Buruaga vuelve a las amenazas contra los 9 diputados que la rechazan como portavoz

Recurren al artículo 67.2 de la Constitución Española, ya que este les ampara por se elegidos para un poder independiente y su cargo pertenece a la persona elegida no al partido.

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19-05-2017

©cantabria24horas/redacción

Se corrió la voz, en la tarde de antes de ayer, que a los cargos nacionales y a algunos diputados se les había tirado de las orejas desde Génova, instándoles a terminar con la situación de enfrentamiento. Más tarde, después de algunas indagaciones hemos sabido que las llamadas las ha hecho Juan Carlos Vera, un ‘quinta división' del Partido. “Eso no es serio, lo normal es que la llamada hubiera sido de ‘un primera’, para transmitirle el grado de cabreo que tenemos y que la cosa no va de bromas”, nos indica una fuente cercana a los cabecillas disconformes.

Los ‘nueve’ no aceptan la imposición de Buruaga que quiere ser portavoz sin dimitir de otros cargos, respaldada por un Comité Ejecutivo de fieles.  Los nueve diputados (proporcionalmente tres veces más que los que apoyan a Buruaga) se amparan en el 67.2 de la Constitución Española, ya que este artículo de la "ley de leyes" les ampara por ser elegidos para un poder independiente y su cargo pertenece a la persona elegida no al partido. Razón por la que los concejales y diputados, aunque causen baja en el partido permanecen en sus puestos, quedando claro que, en el caso de los ‘disidentes’ , no habrá mandato imperativo.

La presidenta del PP ha dicho que su mano siempre ha estado tendida y no ha dejado de trabajar por una verdadera integración (todo ello al tiempo que ella misma o sus colaboradores amenazaban a los contestatarios con sanciones) no encontrando ha afirmado- ese ánimo en cargos públicos del partido que desde el primer momento ya anunciaron que en ningún aceptarían su mandato como presidenta después de los episodios de "pucherazo" en Laredo o en el desarrollo del mismo congreso.  

Claro que enseguida han aparecido críticas a lo dicho, demostrando que “su mano tendida ha sido para recoger”, y es que sus ingresos económicos, como vicepresidenta segunda del Parlamento, son superiores a los que recibía como vicepresidenta y consejera de Sanidad en el Gobierno de Ignacio Diego, lo que expresa claramente sus intenciones.

Mañana lunes, con toda seguridad, habrá movimiento de fichas y puede ser que por ambas partes. No se  podrá seguir dando largas o tendiendo manos egotistas con ‘cuchillos cachicuernos’, ya que esta táctica servirá para alargar más la agonía en la que está el Partido en Cantabria.

Hay que recordar que falta dar la solución a la denuncia del ‘caso Julián Vélez’, demuestra el nulo interés de la actual dirección de atajar indisciplinas cuando se dan en sus propias filas de fieles. Pero en este caso, los alcaldes que han denunciado a Julián Vélez ya han declarado que no van a bajar la guardia.

Por el momento, el sector de Buruaga mantiene sus amenazas y es posible que se enroque en la crisis con la petición de medidas disciplinarias. El hecho parece claro: Buruaga comprende a estas alturas su "misión imposible" al frente del PP al que lleva hacia una ruptura que, ahora mismo, parece inevitable.

La Clave de Cantabria24horas.com

SÁENZ DE BURUAGA LLEVA AL PP AL PRECIPICIO

MARÍA JOSÉ SÁENZ DE BURUAGA es el primer problema que tiene el PP desde el XII Congreso del partido. Si por su tozudez de mantenerse en el cargo a pesar del "pucherazo" que ella misma y sus partidarios dieron en el cónclave popular, se mantiene hasta más allá de este año, el PP pasará a ser un partido definitivamente roto y condenado a ser el segundo partido de Cantabria. Rechazada a pesar de las amenazas por nueve de los trece diputados regionales del PP (solo tres la apoyan, en concreto, Ildefonso Calderón, Íñigo Fernández y Urrutia de los Mozos), la pregunta es más que evidente: si no es capaz de gobernar el PP, ¿a que espera para dimitir? Esa sería la salida racional de un demócrata: por amor al partido poner a su disposición el cargo que ostenta.

Sáenz de Buruaga gobierna (o mal gobierna) el PP con un grupo de fieles y un ministro desde Madrid (Íñigo de la Serna), causante de este grave perjuicio al PP cántabro en su deseo de que alguien (Sáenz de Buruaga), apacentara las ovejas para él decidir los puestos que se le antojen en el futuro. En realidad, Buruaga es sólo una "suplente" De de la Serna es su deseo de dirigir el PP de Cantabria desde Madrid.

La respuesta a la situación planteada es clara: más de una veintena de alcaldes han dicho por activa y por pasiva que no la aceptan; no menos de cincuenta líderes en la oposición también se han decantado en su contra y, ahora, nueve de los trece diputados regionales. Así las cosas, ¿a que espera para dimitir y evitar así el camino por el que quiere transitar del palo y la zanahoria, advirtiendo a sus opositores con medidas disciplinarias?. Lo que ella aplica a sus opositores, vale para la señora Buruaga: si tanto quiere al partido, si está -como dice- al borde de una ruptura brutal, ¿por qué no dimite en favor de los colores peperos?

Sáenz de Buruaga tiene mucho que esconder y callar. Ahí está su cargo "honorífico" de vicepresidenta segunda del Parlamento del que no ha dimitido cuando reclamó la portavocía, en el que gana más miles de euros al mes que cuando fue consejera de Sanidad y vicepresidenta en el Gobierno de Ignacio Diego. Su estrategia ha sido, pues, la de que nadie la toque sus ingresos y mejor en la Mesa, aun cuando alcanzara el puesto desalojando del mismo a su compañero Luis Carlos Albalá.

Buruaga tiene un final dramático en política. Que la cesen para dar paso a una gestora después de un "pucherazo" que varios miles de militantes y la gran mayoría de cargos públicos han rechazado. Pensó que con el apoyo mediático que tenía -y sigue teniendo- de El DM era suficiente para pastorear el partido en nombre de De la Serna. Se ha equivocado y avanza hacia el precipicio. Jamás pensaron que ya en puertas de junio, el partido presentara la actual situación, al entender que el tiempo solucionaría las discrepancias. Pero no ha sido así. Consciente de que el PP se hunde, parece preferir que sea con ella de capitán.

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Cuando ‘Santemar’ dio el plazo, hasta hoy viernes, a las 14.00 horas, para aceptar el cambio de portavoz, las quinielas empezaron a apostar, a favor o en contra de la respuesta de la Calle Alta y así ha sido. En estos momentos el Partido Popular atraviesa, sin miedo o temor a afirmarlo, el segundo momento más crítico de su historia.

Calentó el ambiente el alcalde de Arnuero y uno de los ‘pesos pesados’ del partido, a primera hora de la mañana con una ‘opinión’ en la prensa local donde dejaba muy claro una serie de puntos sobre el momento. José Manuel Igual decía: “Ni soy 'dieguista' ni me gustan nada las formas de Buruaga. Quiero un partido unido y ganador. He escrito mi articulo con ánimo conciliador y con palabras muy suaves, aunque el cuerpo me pide otra cosa”

Igual se encaraba contra una directiva que “no parece aspirar a representar a la totalidad del partido, sino a una mitad y pretende excluir a quienes definen como oclusión inmovilista y jugo rancio”.

“La evidente represalia que subyace en la decisión inmediata de cesar al portavoz parlamentario del grupo popular, pública y ardorosamente alineado en su contra durante la campaña, amenaza con convertir su acceso a la presidencia en una victoria pírrica sobre pretendidos contrarios”, arreciaba contra Buruaga no compartiendo sus formas y maneras y no estando de acuerdo en la acumulación de cargos.

El equipo de Buruaga se refugia en el artículo 40 de los estatutos, para defender el relevo del portavoz, que dice que los comités ejecutivos pueden "nombrar y cesar a los portavoces" de los grupos. Pero los diputados ‘díscolos’ opinan que solo el Grupo Popular puede tomar esa decisión.

Deciamos que a las ‘dos de la tarde’ expiraba el plazo que desde el partido se había dado a los diputados para aceptar el cambio de portavoz , definido en fechas pasadas por Van den Eyden como ‘quitare tú para ponerme yo’ y decidido el pasado jueves por el Comité Regional del Partido, de "obligado cumplimiento".

Pues bien; nueve de los trece diputado se negaron a obedecer las ordenes dadas por la Dirección, para efectuar el cambio de portavoz del Grupo Popular en el Parlamento cántabro. Eduardo Van den Eynde, actual portavoz y los también diputados José Manuel Igual, Ruth Beitia, Mercedes Toribio, Cristina Mazas, Luis Carlos Albalá, Francisco Rodríguez Argüeso, Santiago Recio y el expresidente del partido Ignacio Diego, se negaron mientras que afirmaron, Isabel Urrutia, Ildefonso Calderón, Íñigo Fernández y, como es natural, María José Sáenz de Buruaga,

Desde la dirección se afirma que todo está coordinado y con el conocimiento de Madrid, no especificando si ese ‘Madrid’, es el que se ubica en la Dirección Nacional de Génova o si por el contrario es el de el Ministerio de Fomento. Pero lo que si se tiene muy claro, en los todo Cantabria, es que esta reacción definida por los ‘Buruaguistas’ como "un desafío y un pulso a la nueva Dirección regional", no tiene muchas salidas, ya que se considera como infracción muy grave y las sanciones para estas van desde la suspensión de militancia hasta la expulsión del Partido.