Aprobado el proyecto para el derribo de los tinglados de Antonio López

· La actuación supondrá una inversión de más de 1,7 millones de euros y tendrá un plazo de ejecución de 9 meses. La calle ganará 8,5 metros de anchura y se incorporarán nuevas áreas verdes y estanciales

Enviar a un amigo
06-10-2018

La Junta de Gobierno Local de Santander ha aprobado esta semana el proyecto para el derribo de los antiguos tinglados del Puerto en Antonio López y para la posterior reordenación de la calle, que ganará 8,5 metros de anchura e incorporará nuevas áreas verdes y estanciales.

El presupuesto de la actuación asciende a 1.746.944 euros y el plazo de ejecución será de nueve meses, según ha indicado el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz.

El próximo paso será la licitación de los trabajos, para lo cual, es necesario, con carácter previo, que la Autoridad Portuaria autorice el convenio de apertura de los terrenos para su firma con el Consistorio.

De acuerdo con ese convenio, que el Ayuntamiento autorizó ya en el mes de abril, el Puerto pone a disposición de la ciudad el espacio en el que se ubican hoy los tinglados y se encarga de la construcción de unas nuevas naves de mantenimiento para desocupar los antiguos tinglados.

El Ayuntamiento, por su parte, se hace cargo de los costes de derribo y de la posterior urbanización de los terrenos desocupados y su entorno.

En total, la actuación afecta a una superficie de 8.245 metros cuadrados, de los cuales, 2.518 se corresponden con los espacios ocupados ahora por los tinglados.

Consistirá en el acondicionamiento y la pavimentación de todo el nuevo ancho completo de la calle Antonio López para que pueda tener un uso adecuado para los viandantes y vehículos, mejorar la calidad ambiental, la accesibilidad, la seguridad urbana y la calidad urbanística.

Para ello, se apuesta por el aumento de áreas verdes; la pacificación del tráfico, con zonas adoquinadas en plataforma continua en los extremos; la mejora de la seguridad urbana, al alejar los tráficos de vehículos y bicicletas de las salidas de los edificios; y la mejora de la calidad urbanística de los espacios peatonales, incrementando los anchos de aceras.

Descripción de la actuación

La incorporación del nuevo espacio permitirá que la calle, que actualmente tiene una anchura de 14 metros, gane 8,5 metros más, hasta los 22,5, una superficie que se añadirá a la acera que discurre junto a los edificios, de manera que se consiga un gran paseo peatonal, en el que se incorporarán zonas estanciales y áreas verdes.

Asimismo, se podrá ampliar la anchura del carril bici que, en su tramo final, se separará del parque infantil situado junto a la Biblioteca Central, una sugerencia realizada por los vecinos con el fin de evitar las interferencias que se producen entre los ciclistas y los usuarios de la zona infantil.

En el primer tramo de la calle, frente al edificio que albergará el futuro centro cívico, el vial se colocará al nivel de la acera, de manera que el peatón tendrá prioridad, al igual que ocurrirá en el extremo final, el más cercano a la calle Ruiz Zorrilla.

La zona peatonal pasará a tener 14 metros de anchura y se colocarán áreas estanciales, árboles y mobiliario urbano.

Las plazas de aparcamiento situadas al inicio de la calle se desplazarán hacia el siguiente tramo, de manera que se conservarán los 61 estacionamientos existentes.

Por su parte, en la zona central, situada frente a los edificios de viviendas y locales, se permitirá el aparcamiento de vehículos en batería y la acera pasará a tener 9,30 metros de anchura.

También se dotará a ese espacio de árboles y mobiliario urbano, dejando siempre un espacio libre de 4,50 metros de anchura para permitir el paso de los servicios de emergencia, en caso de que fuera necesario.

Respecto al arbolado, se trasplantarán los 35 abedules existentes, que serán sustituidos por más de 100 árboles de diferentes especies y se completará una superficie total de 1.250 metros cuadrados de zonas verdes.