, y más recientemente su incorporación como Académico de Número a la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. En un brillante acto  celebrado el pasado 19 de junio,  leyó su  discurso  de ingreso, titulado “Rapsodia de la Libertad de Prensa” y fue contestado por el Excmo. Sr. D. Rafael de Mendizábal Allende. Pedro Crespo de Lara,  es así, continuador en la   Real Academia,  de otros distinguidos juristas cántabros, como Eduardo García de Enterría y Manuel Díaz de Velasco , condición que comparte ahora con  Ángel Sánchez de la Torre).


Decía al principio de esta presentación, que Crespo de Lara está dotado de una capacidad especial para comunicar,  y lo decía, porque  además de lo que ya he mencionado, en la vida y la obra de Pedro Crespo de Lara ocupa un lugar esencial la poesía, y la poesía es una forma potente  de comunicación, de expresar sentimientos, reflexiones , vivencias….


Conozco a Pedro desde hace bastantes años. He compartido con él largas conversaciones. Como Editor, he colaborado con él  en  un libro de la Fundación Botín, Perfiles de Cantabria, en la que escribí sobre la Investigación Científica en Cantabria.( libro magnífico en el que intervienen más de cien autores vivos y muertos en un concierto que Alfonso Osorio comparaba con la interpretación inolvidable de las sinfonías de Beethoven que hizo Argenta en la Plaza Porticada; libro que no se conoce porque solo se editaron 1000 ejemplares, que no salieron al mercado y que bien merece que la Fundación Botín lo diera a conocer); y  en un plano más familiar,  he compartido  con Pedro algo tan importante  como la trayectoria  profesional de su hijo Piero , él como padre,  yo como mentor. Para quienes  no lo sepan, su hijo Piero, es uno de los más brillantes investigadores científicos en el campo de la Biología que tenemos en Cantabria.  Empezó con nosotros en la Facultad de Medicina  y hoy es profesor de Investigación  del CSIC  y dirige en la actualidad  ese Centro de excelencia y orgullo de Cantabria, que es el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBITEC) .


Pues bien, a pesar de todas  estas cosas en común, ha sido a través de sus poemas, como mejor he llegado a conocer mejor la personalidad de Crespo de Lara.


Su dedicación a la poesía  lo demuestran sus libros de poemas . El primero de ellos titulado “La Ventana de mi memoria” es una bella colección de poesías, en las que afloran recuerdos de su infancia, primero  en Cabezón después en   Santander,  de  lugares  emblemáticos en los que transcurrió su juventud,  y de personas  populares,  que fueron contemporáneos suyos.

 

No es posible dar cuenta en el espacio de tiempo del que dispongo de esta colección de poemas pero me van a permitir que lea alguno de ellos. Por ejemplo este que  pertenece al capítulo de “Mi Pueblo"  y dice así:


“Por la avenida cantando  

Avanza Chucho Cachero

A la espalda, un saco flaco,

Tiznada la faz, de negro.

 

Viene de buscar carbón

Esta mañana de enero.

Entre la escoria que tira

A la vía,  el fogonero.

 Lleva su avío a  las casas

 Que le compran, por dinero.

 escaso, como su ropa

 El cisco para el brasero.

 ¡Que duras aquellas vidas¡

 ¿ te acuerdas Chucho Cachero?

 Descalzos y mal comidos

 Lloviendo , y tú…tan contento¡

 

 O aquel otro en el que describe   con nostalgia una  visita a Cabezón

 

“Ayer estuve en mi pueblo,

Vi la casa de mis padres,  

Saludé a algunos amigos, 

 Recorrí mis viejas calles “

 “No sé lo que ayer sentí

 al contacto con mi valle

 solo se que di en pensar

 que el tiempo no pasa en balde” 


Otros  capítulos del libro  llevan por título lugares entrañables como     Bahia de Santander “dedicado a Blanca Garcia ,  “Cuesta de la Atalaya” dedicada a Manuel Martin Ferrán ,” Canción del Saja “dedicada a Jesus de Polanco  “ Jardines de Pereda” dedicada a Emilio Botín, otro dedicado  a Gloria Torner etcétera.

Alfonso de la Serna,  dijo de este libro: “son versos sencillos  que unas veces tienen el encanto de las serranillas del marqués de Santillana, otras veces el sabor de canciones populares pero siempre en gratas estrofas que revelan su conocimiento de las formas poéticas y de su fina sensibilidad.”           

 

A “la ventana de mi memoria” le han seguido  otros libros de poemas  con idéntico talante  como  el titulado “ De memoria os aprendí” o “ Entre olas y montes”. De este último, dijo Francisco Umbral en el prólogo, es “un prodigio de poesía natural conseguido eliminando palabras y letras para no estorbar el paisaje, que es lo que importa.”


En 2011 publica    “ Entre dos luces “ . Cantabria vuelve a ser  el tema predominante en los poemas que lo integran. Uno de ellos refleja el sentimiento que le embarga cuando llega procedente de Madrid y dice:


Entro en la Montaña

Entre niebla y agua

Lo verde verdea

Y la luz no aclara

Con las nubes bajas

Con la mar borrada 

Con el aire en calma   

El silencio canta.

 

O   la belleza de ciertos paisajes: 


En la cima de Candina

Altitud quinientos metros 

El gris reta a tres colores 

Eucalipto, encina, helecho,

El más lejano horizonte  

Sobre Monteano o Cicero 

Y al otro lado la arena 

De la playa de Laredo


 De  este libro y de su ya importante  obra poética  dice don José Maria Castán en el  prólogo que “sitúa a Crespo de Lara en el elenco de poetas cántabros  contemporáneos que encabeza Gerardo Diego y sostienen con el máximo esplendor José Hierro y Julio Maruri”.


Hace ya tiempo , que Pedro  fijó  en Loredo, al otro lado de la bahía,   su segunda residencia, que con el tiempo tiende a ser casi  la primera, y es lugar adecuado para otra de las aficiones de Pedro Crespo, la pintura. La pintura cautiva ahora su atención y entre otros géneros cultiva el retrato, buscando  seguramente la hondura  de la personalidad.  Desde esa atalaya, Crespo de Lara participa cada vez mas activamente, en la vida cultural de Cantabria, sobre todo en verano,  ya sea a través de su participación en cursos de la UIMP  como  en las actividades  de  la Asociación  Cultural Plaza Porticada , en  las  del Ateneo de Santander,  o en los actos  de las  festividades  más importantes que se suceden en la región  que a veces cuentan con su participación como pregonero o conferenciante .


Como premio  a esta actividad ha recibido muchas distinciones  de carácter regional como la de Hijo predilecto de Cabezón de la Sal , Ha sido nombrado Montañés del Año ( en tres ocasiones ) por el Ateneo de Santander y Cántabro Ilustre por Gobierno de Cantabria.  Ha sido Pregonero del “Día de Cantabria”. Pregonero de las Fiestas de Nuestra Señora de Latas. (Sus pregones fueron dichos en verso) Es socio de honor de la Casa de Cantabria en Madrid, de la Asociación  Cultural Plaza Porticada de escritores cántabros. Zamarrón de honor del Valle de Polaciones etcétera.

De  esta actividad reciente  guardo especial memoria de una intervención suya en un acto de la UIMP en la que leyó un poema  suyo titulado “Romance de la Magdalena” en la que de manera desenfadada hace un repaso de escritores, intelectuales y artistas cántabros que son imaginariamente convocados  por el Rector a la Magdalena y que empieza así:


Nubes sobre la bahía

En la tarde de verano

Hay cumbres del pensamiento

En la Menéndez Pelayo

Los ingenios de Cantabria

Por el rector convocados.

De los más diversos puntos

Al palacio van llegando.

El propio don Marcelino

recibe a los invitados

Muy cordial y sonriente  

Junto a García Delgado.

Erguido viene Pereda

En coche descapotado

Recreando su mirada 

De escritor. y saludando.

 

Se acerca a abrirle la puerta  

El bueno de Manuel Llano 

Cabuérnigo de tierra verde

Que al mismo tiempo ha llegado.


Quiero terminar este resumen sobre   los rasgos más característicos  de su personalidad con las palabras con las que Rafael de Mendizábal termina el discurso de recepción en la Real Academia


 En definitiva y sin más circunloquios, Pedro Crespo de Lara es un ejemplar actual de humanista , en el sentido de que nada humano le es ajeno.


Hombre de la transición,  más que ideología tiene ideas, las suyas, un mundo propio que expresa como quiere, en prosa, en verso y en tecni color.


Hidalgo por ser hijo de sus obras, pasea alrededor del planeta azul en Kenia o Nueva York, su españolidad sin arrogancia,  con la que dotó a AEDE de una esplendida dignidad institucional. Por ser hombre en quien anida el alma de poeta en una anatomía ascética,  puede y sabe aunar, la justicia, la belleza, la verdad y el bien.


DISCURSO ÍNTEGRO DE PEDRO CRESPO DE LARA AGRADECIENDO LA ALTA DISTINCIÓN.

 Por su interés reproducimos el discurso íntegro que en agradecimiento por la alta distinción recibida, pronunció Pedro Crespo de Lara:


Excmo. y Magnífico Señor Rector, Presidenta del Parlamento, Vicepresidenta del Consejo de Gobierno; Ilustrísimo Sr. Presidente de la Universidad Nacional Aulas de la Tercera Edad, Excmas. e Ilustrísimas Autoridades. 

                                                    

Queridos amigos.


“Mi vida empezó en Cabezón de la Sal hace 82 años; y, conforme a las estadísticas que sitúan la media de esperanza de vida en los 81 años, estoy ya en régimen de prórroga. No obstante, no me siento viejo sino gozosamente instalado en la vida y espero que la providencia me permita llegar hasta ¿cuántos?, 140 años, 120, 100, pongamos que 90, que no estaría mal; en todo caso, mi edad   me permite  reflexionar sobre lo visto y aprendido en mi larga navegación por las azarosas rutas del vivir.


Y he aquí que ahora me llega, como llovida del cielo, la circunstancia de que por disposición de la Junta de Gobierno de esta Universidad Permanente, presidida por don Modesto Chato, puedo reengancharme a la vida universitaria, nada menos que a titulo de magister senior, cosa que a mí me parece superlativa hipérbole, pero que me autoriza a entrar en la comunidad de las aulas de la tercera edad como estudiante,  que es lo más y lo menos que se puede ser en la lucha por el conocimiento, que esa es mi vocación y su ejercicio mi mayor placer.


 La lección más importante que me ha dado la vida es que hay que ser buena persona y  el que no sabe serlo todo lo que sabe le perjudica; lo que implica ser agradecido. Y agradecimiento expreso a mis padres y a mi familia, a mi pueblo de Cabezón de la Sal, donde en esencia aprendí todo lo que sé, a Torrelavega que me abrió la puerta del bachillerato, a Santander que me instruyó en el Colegio de los Salesianos y el Instituto de Santa Clara, a Loredo que me ofrece cálida hospitalidad, como antes hizo con mis coterráneos Concha Espina y Luis de la Serna, a Cantabria toda, la vieja Montaña, que ha sido referencia constante en mi vida, estímulo y madre generosa que me ha colmado de afecto y de regalos, exagerando siempre mis pequeños logros, como lo prueba el acto que nos reúne.  


Con entusiasmo me uno a la conmemoración del cuarenta aniversario de esta Universidad, nacida en la fecha histórica de 1978, dos meses antes de nuestra Constitución, para llegar, conducida por la mano, entre experta y mágica, de Modesto Chato a esta hora de plenitud, en la que se cuentan por miles las personas mayores, estudiantes calificados por las notas de madurez y experiencia, que en ella se alimentan con  el pan espiritual del conocimiento. Y en ella ya instalado expreso mi perplejidad ante la pésima administración que hace nuestra sociedad de los bienes que derivan de la edad madura.


Recuerden que en el año 1994 se perpetró en España un error de lesa universidad al adelantar la edad de jubilación de los catedrático y profesores de los 70 a los 65 años, y de un plumazo se mandó a casa a un plantel de ilustres maestros, los cuales fueron substituidos por penenes inmaturos mediante unas leves pruebas que contrastaban con el rigor de las oposiciones de antaño. De tal desmán tardará muchos años en reponerse la Universidad española. ¿Cómo es posible que la sociedad de nuestro tiempo que ha alcanzado altura inimaginable en el desarrollo de la tecnología no sea sensible al desperdicio del tesoro de talento, madurez y experiencia que supone la jubilación indiscriminada a la edad de 65 años y hasta los 55 en las jubilaciones voluntarias anticipadas?


Pisando los talones a la jubilación llega la vejez, considerada por muchos como carga grave de la vida. Ya Cicerón salió al paso de los que así pensaban, demostrando que no tenían fundamento las causas que, según aquellos, hacían de la vejez  miserable edad. Cuatro eran estas causas. Una: porque aparta de los negocios. ¿De cuales? ¿No será de los que exigen juventud y fuerza? ¿Acaso no existen multitud de problemas que no dependen del cuerpo sino de la mente? Las cosas de envergadura, las realmente importantes, las que exigen un sentido de responsabilidad, no se realizan con fuerza, velocidad o aceleración del cuerpo, sino con reflexión, juicio y autoridad; de estas cualidades no solo no carece la vejez, sino que con ella se agigantan.


Otra causa: porque hace el cuerpo más débil. ¿Que la memoria disminuye? Nunca he oído, decía el filósofo orador, que ningún anciano se haya olvidado donde escondió su tesoro. Las facultades mentales permanecen en los ancianos con tal que permanezca el interés y la actividad. Sófocles escribió tragedias hasta la extrema ancianidad y considerando que por esta afición descuidaba los intereses familiares fue llamado a juicio por sus hijos para que los jueces le removiesen de la administración de sus bienes, que administraba mal, decían, por sus extravagancias y debilidad de juicio. Sófloques leyó a los jueces un drama que acababa de escribir y les preguntó si tal poema parecía ser obra de un débil mental. Los jueces fallaron el juicio a su favor. Plutarco se gloriaba en sus versos de que envejecía aprendiendo cosas nuevas cada día. Solón estudiaba literatura griega siendo ya viejo. Nuestro amigo y gloria de esta tierra Alfonso Osorio, a los 94 años imparte a diario consejo, mantiene actividad social  y conserva una memoria capaz de repetir y ganar con el número uno las oposiciones que ganó en su juventud. 


Tercera causa, el carecer de los deleites. Decía el divino Platón, que llamaba al deleite cebo de los males porque en él se ven atrapados los hombres como peces, que aunque carezca la vejez de comilonas inmoderadas puede no obstante recrearse con módicos convites. Lo cual es ampliable a todos placeres, de Venus a Baco, para los que existe natural y proporcionada medida. La corona de la vejez es la autoridad. Y es la autoridad cualidad moral, tan alta, en particular la de los hombres públicos, que tiene más valor que todos los placeres de la juventud. Claro es que ni las canas ni las arrugas pueden obtener por sí solas la corona dicha.  Mientras que la vida que discurre cumpliendo los deberes de cada edad: obediencia en la niñez, rebeldía en la juventud, austeridad en la madurez, adaptación en la vejez recoge al final la palma de la ejemplaridad, que es el fundamento de toda autoridad o derecho a hacerse obedecer. Quienes saben administrar con tino los talentos recibidos llevan a feliz término el papel que cada uno tiene asignado en el gran teatro de la vida, sin que se malogre en el último acto, cual si fueran unos cómicos inexpertos.


La cuarta causa es la que angustia y tiene inquieta a la vejez, porque se halla no muy lejos de la muerte. Al respecto dice el clásico: ¡Desdichado de aquel anciano que durante toda su larga edad no ha visto que debe despreciarse la muerte!, la cual, si con ella se extingue hasta la propia alma, no debe preocuparnos y si, por el contrario, la lleva a un lugar donde será eterna, es, por tanto, digna de ser deseada. ¿Quién hay que sea tan necio que crea que por ser joven vivirá hasta el atardecer? Pues, siendo la muerte amenaza común a la juventud y a la vejez, no puede imputarse solo a esta la inquietante amenaza. Se dice que el anciano ya no tiene qué esperar. Precisamente por ello es de mejor condición el anciano, ya que tiene conseguido lo que el joven espera todavía. El fruto de la senectud es el recuerdo de los bienes realizados. Y es conforme a la naturaleza el que los ancianos mueran.

 

A ese residuo de vida, que es la ancianidad, no debe el anciano aferrarse con avidez, ni abandonarle sin causa. Y concluye Ciceron , en sus Dialogos de la vejez: “ no me es pesada la vejez sino leve y agradable, y si yerro en que las almas de los hombres son inmortales, yerro con mucho gusto y de ese error no deseo ser sacado mientras viva; y si una vez muerto, nada siento (como opinan algunos filósofos) no temo que los filósofos muertos se burlen de este mi error, y si no tenemos que ser inmortales, es deseable que el hombre se extinga en el momento oportuno, porque la naturaleza de todas las cosas como la misma vida tiene su término natural. “Dios te ha concedido el honor de la senectud”, dijo Daniel, en el Antiguo Testamento. Como tal hay que aspirar a tomarla. Y recordemos lo que decía Galeno, padre de la medicina, que la tristeza del anciano depende de desear lo que no puede conseguir.


 Salidas del corazón doy las gracias a la Universidad, a su Junta de Gobierno y a su presidente don Modesto Chato por este gran honor, que me va ser difícil llevar con humildad. Se las doy también a mi rumboso padrino, don José Miguel Ortiz Melón ex rector de la Universidad de Cantabria y académico de número de la Real Academia de Farmacia, miembro  del Instituto de España, a quien la Universidad y la sociedad de Cantabria deben luces y conocimientos, por las cosas tan generosas y galanamente expuestas que ha dicho de mí.   


Y gracias a todos ustedes, en particular a los coros de espléndidas voces que nos acompañan,  por el regalo de su compañía: y les deseo que lleguen a la vejez  para que puedan experimentar personalmente   lo que he dicho,  y que esa rica edad la disfruten en Cantabria, tierra santa, la de los montes y de las olas a la que he dedicado este poema:


¡Ah, qué bella eres Cantabria!

 qué verde, tu verde verde,

esmeralda prodigiosa,

capricho de formas verdes.

Qué verdes tus aguas vivas,

 qué fresca tu hierba verde,

blancas casas, tejas rojas,

cómo agarra, cómo prende

 la emoción de verse envuelto

 en tanta ternura verde,

verde seno, verde hechizo,

¡ay, Cantabria, qué hermosa eres!


Muchas gracias.


Con un cerrado aplauso terminó esta parte del acto académico, brillante sin duda, en el que los discursos de Ortiz Melón con su laudatio y de Pedro Crespo de Lara como nuevo Magister Senior Honoris Causa, fueron muy comentados por su brillantez por los asistentes.


Últimas Farolas

KIOSKO DE PRENSA
ESPAÑA PIERDE UNO DE LOS BALUARTES DE LA LEY

Un hombre bueno, un juez bueno (Manuel Marín ABC 20) Se fue un hombre bueno y justo, antes de concluir la misión que ahora la democracia le tenía reservada como fiscal. Leer +

Opinion curiosidades

La Tía Josefuca

Siempre he defendido -incluso a efectos de un derecho estatutario- la necesidad de proteger, a efectos de investigación, el viejo habla montañesa. Leer +