Detienen a un francotirador que planeó matar a Pedro Sánchez por la exhumación de Franco

Estoy dispuesto a sacrificarme por España", comentó a varios usuarios de un grupo privado de Whatsapp Su perfil obedece al de un lobo solitario que, por tanto, iba a actuar solo, tiene "una personalidad obsesiva"

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08-11-2018

Diario Crítico

Consternación por la noticia de que un francotirador experto, Manuel Murillo, de ideología de ultraderecha, planeó asesinar a Pedro Sánchez en alguna aparición pública una vez que éste decidiera llevar a cabo una política alineada a la memoria histórica y decidiendo exhumar los restos mortales de Franco del Valle de los Caídos.

La información la ha ofrecido en primicia el diario 'Público' y explica que este tirador ya está detenido y permanece en prisión preventiva incondicional en una cárcel catalana, ya que sería de la localidad de Terrassa. Su perfil obedece al de un lobo solitario que, por tanto, iba a actuar solo, tiene "una personalidad obsesiva" y un historial familiar de problemas psicológicos.

Murillo tiene 63 años y planeó matar al presidente del Gobierno después de que éste decidiera impulsar la exumación de Franco, dictador al que admiraba ya que se considera de ideología de ultraderecha y frecuentaba fotos de esa línea política. La noticia se ha conocido ahora pero la detención se produjo hace unas 3 semanas por parte de agentes de los Mossos d'Esquadra y el Gobierno no ha querido comentar más el asunto, aunque ha sido confirmado por el PSOE. Quería asesinar a Sánchez, al que definía en foros como un "rojo de mierda" y se ha levantado ya el secreto del sumario por parte del Juzgado nº 3 de Terrassa.

Este hombre es un experto tirador, no un aficionado, del club de tiro olímpico del Vallés y competir de éxito en esta especialidad que incluso sabía fabricar armas o modificarlas. Trabajaba actualmente como vigilante de seguridad privada, tenía licencia de armas y no presentaba antecedentes penales.

Murillo comenzó a caer cuando compartió en un grupo de Whatsapp sus intenciones y pidió colaboración para cometer el magnicidio. Una de las usuarias de ese grupo cerrado dio la voz de alarma, explica 'Público'. De hecho, habría confesó a otras 6 personas sus intenciones y "les pidió ayuda para obtener la agenda de actos del presidente y su localización concreta en momentos determinados". "Estoy dispuesto a sacrificarme por España", les contó, en su delirio.

Una vez detenido, los servicios policiales encontraron el 19 de septiembre un arsenal en su casa que les sorprendió: 16 armas de fuego cortas y largas, incluido un fusil de asalto militar, un subfusil ametrallador y 4 rifles de alta precisión, para disparar hasta a 1.500 metros del objetivo. También tenía en su coche 2 pistolas. Murillo confesó sus planes con orgullo y permanece en prisión incondicional en el Centro Penitenciario Brians-2, donde por cierto están algunos de los presos del 'procés' catalán.