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El Banco Santander paga la pandemia: perdió 8.771 millones en 2020

El consejo de administración de Banco Santander tiene la intención de pagar 2,75 céntimos de euro en efectivo por acción

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03-02-2021

Banco Santander obtuvo un beneficio ordinario de 5.081 millones de euros en 2020, un 38% menos en euros corrientes, debido al aumento de provisiones vinculadas a la pandemia. Pero hay que seguir analizando sus cifras.

Tras la actualización del fondo de comercio por inversiones históricas y de los activos fiscales diferidos (DTAs) por valor de 12.600 millones, sin efecto en caja, anunciada en el segundo trimestre, el banco ha registrado nuevos cargos en el cuarto trimestre (1.146 millones de euros) vinculados, principalmente, con los costes de reestructuración en España. Por eso, obtuvo un beneficio atribuido de 277 millones de euros en el cuarto trimestre estanco y unas pérdidas atribuidas para el conjunto del año de 8.771 millones.

Aunque la pandemia ha tenido un gran impacto en la economía, el margen de intereses y los ingresos por comisiones han mostrado signos de recuperación en el segundo semestre del año. De hecho, el banco logró en el cuarto trimestre sus mayores ingresos de clientes de los últimos 2 años en euros constantes.

El beneficio ordinario del cuarto trimestre fue de 1.423 millones de euros, un 16% menos frente al tercer trimestre (-18% interanual), dado que la mejora en el margen de intereses (+4%) se vio contrarrestada por la contribución al fondo de garantía de depósitos en España y el impuesto bancario en Reino Unido, además de por las mayores provisiones.

Pese al muy difícil entorno, el margen de intereses y los ingresos de clientes se mantuvieron estables en 31.994 y 42.009 millones de euros en el año, respectivamente, gracias al crecimiento del 6% de clientes vinculados, hasta 22,8 millones. Esto se tradujo en mayores volúmenes de clientes y menor coste por depósitos. El tamaño del banco, el foco en el cliente y la diversificación geográfica y de negocio aportan estabilidad a los ingresos del grupo, gracias

al crecimiento de los negocios de Sudamérica y Corporate & Investment Banking, y sólidos resultados en Norteamérica. Esto y el buen control de costes permitieron al banco aumentar el beneficio antes de provisiones (margen neto) un 2%, hasta 23.633 millones de euros.

Los costes de explotación cayeron un 2%, un 5% sin inflación, lo que permitió al banco mantener la ratio de eficiencia en el 47%, una de las mejores entre sus competidores. El grupo avanza más rápido de lo previsto en sus planes de eficiencia y ya ha conseguido en Europa los ahorros de 1.000 millones de euros a los que se comprometió en 2019. Como ya anunció el trimestre pasado, Santander tiene ahora como objetivo nuevos ahorros por valor de otros 1.000 millones de euros en Europa en los próximos dos años, y lograr una ratio de eficiencia por debajo del 47% en 2021.

En cuanto a volúmenes de clientes, el banco logró un fuerte crecimiento en todas las regiones. Los préstamos y los depósitos a la vista aumentaron un 5% y un 14%, respectivamente. En la segunda mitad del año, se ha producido una recuperación del crédito nuevo hasta niveles pre-covid. Aunque la financiación a pymes y empresas ha vuelto a sus niveles habituales tras el abrupto incremento que se produjo en las primeras etapas de la crisis, Santander sigue dando un importante apoyo financiero tanto a las pymes y empresas como a particulares, con más de 1.000 millones diarios en créditos durante la pandemia en el caso de las pymes y empresas.

El uso de servicios digitales siguió acelerándose, en parte debido a la pandemia. El banco tiene actualmente 42,4 millones de clientes digitales (+15%), de los que 35 millones usan banca móvil (+21%). Casi la mitad de las ventas (44%) se produjeron mediante canales digitales, ocho puntos porcentuales más que en 2019. El objetivo a medio plazo de Santander es alcanzar más del 50% de ventas digitales. El constante foco en la vinculación de los clientes y la inversión en digitalización ayudaron al banco a mantenerse entre las tres mejores entidades por satisfacción del cliente en seis de sus mercados principales, al tiempo que mejora la eficiencia operativa.

Santander ha ayudado a seis millones de clientes en todos sus mercados durante la pandemia con diferentes medidas, como la concesión de crédito a particulares y empresas mediante los programas de crédito garantizado y las mencionadas moratorias. La entidad ha facilitado moratorias para hipotecas y otros préstamos por valor de 112.000 millones de euros, el equivalente a aproximamente un 12% de la cartera de crédito. Al final de 2020, el 79% de esas moratorias (89.000 millones de euros) habían expirado, con solo un 3% en fase 3 (es decir, dudosos).

De la cartera restante en moratoria, el 78% es crédito garantizado. Estas cifras dan al banco una mayor visibilidad del impacto de la pandemia en los clientes.

La ratio de morosidad cayó 11 puntos básicos (pb) en el año, hasta el 3,21%, mientras que la ratio de cobertura fue del 76%. El coste del crédito, es decir, lo que el banco provisiona en función de la pérdida esperada de la cartera, terminó el año en el 1,28%, en línea con la mejora en la previsión anunciada en el trimestre anterior, con un crecimiento en las dotaciones del 47%, hasta 12.173 millones de euros, con motivo de la crisis. De acuerdo con las previsiones económicas del FMI y de la OCDE, el objetivo del banco es reducir el coste del crédito en 2021. Además, la entidad está preparada para afrontar el año con un fondo de 24.300 millones de provisiones acumuladas.

La ratio de capital CET1 se incrementó en 69 puntos básicos en el año (36 pb en el cuarto trimestre), hasta el 12,34%, muy por encima del rango objetivo del 11-12%, por lo que Santander tendrá mayor flexibilidad para distribuir el capital y remunerar a sus accionistas, sujeto a aprobaciones regulatorias. Con respecto al dividendo correspondiente a 2020, el consejo de administración de Banco Santander tiene la intención de pagar 2,75 céntimos de euro en efectivo por acción, dado que esta es la cantidad máxima permitida de acuerdo con el límite establecido por la recomendación del Banco Central Europeo (BCE) del pasado diciembre.

El consejo tiene la intención de recuperar un payout de dividendo en efectivo del 40-50% del beneficio ordinario en el medio plazo. Sobre la remuneración con cargo a los resultados de 2021, la intención es volver a pagar dividendos cuando la recomendación del BCE lo permita. El BCE ha manifestado que tiene la intención de revocar esa recomendación el próximo septiembre si no se producen circunstancias adversas relevantes. Mientras tanto, y en línea con lo anunciado en abril de 2020, la política de dividendos se mantiene suspendida.