Sodercan y la Universidad rediseñan la bioincubadora de empresas del IBBTEC

Díaz Tezanos afirma que el nuevo modelo contribuirá a fomentar la cooperación en materia de I+D entre la universidad y el sector empresarial bio en la región

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03-11-2018

El nuevo modelo de la bioincubadora de empresas facilitará la creación de nuevas empresas de base tecnológica.(Foto: Nacho Romero).

Sodercan y la Universidad de Cantabria (UC) han suscrito un convenio de colaboración para reorientar el enfoque estratégico de la bioincubadora de empresas del Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBTEC) y poder así facilitar y promover la colaboración científico-técnica entre el Instituto y otros centros, universidades y el entorno empresarial, además de desarrollar soluciones innovadoras, y estimular y apoyar el emprendimiento biotecnológico en Cantabria. 

El presente acuerdo, por el que la empresa pública aportará 50.000 euros, rediseña el actual modelo de incubadora de empresas como un programa de asistencia o aceleradora empresarial en el sector bio, que ofrecerá a los emprendedores asesoría e infraestructuras especializadas y que, cuando éstos lo requieran, servirá de conexión hacia otros sistemas de apoyo o recursos, fundamentalmente financieros, servicios profesionales y red de mentores que se pondrá a su disposición. 

Además, facilitará la creación de nuevas empresas de base tecnológica, adaptando sus servicios y programas de apoyo al cliente, a través de un proceso de selección que primará la calidad frente a la cantidad, y la reducción del riesgo.

Tal y como ha explicado la vicepresidenta y consejera de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, Eva Díaz Tezanos, "el acuerdo propone reorientar el modelo actual hacia otro más amplio y ambicioso" y que va en consonancia con la prioridad de su departamento de invertir en actuaciones para crear un entorno socioeconómico favorable al conocimiento y a la innovación.

Asimismo, ha subrayado que el nuevo modelo contribuirá a fomentar la cooperación en materia de I+D entre la universidad, el sector empresarial bio en la región. Pretende, además, aprovechar las sinergias existentes entre la propia bioincubadora y el programa de emprendedores de Sodercan como "una alternativa natural" a empresas del sector de la salud y otros sectores afines, ofreciendo un espacio a las empresas de nueva creación del sector bio en la región dispuestas a empezar con su actividad y arrancar en el seno de un centro de investigación.

En palabras de la vicepresidenta, la firma de este convenio contribuye al refuerzo de la I+D regional, supone un apoyo a los emprendedores de la región y una apuesta por la creación y mantenimiento de empleo de personal técnico cualificado.

Nueva visión estratégica

El nuevo diseño de la bioincubadora contará con un espacio de 300 metros cuadrados, orientado a esta nueva visión estratégica, en el que se contará como socios con instituciones tanto públicas como privadas de distintos perfiles. 

Las entidades de investigación participantes en el proyecto, la Universidad de Cantabria y el Centro Superior de Investigación Científicas, aportarán nuevos proyectos, ideas innovadoras, conocimiento, know-how y resultados de I+D+i, y como retornos, tendrán la capacidad de atraer nuevas empresas a la región, generar acuerdos de licencia y trasferencia, así como impulsar la valorización de los resultados obtenidos.

El Gobierno de Cantabria, a través de Sodercan, aportará su liderazgo en emprendimiento e inversión, y ayudas que podrían ser no solamente con fondos regionales, sino también nacionales o europeas, actuando como tractor de inversión a la región. 

Como retornos, además de los financieros, se espera aumentar su visibilidad, apoyada en casos de éxito, así como atracción y retención de talento en Cantabria, e internacionalización de proyectos, confiriendo a la región una mayor competitividad. 

A nivel de emprendimiento e innovación, y a través de socios del sector privado, se dispondrá de capacidad para la evaluación de proyectos, formación de emprendedores, atracción de talento y visibilidad del proyecto, permitiendo la atracción de más socios. Como retornos, el sector privado recibirá proyectos invertibles, imagen RSC, desarrollo regional y casos de éxito.