Diario Digital controlado por OJD

PRESIDENTE DE CANTABRIA Y LA INOCENCIA DE LOS NIÑOS

Por Ramón Arenas San Martín

Enviar a un amigo

Resulta esperpéntico que un acto protagonizado por la ilusión de unos  niños que fueron a  depositar sus deseos al Cartero Real, se transformase por “obra y gracia” de Revilla, en una vulneración irrespetuosa  contra el acto en sí y contra la inocencia de los niños

Quizás el Sr. Revilla olvidó en su desenfreno y desvarío que los niños son inocentes por naturaleza y que tienen una capacidad infinita de vivir sus sueños como si fueran realidad; por ello, cuando se acercaron a entregar sus cartas al cartero real, lo hicieron en la creencia de que sus  peticiones  a los reyes magos se harían realidad.

El Sr. Revilla, con su negativa recomendación a los niños “no os confundáis” (...) “se queda con vuestros regalos”, posiblemente lo que consiguió fue precisamente confundir y amedrentar a los niños, que seguramente no entendieron absolutamente nada de las advertencias del señor con bigote.

El Sr. Revilla, ya no como presidente, sino como padre, debiera entender que salvaguardar ese tiempo de  inocencia y preservar la magia de las ilusiones y deseos de los niños  es una tarea que debiera haber respetado y cumplido con empeño, en lugar de ir  a  Molledo a dar mítines políticos a los niños.

Cuando el Sr. Revilla, irrespetuosamente, transmitió a los inocentes niños un mensaje críptico e incomprensible para ellos, demostró que  había perdido el norte, pensando, quizás,  que estaba en un escenario diferente, donde más que el respeto a la inocencia e ilusión de los niños, primó  lucirse con la última ocurrencia que, sin duda, le ayudaría a vender más libros en algún plató de televisión.

Entre las obligaciones legales del  Sr. Revilla, como Presidente de Cantabria, no se encuentran las de ser irrespetuoso con la inocencia de los  niños a costa de sus ataques al Rey Emérito, prevaliéndose, eso sí, de sus funciones legales en base a las que se trasladó al municipio del Valle de Iguña, al “ostentar la más alta representación de la Comunidad Autónoma y la ordinaria del Estado en Cantabria”.



 

Otros artículos: