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EL METRO DE BILBAO DE ANIVERSARIO

Por IÑAKI ANASAGASTI

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El Metro de Bilbao ha cumplido 25 años. El cumpleaños se ha celebrado ante 21 personas en razón de la pandemia. No fue así el día de su inauguración. Estuve hasta yo en la plaza Elíptica, mal llamada Moyua por el franquismo y por el Metro ya que se equivocaron en la denominación.

Nadie en Bilbao llamaba a esa plaza Moyua salvo los franquistas, como nadie llamaba España a la hoy plaza Circular. Eran dos denominaciones geométricas. Circular y Elíptica. Ortuondo me reconoció el gran error, sobre todo y también porque fue Federico Moyua quien se anexionó Deusto bajo la dictadura de Primo de Rivera por el artículo 33 ya que era un alcalde a dedo. Se equivocaron, porque todo bilbaíno la llamaba Plaza Elíptica. Yo la llamo así. Pero ahí está la boca Metro Moyua. Por cierto Ortuondo era el alcalde ese día. No Azkuna. No se le invitó al acto del miércoles, un gran error.

El Diputado General era Josu Bergara quien me ha contado varias batallas. Bergara había sido el Consejero de Obras Públicas y Transportes con Ardanza y el Diputado general era Pradera, que estuvo en los inicios junto con el consejero socialista Enrique Antolín y Pedro Ruiz de Alegría, un independiente que trabajó como consejero con los socialistas. ”No sabes los codazos que me dio Maturana el día de la inauguración, que era el Consejero y yo el Diputado General para salir en la foto. Y me ha dado pena que en el acto no se haya recordado a los dos trabajadores que murieron en la obra” me ha comentado Bergara.

La obra duró cinco años habiendo habido incluso un proyecto previo en 1920. Era una muy vieja aspiración. Como la de los túneles de Artxanda. El primer proyecto llegaba hasta Plentzia y luego Bergara fue quien encargó hacerlo hasta Kabieces. La recaudación fiscal en años de bonanza favorecía una empresa de tamaña envergadura. ”Tuvimos hasta una huelga de taxistas porque no querían la competencia del Metro. Tampoco a HB le gustaba nada. Como no le gustó la ampliación del Puerto de Bilbao. Decían que era una base para la OTAN. Estos siempre fuera de tiempo”. Javier Pérez, que se ocupó de la información reconocía cómo los medios y sectores que estaban en contra del Metro a las dos semanas hablaban del éxito del transporte que si por ellos hubiera sido no se hubiera construido nunca. Suele pasar en este país. El Lehendakari Ardanza lo recordó el miércoles. ”Toda obra de envergadura en este país tiene siempre enfrente un colectivo. Son los del “no a eso”. Y luego son los primeros en utilizar lo construido pese a ellos y decir que se ha hecho gracias a ellos”.

De aquel equipo han estado en el acto del miércoles Bergara y Sagastagoitia. Este último fue el primer director del Metro. Y es que hubo un equipo muy compacto y brillante que fue quien hizo una obra que hoy nos parece normal. Hoy nadie entendería Bilbao sin Metro, algo vertebrador de Bizkaia y de ambas márgenes.

Bergara tuvo como Viceconsejero de Transportes a Javier Ruiz y como Director de Infraestructuras de Transportes a José Ignacio Ortiz así como a Eukeni Larrondo en el Consorcio de Transportes. Agustín Presmanes, que era primo de Gorka Aguirre estuvo en la dirección de la Ingeniería del Metro (Imebisa) y gestión de la obra y del equipamiento. Todo no fue remover tierra, toneladas, ni de hacer modernas cavernas de acceso, sino había que equipar con coches que se hicieron en Caf”. ”Juan Ramón Areitio que era un experto en transporte ferroviario nos decía que el Metro no tenía vagones sino coches, pero nadie les llama así aunque José Ramón tenía razón. El tren tiene vagones y lleva mercancías, y el Metro no lleva mercancías, lleva personas”, comenta Josu Bergara. También nos habla de José Luis Burgos que se añade al equipo entregado en sacar adelante una brillantísima obra de arquitectura e ingeniería y logística sin igual.

Trabajó muy bien un ingeniero alavés que fue quien diseñó los cruces de la Ría, ya fallecido, llamado José Ramón Medinabeitia, cerebro de los dos cruce de la Ría, obra difícil que resolvió en base al diseño de unos cajones ad hoc .

No estaría nada mal que el actual equipo del Metro promoviera el que se conociera como desde la nada se vertebró Bizkaia con una obra de semejante envergadura y al servicio del ciudadano. Cuando escucho a los de siempre denostar sobre todo lo que hace pierden su credibilidad al no reconocer nunca las cosas bien hechas. Está bien que ETB haga un documental sobre Altsasua y sobre el Alarde pero tampoco estaría nada mal que este tipo de obras positivas y que son tan importantes tengan asimismo su épica. El Metro, Guggenheim, Kursaal, Euskalduna, el saneamiento del Alto y Bajo Nervión, la Y, la red de carreteras, Zabalgarbi….Un ente público debe destacar lo público hecho con dinero público, no solo historias de enfrentamientos..

La apuesta por el arquitecto Norman Foster fue un puntazo. Los Fosteritos han sido copiados hasta en Madrid. Eso le dio a la ciudad un aire de modernidad muy logrado.

Entiendo que como consecuencia de la pandemia el acto ha sido muy restringido, pero siempre en este tipo de ceremonias institucionales se tiende a olvidar a quienes superaron todas las presiones negativas y tuvieron la acertada visión de la jugada por apostar por el bienestar colectivo trabajando en una dificilísima obra multidisciplinar.

Honrar, honra es una máxima de generosidad solidaria entre generaciones y en lenguaje institucional, algo que no se practica en este país de Adanes y de Evas. Y es que el Metro está ahí a pesar de HB, de ciertos medios, de los aguafiestas y de ciertos parásitos.

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