DISCURSO PRONUNCIADO POR DON GERMAN FERNANDEZ ALCALDE DEL AYUNTAMIENTO DE REOCIN CON MOTIVO DEL DIA DE LAS INSTITUCIONES 2010
Texto integro
En mi condición de Alcalde del Real Valle de Reocín, es para mí un honor y una satisfacción, que un año más, en Puente San Miguel, en el corazón histórico de Cantabria y junto a nuestra Casa de Juntas, símbolo de la identidad colectiva del pueblo de Cantabria, celebremos el Día de las Instituciones de Cantabria.
Hoy es un día importante para Cantabria, estamos todos juntos y unidos, su Gobierno, su Parlamento, todos sus Ayuntamientos e Instituciones, junto con el pueblo de Cantabria, reviviendo nuestra historia y defendiendo nuestras señas de identidad como región.
Como Alcalde, quiero hacer un reconocimiento público, frente a esta Casa de Juntas, al importante papel que desempeñan los Ayuntamientos de nuestra región, sus Alcaldes y Alcaldesas, Concejales y Concejalas, en reforzar la democracia de proximidad, implicando a los ciudadanos en la propia gestión de los asuntos públicos, haciéndoles participes de las decisiones que les afectan más directamente, desde la legitimidad que los ciudadanos nos otorgan en las urnas.
La proximidad exige implicación, y la implicación exige responsabilidad y trabajo. La primera línea de actuación ante cualquier necesidad será siempre la línea de la política local.
Un Ayuntamiento es la primera administración en recibir las demandas de los ciudadanos y la primera en ofrecer soluciones a los problemas sociales.
El valor de la proximidad ha configurado, por ello, el modo de entender y practicar la política local. Una política cercana a las personas, comprometida con sus intereses y con un profundo sentido de servicio público.
Allí donde la comunidad local requiere resolver una cuestión que exige la actuación del poder público, el primero en llegar siempre, es el poder local.
En muchas ocasiones, la primera puerta a la que han llamado las mujeres víctimas de maltrato, ha sido a la de su municipio, donde han encontrado la ayuda y la protección inmediatas para salvaguardar su dignidad y su vida.
Y han sido, también, las soluciones locales las que primero han acudido en auxilio de las personas dependientes y sus familias.
Nuestros Ayuntamientos contribuyen activamente a la igualdad entre hombres y mujeres, a la igualdad efectiva entre todos los ciudadanos, cada vez asumen mayores competencias y nuevos retos de futuro, que nos demanda una sociedad tan activa, compleja y cambiante como la actual.
Competencias y retos, como: la creación de empleo, el reforzamiento de la cohesión social, el cuidado y atención a las personas dependientes, la inmigración, la creación de espacios de convivencia, la consolidación del Estado de Bienestar.
En definitiva, nuestros Ayuntamientos contribuyen al fortalecimiento y desarrollo de nuestra democracia, a la vez que son los protagonistas de los cambios de nuestro tiempo.
La profunda crisis económica y la caída de ingresos tributarios, nos ha afectado duramente a la totalidad de Ayuntamientos de Cantabria. Nosotros, somos victimas y perjudicados, al igual que lo han sido nuestros vecinos y nuestras familias, pero los Ayuntamientos de Cantabria por ello no hemos perdido la ilusión, la capacidad y las ganas de transformar nuestros pueblos y ciudades.
Es cierto que debemos trabajar en los próximos años, para fortalecer el principio de suficiencia financiera dotando de más recursos a las haciendas locales, tanto para las competencias que tenemos encomendadazas por Ley, como las que denominamos impropias, pero en cualquier caso, toda nuestra gestión debe estar basada en los principios de calidad y eficiencia, y es el momento de priorizar nuestras políticas.
En nuestro país se ha consolidado actualmente un modelo de gobierno multinivel, basado siempre, en el máximo respeto y la mutua lealtad institucional, en el entendimiento, la colaboración y la coordinación entre las distintas administraciones.
Para ello, es fundamental, el diálogo y la cooperación de los Ayuntamientos con la administración autonómica y con la central.
Los Ayuntamientos, como administraciones territoriales con una vocación universal de fines, somos una realidad política incuestionable, por eso, considero que los Ayuntamientos no somos meras administraciones, somos auténticos gobiernos. En consecuencia, me atrevo a decir, que los Ayuntamientos también somos Estado.
Para terminar, creo en el buen trabajo que los Ayuntamientos de Cantabria han venido realizando estos últimos años. A pesar de las dificultades, tenemos una buena región de la que todos nos sentimos orgullosos, pero por encima de todo, nos sentimos más orgullosos de llamarnos cántabros.