Edita: Cantabria Ediciones On Line 24 horas. Director: José Ramón SAIZ FERNÁNDEZ
Diario Digital controlado por OJD

SOBRE LA CRISIS DEL PP EN MADRID

Por ESTHER RUIZ

Enviar a un amigo

Llevamos meses oyendo hablar de guerra pensando que se desataría lejos de nuestras fronteras sin saber que la teníamos dentro. Más que una guerra civil, una guerra fratricida que ha destrozado una familia, la del Partido Popular. Ya saben, aquello de “no hay peor cuña que la de la misma madera”

Ayer asistimos atónitos a un espectáculo no se sabe muy bien si fruto de unas dudosas comisiones o más bien de traiciones, deslealtades y egos. Últimamente Teodoro se está cubriendo de gloria, su mano derecha vota sin mucho interés y ayer, sin pruebas, presume la culpabilidad de quien más apoyos populares (de popularidad) tiene entre sus votantes. Es decir, en una semana parece que tiene más y mejor relación con los otros que con los suyos.

Como ya no pueden tirar de Villarejo, parece que han contratado a una agencia de detectives o peor aún, ahora son ellos los que juegan a ser espías. Los hombres de Teo, capitaneados por el recién dimitido Carromero, se meten tanto en el papel que no solo investigan al hermano de Ayuso, sino también a los ex, aquellos que, según decía ella en campaña, era difícil “encontrarse por Madrid” y por eso, han tenido que llegar los suyos a buscarlos con el afán de encontrarlos. Me imagino la orden de: “mirarlo todo y traerme lo que sea”.

La lealtad tendría que ser inalterable, ajena a los cambios, las circunstancias o los intereses, pero claro, eso es difícil cuando no se entiende lo básico y es que la lealtad no es sólo hacia los otros sino que empieza por uno mismo. Sin duda, la lealtad en un valor a la baja, pero, ¿De verdad era necesario dejarlo tan al descubierto? Los y tú más y los conmigo o contra mi, a los que estamos tan acostumbrados, ahora nacen desde dentro del seno del propio partido. Parece que todo el rato hay que posicionarse, ¿con quién vas? ¿A quién te crees?¿Tú con quién estás?. No sé qué necesidad había de esta guerra sin cuartel o más bien, de estos pulsos de poder…

Y mientras, otros se estarán frotando las manos sintiendo, nuevamente, que han nacido con estrella y haciendo cuentas, mientras miran el calendario, para llamarnos otra vez a las urnas en esta campaña electoral infinita en la que vivimos.

Llaman ejemplaridad a lo que realmente parece ser puro interés. Luego, que si la desafección política de los ciudadanos pero, visto lo visto, demás es que aún hoy alguien sienta algo de afecto.

Otros artículos: