El "cerebro" de la Gürtel reconoce comisiones para el PP pero evita acusar a la cúpula

ESTA MAÑANA continúa la declaración del principal inspirador de la trama. PSOE y C's pasan página" de la declaración de Correa, que consideran que no aporta novedad a lo ya conocido.

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14-10-2016

La declaración de Correa, que seguirá hoy, acapara las primeras de todos los diarios con matices en las interpretaciones. EL PAÍS destaca en su primera que "Correa confiesa ante el tribunal el cobro de mordidas para el PP". Ya en páginas interiores, el diario precisa que fue "con el PP de Aznar". EL MUNDO dice que "Correa admite comisiones para el PP pero evita acusar a la cúpula". Por su parte, ABC resalta que "Corra dice que cortó con Génova cuando llegó Rajoy". En este sentido, LA RAZÓN titula: "Correa declara que Rajoy cerró el grifo". Asimismo, LA VANGUARDIA refleja que "Correa destapa la corrupción del PP, pero deja la etapa de Rajoy al margen". Mientras, EL PERIÓDICO subraya que "Correa admite el reparto de comisiones con el PP", y añade que "el acusado señala que las prácticas corruptas se producían en la etapa de Aznar".

Según EL PAÍS, "el PP se siente aliviado" porque Correa no implica a Rajoy. Por su parte, LA RAZÓN señala que en el argumentario que va a distribuir el PP entre sus cargos públicos y dirigentes se sostiene en la idea de recordar que todas estas actuaciones se produjeron antes de 2004. EL MUNDO destaca que "PSOE y C's pasan página" de la declaración de Correa, que consideran que no aporta novedad a lo ya conocido.

EL PAÍS 1,16,17/EL MUNDO 1,6-8/ABC 1,16,17/LA VANGUARDIA 1,14,16/EL PERIÓDICO 1,18,19/LA RAZÓN 1,14,15/CINCO DÍAS 1,29/EL ECONOMISTA 1,24/AGENCIAS

CRÓNICA DE LA PRIMERA SESIÓN DE CORREA.

Francisco Correa no ha defraudado, y en la sesión del juicio del caso Gürtel de hoy ha reconocido las acusaciones formuladas por la Fiscalía Anticorrupción contra él y por las que solicita 125 años y un mes de carcel, salvo “algunas cosas que no se corresponden con la realidad” del escrito de acusación y que dijo que iba a “intentar esclarecer”. Pero, salvo que “todos los partidos lo hacían” y que su actuación era propia del “sistema” establecido en España, admitió el cobro de comisiones y la entrega de dádivas a todos los acusados, excepto el exconcejal del PP de Estepona Ricardo Galeote.

En vez de ser interrogado, Correa, que hoy eligió un traje oscuro, corbata azul y zapatos impecables, optó por tratar de explicar la trayectoria empresarial que le lleva a colaborar tan intensamente con el PP, gracias al extesorero del partido Luis Bárcenas, que llega a decir que “Génova 13 era su casa”, porque pasaba más tiempo ahí que en su despacho.

En un principio se centró en demostrar que su entramado empresarial era anterior a su colaboración con el PP y que llegó a hacerlo también con el PSOE de Felipe González. Explicó que en el 92 trabajaba con grandes multinacionales y que, tras un problema con el arquitecto que les construía una nueva sede, “salió del bache” gracias a un amigo común que le presentó al extesorero del PP Luis Bárcenas.

De los 36 acusados que comparten con él banquillo intentó exculpar a sus empleados, de los que dijo que le daba “pena” que estuvieran en esta situación, pero de los exresponsables del PP que se sientan con él sólo lo hizo con Ricardo Galeote, única persona que identificó como que no había recibido dádivas. Aseguró que sólo él pagaba en efectivo a los politicos, porque él era el único que tenía relación con ellos. A preguntas de la fiscala dijo: “Quedaba con ellos y les daba un sobre”.

En cuanto al partido, cuya relación empezó a través de su agencia de viajes, Correa admitió haber pagado actos electorales en los municipios madrileños de Majadahonda y Pozuelo y “posiblemente irregularidades en la financiación del partido en Valencia”, a petición del cliente, precisó después. Aunque la práctica consistía en intermediar con Bárcenas y Jesús Sepúlveda para que los empresarios que colaboraban con el partido fueran las que resultaran adjudicatarios de contratos públicos.

Lo que también se cuidó de aclarar Correa fue en situar la corrupción en los tiempos del expresidente del gobierno José María Aznar. Aseguró que su colaboración con el PP nacional acabó en 2004 o 2005, cuando asumió la presidencia Mariano Rajoy, por la falta de afinidad entre este y su número dos, Pablo Crespo. Entonces empezó su actividad en Valencia.