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¿ME ESTARE VOLVIENDO UN FASCISTA?

Por Alfonso del Amo Benaite

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¡¡¡Fascista!!! difícil encontrar epíteto más devaluado en España por la superficialidad con la que es utilizado por los partidarios del pensamiento chupi progre y  tal … sobre cualquiera que se aparte de los cánones morales del pensamiento políticamente correcto o del buenismo meapilas.

Ante esta situación puedo llegar a preguntarme (metafóricamente, claro) si yo, que considero al Estado un monstruo que oprime políticamente y exprime económicamente al ciudadano seré objeto de la descalificación por autonomasia en la actual realidad española.

Creyendo como creo que la civilización occidental, la tributaria de la filosofía griega, el humanismo  cristiano y el derecho romano ha sentado las bases que han desarrollado los países más libres, democráticos, de mayor bienestar y en donde menos se conculcan los derechos humanos que en cualquier otra civilización, ¿me convierte en fascista?

Si además  mantengo que España es una gran Nación con el segundo idioma de comunicación mundial y que la democracia representativa se sostiene sobre leyes e instituciones a respetar, eso si, cambiando todo lo que se considere debe cambiarse conforme a los mecanismos que las propias leyes establecen, ¿qué seré …? también fascista…

Por si no fuera suficiente creo que las Comunidades Autónomas son nidos de ineficiencia que deben tener establecido por ley el equilibrio presupuestario, que el Gobierno de la Nación debe recuperar como principio de igualdad entre los ciudadanos las competencias de sanidad, educación y justicia en manos de las autonomías, ¿me convertirá automáticamente en merecedor del descalificante adjetivo?

Para despejar dudas de merecer, lo de fascista, creo que para mejorar el sistema democrático es necesario cambiar el sistema de elección del Legislativo para que sea un poder independiente de verdad del Ejecutivo, no únicamente una mera distribución de funciones y todo ello realizarlo conforme a los mecanismos que la Constitución y las leyes establezcan, además para que se tenga certeza absoluta de lo merecido del epíteto creo que las empresas, los profesionales, las personas deben desarrollar su vida sin infiernos administrativos ni tormentos fiscales.

También pongo en duda muchas de las intenciones finales de los autodenominados ecologistas, si además someto al análisis crítico la legislación en donde hombres y mujeres no son iguales además de fascista, también seré machista…. y sí, entiendo que la inmigración es una cuestión de Estado, en donde, dejando aparte el asilo político, creo que los inmigrantes económicos deben tener cauces regulados conforme a los intereses de España sin duda alguna me llamarán, además, xenófobo.

¿Pero saben una cosa? En estos momentos con la biografía ya hecha y con la convicción de tener argumentos decentes, expondré mis ideas por mucho que incomoden a los meapilas del buenismo y a los vladimires de lo políticamente correcto, pues me importa una mierda lo que puedan llamarme.

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