Datos alarmantes en los resultados de las analíticas de varios puntos negros

Durante finales de mayo, el equipo de Centinelas recogió muestras de agua para su análisis en ocho puntos denunciados por los voluntarios durante la campaña de inspección tras observar irregularidades ambientales.

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08-08-2018

 Durante finales de mayo, el equipo de Centinelas recogió muestras de agua para su análisis en ocho puntos denunciados por los voluntarios durante la campaña de inspección tras observar irregularidades ambientales. Los muestreos se llevaron a cabo en el arroyo La Bandera en la playa de Cuberris en Ajo, río Castanedo en Somo, promontorio de San Martín y playa del Sardinero en Santander, playa de Usil en Mogro, playa de los Caballos en Cuchía y dos puntos de la playa de La Concha en Suances.


Con estas analíticas realizadas por el laboratorio del Centro de Investigación del Medio Ambiente dependiente del Gobierno de Cantabria se obtuvieron los resultados concernientes a los parámetros siguientes: nutrientes (amonio, nitratos y fosfatos), pH, conductividad, coliformes totales y Escherichia coli.


Los valores obtenidos indicaron la existencia de aportes de aguas fecales y residuales en el Arroyo
La Bandera, río Castanedo y especialmente, en la playa de Usil. El punto de Usil está situado a la
altura de una salida de alcantarillado directa a la playa, por lo que debería tener una vigilancia
específica y especialmente durante la época de baño y en el periodo de las bajamares. También en
estos puntos hay valores por encima de los límites normales para el amonio y los fosfatos, lo que
parece mostrar que además de aguas fecales existen vertidos de aguas urbanas y aguas residuales
con detergentes.
En algunos de los casos las situaciones son recurrentes, y, por ejemplo, en el caso de la playa de
Usil en Mogro, se lleva denunciando desde 2016 la actua situación, asociada al mal
funcionamiento de las instalaciones de bombeo de las aguas residuales, sin que las
Administraciones competentes pongan solución a un grave problema de salubridad pública.
El proyecto Centinelas, financiado por el Gobierno de Cantabria a través del centro de
investigación del medio ambiente (CIMA), tiene como objetivo la vigilancia y el control del estado
ecológico del litoral cántabro, y para ello los voluntarios realizan la inspección de un tramo de
costa de 500 metros, rellenando una encuesta sobre, tipo y número de residuos, contaminación,
biodiversidad, flora invasora, etc. Una vez recogida y analizada toda esta información, el equipo
Centinelas elabora un Informe anual sobre el estado de la costa de Cantabria.