Así han cambiado los hábitos de consumo en España con la irrupción de las nuevas tecnologías

La compra del mes yendo al supermercado deja su paso a la compra por ordenador. Una adquisición de productos más ágil, sin moverse de casa e incluso con un número mayor de ofertas son las principales características

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28-09-2017

Los hábitos de consumo en España han evolucionado en los últimos años hacia un comercio no presencial. Esto quiere decir que, lejos de ir en persona a los centros comerciales y supermercados para adquirir productos, ahora son estos establecimientos los que se acercan a nuestra propia casa para agilizar las ventas. Comprar online es, cada vez más, una realidad factible.

La compra del mes yendo al supermercado deja su paso a la compra por ordenador. Una adquisición de productos más ágil, sin moverse de casa e incluso con un número mayor de ofertas son las principales características que permiten que hacer la compra por ordenador esté cada día más presente que la compra presencial.

Los efectos del paso de las estaciones en la compra

Sin embargo esta opción de compra online tiene sus picos de venta por estaciones. Se puede hacer referencia al invierno, momento en el cual incrementan las ventas por internet al haber menos disposición aún por los consumidores para desplazarse al centro comercial.

Pero también se pueden hablar de los meses de más calor, que comienzan en primavera, en los que los clientes albergan más ganas de ir a hacer la compra fuera de casa debido a que en estas instalaciones suele haber aire acondicionado y se está mejor que en la vivienda.

Esta tendencia se acentúa en verano, pues julio, agosto y septiembre son meses de mucho calor e ir a hacer la compra es considerado incluso un alivio.

Las ofertas al hacer la compra

En muchos supermercados "premian" al cliente por su fidelidad ofreciéndole descuentos en sus compras o invitándoles a crearse una tarjeta del establecimiento. Con esta tarjeta podrán más tarde optar a ofertas cada vez que vayan a comprar.

Pero si lo miramos por el lado de la compra online, comprobamos que el número de ofertas disponibles es igual o incluso superior. Además la publicidad de las páginas de supermercados en internet es mucho más visual y el cliente puede acceder fácilmente a ella. Al final la decisión de compra de una manera u otra tiene mucho que ver con las ofertas que se encuentren disponibles, por lo que esto es algo que trabajan mucho las áreas de marketing.

Una compra online mucho más cómoda

Como vemos la compra online, además de contar con el aliciente de ser más económica por norma general y que piensa más en el usuario, es mucho más cómoda. El cliente puede encontrar los productos que quiere comprar clasificados por categorías, y al finalizar la cesta puede incluir las ofertas con las que cuente.

El proceso además se agiliza gracias a su condición de ser por internet, lugar en el que no hay que esperar colas para pagar y la interacción humana se reduce. Esta vez es el cliente el que realiza todo el procedimiento sin ser interrumpido.

Estas razones son las que posicionan a la compra online por encima de la compra convencional. Ahora es turno de los usuarios decantarse por un método de compra u otro.