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VISTO PARA SENTENCIA

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 El juicio del procés roza su fin, después de 52 sesiones y leídos los alegatos finales de las acusaciones y defensas. Los doce acusados han ejercido su derecho de última palabra para reiterar que el conflicto catalán no encontrará solución fuera de la política, al tiempo que han reiterado su convicción y compromiso con sus ideas.

Últimas palabras de Oriol Junqueras

El ex vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras ha sido el primero de los acusados en sentarse por última vez frente a los magistrados del Tribunal Supremo, antes de que el juicio quede visto para sentencia. Ejerciendo su derecho de última palabra, Junqueras ha comenzado agradeciendo a la Sala que se le dé voz "después de tanto tiempo privado de ella".

"Soy fundamentalmente padre y profesor, mi vocación política ha sido tardía (...) Es difícil precisar cuando adquirimos nuestras convicciones políticas, en mi caso pacíficas, republicanas y cristianas, pero las tengo y las comparto con quienes creen que votar en un referéndum o defender la República en un Parlamento, no debería ser un delito", ha dicho el líder de ERC.

En su intervención ha manifestado que sus "libros, discursos y acciones muestran mi compromiso con la bondad y el respeto a la dignidad humana, quienes me conocen, incluyendo a las acusaciones, seguro que son perfectamente conscientes de ello".

"Cualquier político comete errores, pero en mi caso, siempre he evitado la mala politica que niega el diálogo,la negociación y el acuerdo, que es la que les ha traspasado la responsabilidad de dictar sentencia. Creo que lo mejor sería devolver la cuestión a la política, al diálogo, la negociación y el acuerdo, y mientras, mi trabajo será contribuir a través también de las urnas a promover la democracia, la convivencia y el bien común", ha manifestado Junqueras.

Últimas palabras de Raül Romeva

Tras el vicepresidente catalán ha llegado el turno del ex conseller de Exteriores, Raül Romeva, que ha hablado de "juicio político y presos políticos" en su última intervención. Romeva ha cargado duramente contra las acusaciones, que a su juicio, "han buscado escarmentar y castigar una ideología y ello me preocupa personalmente, preocupa en Cataluña y mucho más allá. Tanto las hipótesis como los planteamientos y los interrogatorios se han fundamentado en sesgo ideológico en absoluto disimulado con el que pretenden dibujar una realiddad que nunca ha existido".

"Las acusaciones han querido construir un argumental basado en un odio irracional contra España y lo español, que desde mi punto de vista no solo es falaz sino irresponsable. Es falaz porque no hay una sola prueba que demuestre tal odio de quienes estamos aquí sentados(...) Además es irrespondable porque el odio solo engendra más odio y solo alimenta a quienes viven de dicho odio", ha denunciado.

El ex conseller asegura que lo que "mueve a millones de personas en Cataluña" es la "frustración, la incomprensión y la indignación ante la represión por lo que hay una firme defensa sin ambages de los derechos fundamentales".

"Apelo a los demócratas para que podamos construir una realidad en la que no haya juicios políticos ni presos políticos porque hoy somos nosotros, pero mañana puede ser cualquiera. Hicimos un referéndum porque entendemos que hay que poner medios para escuchar a todo el mundo, y lo hcimos como lo hicimos porque no tuvimos otra opción, a pesar de que el 80% de la poblacion pedía votar", ha manifestado antes de reiterar que "hacer un referéndum incluso si es ilegal, Código Penal en mano, no es delito", ha aseverado.

Al igual que Junqueras, Romeva ha señalado que "la solución se llama política y democracia; somos politicos haciendo política, quienes deberían haberlo comprendido no lo hicieron y les traspasaron la responsabilidad y ahora tienen que decidir, lo único que pido es que seamos conscientes de que en el banquillo de los acusados no estamos solo 12 personas sino más de 2 millones que sienten concernidas con lo que nos ha llevado hasta aquí". 

Últimas palabras de Joaquim Forn

El ex conseller de Interior, Joaquim Forn ha explicado sus convicciones políticas y ha comenzado negando rotundamente que su actuación "tuviera como objetivo liquidar la Constitución y atarcar el orden constitucional como se ha afirmado".

"Si estamos aquí es por un fracaso de la política. Desde el Govern siempre pensamos que había otra manera de interpretar la ley y que podía haber un acuerdo con una salida pactada a nuestras reivindicaciones, y lo demostramos antes y después del referéndum, pero nunca tuvimos respuesta del Gobierno español. En ningún momento escondimos la voluntad de ocultar la celebracion del referéndum. El 1-O fue más que un referéndum, fue una manifestación de valores democráticos, civismo y voluntad popular, no se votó contra nada ni contra nadie. Los ciudadanos votaron, no abducidos por el Govern, sino con su voluntad de ejercer el derecho a voto", ha manifestado Forn.

El ex conseller ha insistido en que "no se debería judicializar un conflicto político sino buscar soluciones políticas", al tiempo que ha negado el fomento de la violencia, "sino todo lo contrario". También ha negado haber dado instrucciones a los Mossos para incumplir las resoluciones judiciales y ha defendido la legalidad de sus acciones.

"El fiscal decía que no se persiguen las ideas pero lo dudo porque los hechos les desmienten. El juez justificaba mi permanencia en prisión incluso después de haber renunciado al acta de diputado. Hoy vuelvo a solicitar la libertad, he dado suficientes pruebas de mi voluntad de colaboración y a mis actos me remito. Tras 19 meses en prisión, mis ideales y principios se manteien firmes, y creo que solo desde el diálogo podremos resolver el conflicto político"; ha zanjado.

Últimas palabras de Jordi Turull

El ex conseller de Presidencia, Jordi Turull ha explicado que el "origen del mal de las acusaciones está en que confunden discrepancia y crítica con ataque y falta de respeto, algo que solo existe en mentalidades poco seguras de sí mismas o autoritarias". 

"O se confunde y se quiere confundir o a los independentistas se nos quieren aplicar reglas de juego distintas al resto de los mortales, o ambas cosas. Decir que hacer un referéndum es delito da pánico (...) Toda la acción de las acusaciones ha destilado un propósito de escarmiento a costa de lo que sea, con una falta de rigor que sinceramente hace sonrojar", ha censurado.

Turull cree que en "este juicio está en juego la amplitud que damos a los derechos y libertades fundamentales" y ha insistido en que "descabezándonos a nostros, no se va a descabezar el independentismo ni la voluntad de ser ni de decidir del pueblo de Cataluña".

"Llegué aquí como acusado por mi actividad política y por mis ideas y porque no renuncié a mi actividad política y la política la vivo como una vocación de servicio, soy un enamorado de Cataluña y he dedicado los mejores años de mi vida a trabajar en lo que creía que era mejor para los ciudadanos. Me he dedicado basicamente al pacto y al acuerdo, discrepancia y respeto, y cuando tuve el honor de ser conseller, llegué para eso. Soy independentista, no lo voy a esconder, lo soy y lo seré, defiendo la autodeterminación, pero también que el diálogo ha de ser siempre el camino".

Últimas palabras de Josep Rull:

"Me piden 16 años por haber firmado una hoja de ruta; haberme reunido en diversas ocasiones para preparar el proceso de independencia de Cataluña, sin que se haya entrado en los detalles; avalar la decisión de mi equipo de no autorizar el atraque de un barco en Palamós y por una entrevista absolutamente manipulada por parte de la Fiscalía. Pero intuyo que estoy procesado por rebelión porque no he renunciado a mi actividad política", ha denunciado el ex conseller Josep Rull, al inicio de su alegato.

Rull se ha preguntado si este "es un juicio sobre ideas o sobre hechos" y ha denunciado que la reacción del Estado "ante el reto democrático que plantea Cataluña ha sido la negación de la política y el diálogo y una cierta tendencia a exceptuar el sistema de derechos y libertades".

"¿Qué ha pasado para que el 49,7% de catalanes voten a favor de opciones independentistas? Si el Estado español renuncia a ser el estado de los catalanes, muchos catalanes creen que Cataluña tiene derecho a construir uno propio, democrática y pacíficamente", ha señalado Rull para deender que "Cataluña como nación existe antes de la Constitución". 

El ex conseller ha denunciado que con su encarcelamiento "han hecho que no pueda ver crecer a mis dos hijos; pero sea cual sea el sentido de la sentencia, no van a impedir que les pueda dejar algo extraordinariamente valioso: la dignidad de haber defendido unas ideas legítimas y nobles".

"He dado la cara, he respondido a las preguntas de la Fiscalía y la Abogacía del Estado. Tengo la conciencia tranquila, y ustedes tiene la altísima responsabilidad de decir cuales son los límites de los derechos fundamentales. La democracia se defiende con más democracia y los derechos con más derechos", ha concluido. 

Últimas palabras de Jordi Sànchez

El ex líder de ANC, Jordi Sànchez ha comenzado su alegato citando a Sócrates, que "dijo que es mejor sufrir una injusticia que cometerla", para agregar que se considera "víctima de una injusticia, de un dolor que ha causado el Estado; he estado 604 días encerrado en una prisión. La prisión causa dolor. A la persona que la sufre, pero sobre todo a tus familiares. Y en Cataluña ese dolor también ha sido socializado".

Sànchez ha manifestado que ese "dolor" ha causado "frustración pero también solidaridad en Cataluña", y ha asegurado sentirse "orgulloso de formar parte de una sociedad que ha superado el dolor con voluntad de solidaridad y cohesión".

"Hemos oído hablar de violencia y banalizarla. Si algún derecho nos asiste a los acusados es defender unos principios que hemos tenido como propios desde que iniciamos nuestra actividad política. El 1-O no fue una jornada de violencia, lo podrán decir mil veces, pero no podrán convencer a la gente que vivió el 1-O que fue una jornada de violencia", ha dicho sobre el referéndum secesionista.

Sànchez ha concluido dirigiéndose al Tribunal, al que ha deseado suerte al dictar sentencia. "Es una evidencia que en este juicio hemos hablado fundamentalmente de política y derechos fundamentales y es injusto que este Tribunal tenga que resolver un asunto de naturaleza estrictamente política, el poder judicial no puede resolver un problema política, pero tienen la responsabilidad de no agravar una crisis política, no me gustaría estar en su piel".

"Hemos pasado de un conflicto político a un conflicto de derechos y libertades. Estoy convencido de que en Cataluña la mayoría abrirá la puerta con una urna, que nunca jamás será un instrumento de golpe de Estado, y votaremos con un acuerdo con el Estado".

Últimas palabras de Carme Forcadell

La ex presidenta del Parlament, Carme Forcadell ha aprovechado su última intervención para censurar que se le juzgue en el Tribunal Supremo, cuando el resto de miembros de la Mesa serán juzgados por otros delitos en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, y ha aseverado que "resulta totalmente incomprensible la acusación de rebelión". 

"Tal y como han demostrado las pruebas, mi conducta ha sido la misma que la de mis compañeros de Mesa, no hay declaraciones o hechos que difieran de las de mis compañeros. No hay actos, ni tuits, ni correos, ni llamadas ni mensajes de WhatsApp que justifiquen que esté separada de la Mesa del Parlamento", ha denunciado.

Forcadell ha dicho entender "que estoy siendo juzgada como Presidenta del Parlament, pero todas las tramitaciones que hice fueron conjuntamente con la Mesa o adoptadas por el Pleno", por lo que ha afirmado que está "siendo juzgada por mi trayectoria política y por ser quien soy y no por mis actos".

"Las iniciativas parlamentarias son de los grupos, del Gobierno o los ciudadanos pero nunca de la Mesa. La Mesa cumplió el reglamento en todo momento, como han dicho todos los testigos que han pasado por aquí. Quiero decirles que en este juicio se ha hecho un extraordinario esfuerzo para visibilizarme y que saliera mi nombre cuantas más veces mejor, para diferenciarme de la Mesa, incriminarme con falsos testimonios y ninguna prueba. Parece que estos meses no han servido para nada, las acusaciones tenían la oportunidad de cambiar su escrito y que aquello que se demostró que no era verdad, no volverlo a poner, pero lo han mantenido", ha criticado.

Forcadell ha reiterado que no se puede "convertir la Mesa del Parlamento en un órgano censor proque estaríamos coartando derechos y libertades de los ciudadanos. La censura no debe entrar en el Parlamento y para preservar el debate y voto libres existe la inviolabilidad parlamentaria, que es la que tenían y tienen y la que teníamos los miembros de la Mesa en nuestras decisiones políticas. Espero que tengan en cuenta estas circunstancias y juzguen los hechos probados, porque sí, hay mucha gente convencida de que estoy quí por ser quien soy y mi trayectoria, pero espero que se repare esta situación".

Últimas palabras de Dolors Bassa

La ex consellera de Trabajo, Dolors Bassa ha comenzado su intervención negando los hechos de los que se le acusa y proclamándose inocente, alegando que "ninguna de las pruebas presentadas que hagan referencia a una actividad delictiva mía han sido comprobadas".

"Me considero republicana, feminista, independentista y demócrata. Mi compromiso social y político viene de mi paso por el sindicalismo. Mantengo estas ideas y estas convicciones. Siempre creí que era un conflicto político transitorio y nuestra manera de avanzar era conseguir negociar. Muy lejos de lo que nos han acusado de poner en jaque el orden constitucional. No tengo formación jurídica, pero hablar de un desorden público, de una persona en un momento dado no debería poder ser imputable a una rebelión", ha manifestado.

Bassa ha defendido que el Govern no podía ni quería "desobedecer la demanda del 80% de la población que pedía votar", ya que ha dicho que la desobediencia "hubiera sido presentarnos con un programa electoral y no cumplirlo". 

"Aspiro a una sentencia absolutoria y pido mi libertad para esperar la sentencia en casa. Quiero añadir algo importante, pertenezco a la generación que, en Cataluña, escuchamos de nuestros abuelos que nos contaban algo llamado el procés a Cataluña. No encontrarán nada que haga referencia a la violencia o que la promueva, en todo caso habrá palabras de diálogo", ha finalizado.

Últimas palabras de Jordi Cuixart

El ex líder de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart ha aseverado que volvería a hacer todo lo que hizo. "Me reafirmo en todos los ejercicios de derechos fundamentales que se han reprochado durante este juicio. Responden a un interés superior y es la voz de mi conciencia; no hay ningún tipo de arrepentimiento".

Cuixart ha defendido que "cuando una población ejerce la desobediencia civil está demostrando compromiso con la sociedad y eso no puede merecer reproche penalporque fortalece los derechos de la sociedad", y ha asegurado que el 1-O fue "una desobediencia civil en toda regla". Además ha denunciado que "las imágenes de la brutalidad policial son muy potentes y van a durar años en la mente de la sociedad catalana". 

"El problema no es la desobediencia civil, es la obediencia civil que permite que los océanos se ahoguen en plásticos o que permite que los inmigrantes mueran en el mar sin ser rescatados o que se haga un rescate a la banca de 60.000 millones y se produzcan 600.000 desahucios (...)No van a lograr que nos enfrenten entre los distintos pueblos de España por muchas firmas que recoja el PP o por muchas policías que nos envíen. Consideramos a los pueblos de España pueblos hermanos, como los pueblos de Europa", ha manifestado.

El ex líder de Òmnium ha concluido insistiendo en que "no renunciamos a la condición de presos políticos porque que estamos viendo un juicio a la democracia", por lo que considera que "del resultado de este juicio depende la calidad democrática del Estado español".

Y, finalmente, turno para los tres ex consellers que permanecen en libertad provisional: Meritxell Borràs, Carles Mundó y Santi Vila.

Últimas palabras de Santi Vila, Carles Mundó y Meritxell Borràs

El ex conseller de Empresa, Santi Vila, que dimitió antes de la declaración unilateral de independencia ha vuelto a explicar los motivos de su dimisión y ha alertado de que nadie podía preveer ni había escrito el desenlace del procés.

"Siempre respeté el espíritu de la Constitución, en público y privado,y por defender esta lealtad a la Constitución he recibido palos y hachazos en Cataluña, al oponerme a cualquier decisión unilateral, pero siempre consideré que el respeto a la Constitución es compatible con la convicción íntima de que Cataluña es una nación y que España debe ver un valor y no un problema en ello", ha comenzado Vila.

El ex conseller ha defendido que tanto el Govern como Moncloa, confiaron en que un acuerdo en la primavera previa al referéndum de 2017 era posible. "Durante los meses de enero, febrero y marzo de 2017, mis compañeros y yo intentamos evitar el colapso o la crisis institucional de octubre, y también lo intentamos en octubre de 2017 hasta el último minuto".

"El acuerdo no llegó porque no se dieron las condiciones de confianza, y por ello, finalmente yo dimití. No lo hice porque temía que mis compañeros fueran a cometer una ilegalidad, sino que estaba convencido de que no tendría validez ninguna resolución que se tomara cuando constaté que Puigdemont no quería o no podía convocar elecciones al Parlamento", ha recordado.

Vila ha aseverado que "nadie quería creer que esto podía acabar en despropósito" y cree que "cometeríamos un error si ahora dijéramos que desde el primer día supieron dónde querían llegar, porque para saber dónde queríamos, que mal lo hicimos".

"Yo no comparto la idea de que España no sea una democracia, y siempre he combatido la leyenda negra, pero ahora estamos en una encrucijada para entroncar con la peor o la mejor de nuestras tradiciones", ha zanjado.

La ex consellera Meritxell Borràs, en una breve intervención final ha asegurado que "en Cataluña no hubo un clima de violencia e insurrección" como intentan demostrar las acusaciones, sino que "hay un conflicto político".

Borràs ha advertido de que "alguien debería tener en cuenta que hay nuevos políticos, que vendrán de nuevos, y que el anhelo de una parte de del pueblo de Catalunya de decidir su encaje en Europa continúa".

El último en hablar ha sido el ex conseller de Justicia, Carles Mundó, que ha proclamado que el juicio es "el resultado de un fracaso de la política" y ha criticado que "trasladar temas políticos a los tribunales hace un flaco favor a la política y a la justicia".

"Estoy seguro de que estamos a tiempo de buscar caminos que nos lleven a solucionesy espero que todo el mundo sepa estar a la altura del momento (...) Mis últimas palabras son para expresar el deseo de que los 9 compañeros que están en la cárcel puedan salir en libertad, volver a casa y abrazar a sus familias, sería la mejor noticia para ellos y para todos", ha dicho Mundó.

Con la intervención de Mundò, el presidente del Tribunal Supremo, Manuel Marchena ha dado por concluido, después cuatro meses y más de cincuenta sesiones el juicio del procés, que queda visto para sentencia.

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