Bandrés aboga por un sostenimiento de las pensiones que no cargue todo el peso en los jubilados actuales y futuros

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08-05-2018

“El problema de fondo es cómo hacer avanzar el sistema de pensiones con las tendencias demográficas y económicas existentes. No hay una solución mágica. Parece que habrá que hacer un ajuste y decidir cómo se reparte entre pensionistas actuales, futuros y trabajadores. La alternativa es repartir el ajuste de manera equilibrada, pero el consenso ha de ser político”

Quien así se pronuncia es Eduardo Bandrés, director de Economía Pública y Bienestar de Funcas y una de las máximas autoridades del país en materia de pensiones. Bandrés impartió ayer tarde en Santander una conferencia sobre el futuro de las pensiones, organizada por el Centro Montañés de Investigación y Desarrollo Empresarial (CEMIDE).

Durante la crisis se ha demostrado que el incremento de la desigualdad y la pobreza se cebó en las personas en edad de trabajar. Pero si se aplicara la revalorización del 0,25% anual a las pensiones la pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas en 20 años rondaría el 15%, a no ser que se encuentre un consenso político que redefina el modelo. Y ese consenso ha de estar presidido por la sostenibilidad financiera.

 “En 2040, se pasará de nueve a 15 millones de pensionistas y habrá un poco más de trabajadores activos que en la actualidad. En términos de PIB, se puede asimilar pero el coste del reparto lo soportarán las generaciones jóvenes con unas tasas más altas de presión fiscal”, manifestó ayer el economista.

A su juicio, cualquier ecuación que se plantee ha de cuadrar en cuanto a sus sostenibilidad financiera y contar con más actores.

“No son factibles las alternativas que ignoran el equilibrio financiero del sistema de pensiones –dijo-. La salud del sistema está ligada al crecimiento económico. El problema se reduce muchísimo si se mantiene el crecimiento entre el 2 y el 2,5% en los próximos 20 años. Ello significará que hay más empleo, un aumento de la productividad, un aumento de los salarios y por lo tanto un aumento de la recaudación de la Seguridad Social”.

Sin embargo, no descartó que el Estado tenga que financiarlas en parte mediante aportaciones presupuestarias. Vaticinó que la financiación de las pensiones complementará las cotizaciones del trabajo con aportaciones del Gobierno de la nación, algo que ya ocurre en un 20% del total. Abogó así por un modelo futuro más equilibrado que no cargue todo el peso en los pensionistas actuales y futuros.

Planes de pensiones de empleo

El sistema español es uno de los más generosos de Europa con una menor diferencia entre la pensión y el salario. El ahorro dirigido a planes de pensiones privados es por ello pequeño, ya que tradicionalmente se ha dirigido más a la vivienda. Sin embargo, este especialista observó que hay planes complementarios que vale la pena explorar, como son los planes de pensiones de empleo. “En España los tienen los trabajadores de grandes empresas y de las administraciones públicas. Es una forma de salario diferido que debería ampliarse a medianas y pequeñas empresas en la negociación colectiva. Es una forma de ahorro a largo plazo que complementaría la pensión”, sugirió.