El PP de Rajoy deja sola a Esperanza Aguirre y la empuja a dimitir de sus cargos

OPERACIÓN LEZO. PSOE y Ciudadanos han reclamado la comparecencia del ministro de Justicia, Rafael Catalá para que aclare el caso. Esperanza Aguirre llora sobre Ignacio González: "Es un palo muy, muy duro" declara llorando.

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El PP de Rajoy deja sola a Esperanza Aguirre y la empuja a dimitir de sus cargos 20-04-2017

Soltar lastre. Esta es la intención del PP ante la nueva semana ‘horribilis’ marcada por la corrupción. Para ello, la dimisión de la actual portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, acorralada tras la detención del que fuera su número dos, Ignacio González, permitiría a la dirección nacional y al propio Mariano Rajoy, que lleva años enfrentado a la ‘lideresa’, coger algo de aire en un contexto muy complicado. A la citación del presidente a declarar en el juicio a la ‘trama Gürtel’ se le ha añadido la ‘operación Lezo’, que ha destapado nuevas irregularidades en el PP de Madrid. Para forzarla a dar un paso atrás, el equipo del presidente ha puesto en marcha la 'operación empujón', que consiste en presionar de forma sibilina a un cargo para que renuncie voluntariamente.

Ni el líder ni sus máximos colaboradores se han puesto aún en contacto con Aguirre pero, según fuentes de la cúpula, la intención es darle pistas, y qué mejor que a través de los medios. Por ello, el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, evitó este jueves respaldarla públicamente y, en una entrevista en RNE, le invitó a “reflexionar” sobre su futuro. “Ella sabe lo que tiene que hacer en cada momento”, señaló, al tiempo que subrayó que el caso de González “no aventura cosas positivas”.

MUCHOS PRECEDENTES

Además, desde que estalló el escándalo, la cúpula popular empezó a dejar caer, en conversaciones privadas con los periodistas, que Aguirre tiene “muy complicado” repetir como candidata a la alcaldía de Madrid. Otro aviso a navegantes. Y el PP tiene una larga tradición de cómo ‘conducir’ a un cargo a la dimisión sin pedirle públicamente su cese. Las hemerotecas dejan buenos ejemplos sobre lo que pasó con Luis Bárcenas, Rodrigo Rato, Ana Botella, Rita Barberá… Rajoy se implica en contadas ocasiones y deja hacer a su equipo hasta que se lleva el gato al agua.

Pero Aguirre ya se ha enfrentado al jefe de filas en múltiples ocasiones, y a veces se ha salido con la suya. Este jueves, de hecho, hizo oídos sordos a los mensajes de la sede nacional y aseveró que, “de momento”, no piensa dimitir hasta que no tenga más "información" sobre los hechos de los que se le acusa a González, quien guarda silencio y este viernes ha sido citado ante el juez instructor. La portavoz municipal representó el papel de jefa dolida ante una traición y, al borde del llanto, señaló que para ella sería “un palo” y “lamentable” que el que fuera su mano derecha sea un corrupto. “Estoy convencida de que no ha podido hacer semejante cosa”, añadió.

LA DEFENSA

Como táctica de defensa, recordó que ya dejó las riendas del PP en Madrid por el encarcelamiento de su otrora colaborador Francisco Granados, pero que el caso actual es distinto porque el presunto enriquecimiento de González fue en el 2013, cuando ella ya no presidía en la comunidad, y proviene de una empresa en Brasil, contraviniendo sus órdenes de evitar adjudicaciones en el extranjero.

Sin embargo, es difícil aventurar cuánto va a poder aguantar la presión. La oposición pide su cabeza y ella ha puesto tantas veces la mano en el fuego por González que su propia trayectoria la apisona. Aguirre testificó este jueves en el juicio de la primera etapa de la 'trama Gürtel'. Tranquila, y con la lección bien aprendida, descargó toda responsabilidad que pudiera tener el Gobierno de Madrid por la contratación de las empresas de Francisco Correa en el que fue viceconsejero de Presidencia durante su mandato, el acusado Alberto López Viejo, aunque admitió que no frenó que se siguiera contando con la red para “muchísimos” actos institucionales. También negó conocer al presunto cabecilla e insistió en que ella “destapó la Gürtel”.

SIGUE LA INVESTIGACIÓN

En este contexto, el juez instructor del ‘caso Lezo’, Eloy Velasco, ordenó registros en varias empresas, como PwC, OHL, Indra, Licuas y Saerco, en busca de pruebas del lucro personal atribuido en esta causa a González y sus colaboradores a través del Canal de Isabel II. Algunas de esas empresas ya habían sido investigadas en relación con la financiación ilegal del PP, que el propio Velasco ya investigaba en su vertiente regional en el 'caso Púnica".

SUPUESTAS PRESIONES DEL FISCAL GENERAL

La Fiscalía General del Estado ha negado que el fiscal jefe de la Fiscalía Anticorrupción haya intentado obstaculizar la investigación de la llamada operación Lezo y que “se intentara paralizar la investigación en lo referido al expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González”. Así lo ha señalado el Ministerio Fiscal en una nota este mismo jueves tras conocer la información según la cual el nuevo fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, trató de evitar que se registrara el domicilio del exdirigente popular, un hecho que, aunque fue confirmado por el propio Moix en declaraciones recogidas por la Cadena SER. Una información que ha provocado un gran revuelo político y que ha llevado a que PSOE y Ciudadanos hayan reclamado la comparecencia del ministro de Justicia, Rafael Catalá para que aclare el caso. A esta polémica le acompaña la información que señala que, al parecer, un miembro del Gobierno habría alertado a a González previamente de su detención.

Las informaciones aparecidas señalan que, según explica el propio Moix, la intención de Moix fue avalada por el propio Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, a quien le pareció “muy bien” la decisión, pero fue bloqueada por la junta de fiscales. Así, el fiscal general del Estado se mostró remitió por escrito una orden a los fiscales del caso para tratar de evitar ese registro, cuya preparación policial estaba ultimada.

 

Los fiscales del caso invocaron el artículo 27 del estatuto de la Fiscalía por el que se obliga a convocar la junta de fiscales en la que se instó a dejar vía libre a la operación policial

A tan solo unas horas de ejecutarse, los fiscales del caso invocaron el artículo 27 del estatuto de la Fiscalía por el que se obliga a convocar la junta. En ella, la mayoría de votos obligó a recular al fiscal jefe en su pretensión y la operación policial siguió su curso.

A este respecto, la nota de la Fiscalía recuerda que las discrepancias en el seno de Anticorrupción se solventan de puertas para adentro y con un “razonable debate jurídico”: “Las puntuales discrepancias técnico- jurídicas existentes en el seno de la Fiscalía Anticorrupción fueron resueltas en una Junta de Fiscales conforme a las previsiones del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, en un escenario de estricto y razonable debate jurídico, como es el propio de esta clase de órganos colegiados de las Fiscalías”.


Foto: Kike Rincón / Mdo

©Grupo Diariocrítico

Esperanza Aguirre está declarando desde pasadas las 10 de la mañana en la Audiencia Nacional en calidad de testigo en el juicio del caso Gürtel. Ha contradicho a algunos acusados como Isabel Jordán y ha lanzado balones fuera a la hora de hablar de distintos imputados y acusados de formar parte de la parte política de la trama de corrupción en torno a las empresas de Francisco Correa. A su salida del tribunal cumplió su promesa de atender brevemente a los medios y estalló tras la presión. Claramente emocionada y llorando, dijo: "Para mí, lo de Ignacio González sería muy lamentable", evidenciando que sería su final político en caso de su ex mano derecha acabe como Francisco Granados.

Esperanza Aguirre declaró desde primera hora en la sede de la Audiencia Nacional de la localidad madrileña de San Fernando de Henares para declarar como testigo en el caso Gürtel. Aguirre, que no realizó declaraciones a la prensa antes de entrar, sí contestó a los periodistas a la salida. Lloró y reconoció que si bien ahora no piensa en dimitir, si empeora la investigación sobre Ignacio González, se vería abocada a su final: "Para mí, lo de Ignacio González sería muy lamentable".

La expresidenta madrileña declaró a los periodistas a la salida del interrogatorio que "no puede creer" las acusaciones que pesan sobre González, persona en la que depositó "toda su confianza durante muchos años". Además, ha defendido su propia inocencia, momento en el que se le quebró la voz y derramó algunas lágrimas: "Jamás nadie me ha podido acusar de alguna cuestión incorrecta".

Su declaración ante la Audiencia Nacional

A preguntas de la fiscal Concepción Sabadell, contestó a las preguntas sobre varios imputados y acusados en el juicio. La figura más polémica fue la de Alberto López Viejo, que fue viceconsejero de Presidencia cuando ella estaba al frente de la Comunidad de Madrid, a quien casi dijo no conocer y aseguró que si llegó a ese cargo de confianza no fue por ella, sino que su nombramiento fue aprobado por el "Consejo de Gobierno", que ella misma dirigía.

Y es que, en total, la Comunidad de Madrid que ella dirigía contrató más de 300 proyectos a las empresas de la trama de Francisco Correa, muchas veces con la connivencia de López Viejo, haciéndole ganar al empresario unos 9 millones de euros. De Correa dijo: "No sabía quién era Francisco Correa, jamás he hablado con él".

En cuanto a su presencia en actos de inauguración de obras dependientes de empresas de la trama Gürtel, se defendió asegurando que visitaba muchas inauguraciones y otros eventos: "Yo iba a muchísimos actos pero descartaba muchísimos más (...) Inaugurábamos un colegio cada semana, hicimos 100 kilómetros de metro, construímos 12 hospitales...".

Éstas fueron algunas de sus declaraciones clave:

"Yo no sabía quién era el señor Correa ni las empresas que tenía; jamás he hablado con él"

"No digo yo que no se cobrara en exceso por los actos"

"Sé quién era Alberto López Viejo y lo conocía"

"López Viejo no era una persona de mi confianza y era conocida por como organizaba los actos"

"Yo decidía los actos a los que acudía y Alberto López Viejo no tenía nada que decir"

"Yo no me encargaba de la logística de los actos y nunca supe que los organizaban siempre las mismas empresas"

"Al señor López Viejo le di la orden de no contratar ninguno de mis actos con esa empresa"

"Yo entonces no podía concebir que estuviera pasando todo de lo que estamos hablando aquí"

La preparación

Fuentes próximas a la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid contaron que Esperanza Aguirre había acudido ayer al edificio de los grupos parlamentarios, donde tienen los concejales sus despachos, tras conocerse el operativo de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil contra la corrupción en el Canal de Isabel II.

Además, dedicó el día a ultimar su declaración de hoy. La Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, encargado de juzgar a los 37 acusados por la primera época de actividades de la trama Gürtel (1999-2005), escuchó a Aguirre, citada a declarar como testigo por el fraccionamiento de las facturas de los servicios prestados por las empresas del cerebro de la red corrupta, Francisco Correa, cuando ésta estaba al frente de la región.

Aguirre compareció bajo la circunstancia de lo que "pueda aportar sobre los hechos" en cuestión y no por su condición política, según subrayó el tribunal en el auto en el que se aceptó esta testifical solicitada por la Fiscalía. La ex presidenta del PP madrileño aseguró el pasado 27 de marzo que irá a declarar "con muchísimo gusto" y que "dirá todo lo que sabe", al que igual que hizo en 2013 durante la instrucción del caso.

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