Villarías presenta esta tarde en Santoña su novela "El bellaco del arzobispo"

En todas sus páginas abundan los episodios, las anécdotas, los avatares más diversos. En un lenguaje antiguo y actual al mismo tiempo, estilo ágil y elegante, muy amena de leer e instructiva.

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11-07-2018

 El bellaco del arzobispo

Novela, por Juan Ignacio Villarías

Se presenta este jueves, 12 de julio, a partir de las 19,30 horas, en la Casa de Cultura de Santoña. Entrada libre.

Resumen.- Estamos en el siglo diecisiete, en un puerto cantábrico. Hay un convento, adonde acuden a recibir clases diversos estudiantes de la localidad y alrededores. Todos son alumnos masculinos, excepto una, María del Puerto llamada, que es sobrina de uno de los frailes más principales de la casa. Esta alumna procede de una aldea cercana, y con motivo de la fiesta anual de la siega invita a su casa solariega a todo el alumnado, pero uno de sus condiscípulos, Gil de nombre, no acude al no haber sido invitado sino a última hora y a instancias de otros colegas. Se trata de un hijo del alférez que manda la reducida guarnición, un fortín en el monte que domina la boca de la bahía.

Acaba el curso, entre diversos episodios, y en verano se presenta la escuadra francesa, al mando del arzobispo de Burdeos, y ataca los puertos de la bahía. La población civil huye al monte intrincado, y la guarnición, carente de apoyos y muy en inferioridad de condiciones con respecto a los atacantes, acaba por retirarse también a posiciones más defendibles. Los franceses se entregan al saqueo y a la destrucción, hasta que se retiran por fin.

El pueblo ha quedado asolado, es hora de ponerse a la labor de reconstrucción. En esto ha vuelto al pueblo Sandalio, el hermano de Gil, que había estado sirviendo al rey en las Indias Occidentales, en un galeón tras diversas aventuras y desventuras.

Se vuelven a encontrar Gil y María del Puerto, ahora mucho más solícita con respecto a su antiguo condiscípulo, hasta tal punto que él llega a considerar el momento de ponerse a emprender el propósito de tomar estado, a pesar de sus pocos años. Pero resultó al cabo que el interés de María del Puerto no era hacia él, sino hacia su hermano Sandalio, mayor en edad y en experiencia de la vida.

En todas sus páginas abundan los episodios, las anécdotas, los avatares más diversos. En un lenguaje antiguo y actual al mismo tiempo, estilo ágil y elegante, muy amena de leer e instructiva.