Edita: Cantabria Ediciones On Line 24 horas. Director: José Ramón SAIZ FERNÁNDEZ
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El PP critica la gestión de Revilla y de sus socios, los socialistas, pero se abre a a consensuar ya un plan de recuperación económica

El Presidente del Ejecutivo ha llamado a la unidad contra la crisis del Covid-19, advirtiendo que la comunidad puede alcanzar un paro cercado al 24 por ciento.

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29-06-2020

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha pedido hoy unidad política y social para hacer frente a los efectos de la COVID-19 y para reclamar las deudas y compromisos del Estado con la Comunidad Autónoma.Una intervenciòn que ha tenido duras críticas de la representante del PP con dardos dirigidos principalmente a sus socios, el PSOE, pero abriéndose a un pacto presupuestario de legislatura.

En su intervención en el Debate sobre la Orientación Política del Gobierno, el primero de la presente legislatura, Revilla ha tendido la mano para alcanzar un “gran pacto” en torno a la elaboración del presupuesto del próximo año, que quiere consensuar con las diferentes fuerzaspolíticas representadas en el Parlamento regional y con los agentes económicos y sociales.  

Ahora hace falta. Ahora es una súplicaes imprescindible.Vivimos momentos críticos y aún nos esperan meses muy duros. Claramente pido ayuda y espero que estemos todos la altura de las circunstancias”, ha dicho el presidente, que ha agradecido el“comportamiento solidario” de los grupos de la oposición durante la pandemia.  

Con la voz entrecortada, el jefe del Ejecutivo ha iniciado su discurso recordando a los fallecidos y afectados por el coronavirus en Cantabria y también al consejero de Obras Públicas, José Luis Gochicoa, que se encuentra ingresado en Valdecilla desde ayer tras sufrir un accidente y a quien ha deseado una pronta recuperación.

Seguidamente y por espacio superior a las dos horas, ha realizado un balance de la gestión del Gobierno de Cantabriacuando se cumple, precisamente hoy, un año de su toma de posesión.

Sobre la gestión de la crisis, el presidente ha defendido que lasanidad de Cantabria ha estado “a la altura de las circunstancias y ha funcionado relativamente bien”, gracias fundamentalmente a la “abnegación” y la vocación de los profesionales sanitarios, que el Gobierno reconocerá públicamente con la entrega del Premio Beato de este año. Asimismo, se ha mostrado “orgulloso” del trabajo del consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez. 

El jefe del Ejecutivo ha asegurado que en estos momentos Cantabria está “libre” de coronavirus y preparada para hacer frente a un posible rebrote, si bien ha vuelto a apelar a la responsabilidad ciudadana y al cumplimiento de las normas de seguridad, fundamentalmente a la población más joven.

No estamos exentos, habrá casos en toda España, pero en la medida en que seamos responsables y hagamos lo que tenemosque hacer, el riesgo será mínimo. Ahora, si hay una relajación, malo”, ha apostillado.

Revilla ha apuntado que el Gobierno va reforzar los medios sanitarios para estar mejor preparados ante este tipo de emergencias sanitarias. Así, se van a reanudar proyectos interrumpidos como el edificio de consultas externas de Sierrallana, la Unidad de Endoscopias de Valdecilla o el Bloque Quirúrgico de Laredo.

Otro objetivo será aprovechar esta crisis para impulsar la industria de la sanidad como distintivo de referencia de Cantabria, aprovechando todo el bagaje de instituciones y centros pioneros como el Hospital Virtual Valdecilla, el Instituto de Investigación IDIVAL, el propio Hospital Universitario, el Instituto de Biomedicina y Biotecnología y la Universidad de Cantabria.

Medidas de protección social

El presidente ha ahondado desde la tribuna en los efectos sociales y económicos del coronavirus y ha aludido al último informe publicado por la ONG Oxfam Intermón, que cuantifica en un 5,6% el crecimiento que va a experimentar la pobreza en Cantabria, es decir, 6.410 nuevos pobres, “un dato terrible”, si bien será la comunidad donde menos crecerá la pobreza relativa.

Como medida inicial, ha añadido, el Gobierno regional ha puesto en marcha el Plan de Choque COVID-19, dotado con 23 millones de euros para apoyos directos a la ciudadanía, que se suman a los 52 millones del fondo sanitario y a los 40 millones destinados a medidas de apoyo en el ámbito tributario y de tesorería. En total, alrededor de 115 millones para ayudar a los cántabros en este momento de dificultad y casi 195 para fomentar la actividad económica.

Entre las medidas dispuestas para la protección social de los cántabros, Revilla ha destacado la ampliación de la Renta Social Básica para familias con menores o el refuerzo de las plantillas de los centros residenciales, dotadas ambas partidas con 3,5 millones.

Además, ha puesto en valor que los servicios sociales de Cantabria alcanzaráeste año una inversión de 232 millones de eurosuna cifra nunca antes vista en la Comunidad Autónoma, en la que se incluye el Sistema de Atención a la Dependencia, cuyo presupuesto se eleva hasta los 141 millones. Concretamente, se van a invertir más de 80 millones de euros en la financiación de plazas concertadas, un 9% más que el año anterior. Actualmente hay concertadas más de 6.700 plazas en residencias y centros de día, lo que convierte a Cantabria en la comunidad con mayor tasa de plazas de atención residencial por población.

La partida destinada a la Renta Social Básica se ha incrementado en algo más de 400.000 euros y el presupuesto total para este año asciende a 31.350.000 euros, el más alto de la serie histórica. Cantabria cuenta hoy con 495 beneficiarios más que al inicio de la pandemia y son ya 5.998 las personas que perciben esta ayuda. Además, se ha ampliado la ayuda a familias perceptoras con hijos menores a su cargo, que van a recibir una cuantía de 75 euros por hijo al mes durante seis meses, con una previsión de gasto de 3,5 millones. 

También se ha referido al Servicio de Ayuda a Domicilio, queestá dotado con 8 millones de euros y permite atender a 1.500 personas dependientes en Cantabria, y al Servicio de Teleasistencia, que dispondrá de 700.000 euros para atender a unas 2.100 personas en situación de dependencia.

En materia de equipamientos de servicios sociales, Revilla ha anunciado que antes de que acabe el año se convocará el concurso público del segundo modulo del CAD de Sierrallana y la dotación de mobiliario del primer módulo, que llegó en marzo.

En el área de vivienda, el Gobierno ha priorizado la mejora de la gestión de las ayudas de alquiler y se ha incrementado la partida en 1,9 millones para que puedan acceder a ellas las personas que estén en situación de ERTE, desempleo o que hayan visto mermados sustancialmente sus ingresos a consecuencia de la pandemia. La inversión total en 2020 superará los 8 millones de euros.

Además, el Gobierno ha modificado el Plan de Vivienda para que las personas vulnerables puedan acceder a una vivienda de titularidad pública o a una prestación económica y se han habilitado ayudas a personas sin hogar, en situación de desahucio, víctimas de violencia de género y otros colectivos vulnerables. Del mismo modo, se sigue trabajando en el anteproyecto de la Ley de Vivienda, que, tal y como ha anunciado el jefe del Ejecutivo, podría presentarse ya en julio

La crisis del coronavirus también ha sacudido con fuerza el mercado laboral. En Cantabria se han presentado en este tiempo 7.700 ERTES, el 90% por causas de fuerza mayor, que han afectado a unos 40.000 trabajadores, 30.000 de ellos activos. En este tiempo, las medidas de la Consejería de Empleo se han dirigido, fundamentalmente, a las personas con mayores dificultades para acceder al mercado de trabajo, que son los jóvenes, los parados de larga duración y las mujeres mayores de 45 años.

Revilla ha anunciado que en los próximos meses se van a materializar proyectos como la convocatoria del programa de Corporaciones Locales, con una dotación de 27 millones de euros, a los que se sumarán otros 4 millones específicos para la contratación en prácticas. El objetivo, posibilitar la contratación de más de 3.000 personas en situación de desempleo, especialmente de larga duración.

Asimismo, en fechas próximas se tramitará una subvención a los centros especiales de empleo para cubrir gastos de contratación de personas con discapacidad severa, mientras que en otoño se pondrá en marcha una nueva edición del programa de acciones de mejora de la empleabilidad, que alcanzará los 2 millones de inversión, y se aprobará una nueva convocatoria de programas de formación para trabajadores ocupados, en los que podrán participar las personas afectadas por ERTE.

Deudas y compromisos del Estado

El presidente ha dibujado un escenario económico difícil, con una previsión de caída del PIB superior al 10% y un incremento muy importante de la tasa de paro en Cantabria, en la línea del conjunto de España. Ante esta situación, el Gobierno autonómico se ha visto obligado a reelaborar los presupuestos de este año para hacer frente a una crisis que tendrá un impacto total, según la Consejería de Economía, cercano a los 500 millones de euros. Solo en recaudación de impuestos, el Gobierno va a dejar de ingresar 200 millones de euros por el parón económico.

En estas circunstancias, Revilla considera más necesario que nunca el apoyo del Gobierno de España, al que ha vuelto a reclamar las deudas y compromisos asumidos con Cantabria. En el capítulo de deudas, ha mencionado los 121 millones de euros pendientes de las obras de Valdecilla, los 45 millones de la recaudación del IVA de 2017, la liberación de los 450 millones de remanentes de los ayuntamientos cántabros o los 18 millonesretenidos para políticas de empleo.

Revilla no ha ocultado su malestar por el recurso presentado por el Gobierno de España contra la sentencia de la Audiencia Nacional que obligaba al pago a Cantabria de los 22 millones de la anualidad de Valdecilla no satisfecha en el año 2016. “No lo podemos admitir”, ha dicho, aunque se ha mostrado convencido de que al final lo van a pagar, porque les van a volver a condenar”.

También ha aludido al agravio que supone para Cantabria el reparto del fondo no reembolsable de 16.000 millones de euros, que únicamente ha tenido en cuenta los criterios de población e incidencia de la pandemia y no el coste real de los servicios. La consecuencia, que solo van a llegar a la región unos insuficientes 181 millones.

El jefe del Ejecutivo cántabro, al igual que hizo de manera reiterada en las sucesivas reuniones de la conferencia de presidentes, ha pedido que se relajen las normas de gasto y autorización para recurrir al endeudamiento, a la espera de conocer la aportación que corresponderá a Cantabria de los 140.000 millones de euros anunciados por la UE para España.

En cuanto a los compromisos de infraestructura del Estado en CantabriaRevilla confía en que el Gobierno de Pedro Sánchezcumpla lo suscrito en el ‘papeluco’, que recoge la firma del contrato del estudio informativo del tren Santander-Bilbao, el avance administrativo de los tramos del tren con la Meseta, el primer tramo de la autovía Aguilar de Campoo-Burgos o la obra completa del Desfiladero de La Hermida, entre otros proyectos. Aquí no debería haber partidos políticos, tenemos que ser exigentes y unánimes en la defensa de lo que nos corresponde”, ha apuntado.

Medidas de reactivación económica

Miguel Ángel Revilla ha hecho hincapié en la necesidad de poner en marcha medidas de reactivación del tejido empresarial, especialmente en los sectores más golpeados por la crisis, que son la industria, el comercio, el transporte y el turismo. “No podemos parar la economía”, ha insistido, antes de referirse aalgunas de las iniciativas puestas en marcha por el Gobierno de Cantabria para devolver el pulso a la economía, como el programa Cantabria Resiste de la Consejería de Industria, al que se han dirigido 53 de los 80 millones de su presupuesto, el 65%. Aquí se incluyen el Cheque de Resistencia, que se ha ampliado hasta los 13 millones de euros, y el Cheque Autónomo, que moviliza otros 9 millones de euros. El primero de ellos llegará a 10.300 empresas para cubrir gastos generales durante el periodode inactividad y el segundo destinará 286 euros para abonar una cuota de autónomos.

El presidente ha anunciado una orden una orden para destinar 450.000 euros a financiar el déficit adicional del transporte por carretera y un plan de apoyo a la adquisición de suelo industrial de promoción pública, con una inversión anual de 1,5 millones hasta 2023.

Sobre el proyecto de La Pasiega, ha indicado que este verano concluirá la redacción del PSIR y a finales de año se someterá a su aprobación inicial. En el área de Torrelavega se va a iniciar el proyecto de La Hilera y está próximo a finalizar el documento inicial con la nueva versión del Parque Empresarial Besaya. Al mismo tiempo, avanza la declaración de interés regional del Parque Empresarial de Laredo, que podría obtenerse este mismo año.

También se ha referido al Plan Renove Eficiente para la compra de vehículos (1,9 millones, más los 4,5 de Estado), a la extensión de la banda ancha de Internet (500.000 euros) y al Puerto de Santander, que contempla un plan de inversiones para los próximos tres años dotado con 90 millones de euros.

Sobre la situación de algunas de las grandes industrias cántabras, ha calificado como buena noticia el acuerdo alcanzado en la planta de Nissan en Los Corrales de Buelna, ha valorado la inversión de 120 millones que pretende hacer Solvay para descarbonizar sus procesos productivos y ha adelantado la existencia de dos ofertas para adquirir Sniace. “Sniace no está perdida”, ha dicho.

Asimismo, ha avanzado el interés de Iberdrola por instalar un parque eólico en la sierra de El Escudo, proyecto que avanza en la tramitación de los permisos ambientales. 

En turismo, sector al que la pandemia ha golpeado en su “línea de flotación”, Revilla ha destacado el buen resultado que están teniendo medidas como la promoción de entradas gratis a Cabárceno y Fuente Dé, vinculada a un consumo mínimo en establecimientos hosteleros; las ayudas directas al sector o la campaña de promoción en medios de comunicación.

“Hay que salvar el verano y yo hoy creo que lo vamos a salvar con medidas espectaculares”, ha apuntado el presidente, que también quiere “prolongar en verano” con una serie de iniciativas dirigidas al turismo senior entre septiembre y diciembre. 

Revilla ha subrayado que para la recuperación del turismo será clave el aeropuerto Seve Ballesteros, que antes de que estallara la crisis tenía la previsión de superar este año los 1,2 millones de pasajeros. La semana pasada se reanudó la actividad comercial y este jueves se inaugurarán la conexión Santander-Gran Canaria de Binter y el vuelo con Viena, operado por Lauda.

En el desarrollo rural encuentra el presidente una de los aspectospositivos que ha dejado esta crisis, como es la puesta en valor del sector primario, que ha garantizado en todo momento el suministro alimentario, y de los pueblos, que han sido una “trinchera frente al coronavirus”.

En este sentido, ha asegurado que el sector primario va a tener ayudas importantes, como los 700.000 euros que se van a destinar para apoyar la producción de leche, las ayudas dirigidas al sector pesquero, marisquero y la acuicultura, por importe de 5,5 millones; las subvenciones a las razas puras de ganado bovino de carne o los 10 millones para financiar inversiones destinadas a la industria transformadora. 

Además, ha destacado otras iniciativas como la constitución Consejo Asesor contra el Despoblamiento o la campaña de apoyo a los alimentos de Cantabria en grandes superficies y ha puesto en valor el trabajo de los efectivos que componen el operativo de lucha contra incendios.

En Obras Públicas, otro ámbito fundamental para la reactivación de la economía de Cantabria y que tiene que actuar como “vacuna contra el coronavirus”, ha señalado que el nuevo Plan de Carreteras incluirá actuaciones estratégicas como el viaducto sobre la Ría de Solía, la futura conexión con el Polígono de La Pasiega o la nueva carretera Viveda-Duález.

Asimismo, ha recordado que el Plan de Choque contra la COVID-19 incluye más de 100 pequeñas obras repartidas por todos los municipios y espera que los soterramientos de vías en Santander y Torrelavega avancen en su ejecución este año.

En materia de abastecimiento de agua, ha confiado en superar el verano con los 5 hectómetros cúbicos actualmente autorizados a captar del embalse del Ebro, si bien ha apuntado que Cantabria “no renuncia” a recuperar los 26 hectómetros cúbicos a los que tenía derecho antes de la anulación judicial de las obras del bitrasvase. Además, ha reclamado una solución para la depuradora de Vuelta Ostrera y el subfluvial de Santoña.

Por otro lado, el Gobierno continuará con el desarrollo del Plan de Puertos y con la tramitación de la Ley del Suelo, que Revilla quiere aprobar con el máximo consenso posible. 

En Educación, ha elogiado en primer lugar el comportamiento de los educadores, de los padres y de los niños en esta pandemia, y ha garantizado una vuelta a las aulas en septiembre “como dios manda”, si la situación sanitaria lo permite, para lo que serán necesarios más docentes y más recursos. 

Sobre el reparto del fondo educativo de 2.000 millones, que el Estado realizará en base al criterio de población, Revilla ha afirmado que “para Cantabria es una ruina”, porque nuevamente no se tiene en cuenta el coste de los servicios. 

En relación a las infraestructuras educativas, ha avanzado que en los próximos días se firmará la ampliación del IES Valentín Turienzo de Colindres, cuyas obras comenzarán en verano con un presupuesto de 1,5 millones de euros. Además, próximamente se licitará la redacción del proyecto de ampliación del IES Lope de Vega de Santa María de Cayón y seadjudicará la del Marcial Solana de Villaescusa.

En Cultura, se ha revitalizado el Consejo Cántabro de la Cultura, que ha dado como fruto la campaña ‘La cultura contraataca para mantener la actividad en pleno proceso de desescalada. El presidente ha garantizado la continuidad del apoyo al sector y también ha enumerado algunos de los proyectos de equipamientos culturales en los que trabaja el departamento que dirige el vicepresidente, Pablo Zuloaga, como el Centro de Interpretación del Arte Rupestre de Puente Viesgo, la rehabilitación de la fachada del Palacio de Sobrellano y el Centro de Visitantes de la Cueva de Cullalvera, con una inversión total de 5 millones de euros. A ello se suma la resolución, la semana pasada, del proyecto ganador del diseño del futuro MUPAC, que tendrá un “impacto enorme en Cantabria”.

Revilla ha destacado la puesta en marcha del Pacto por la Ciencia, plasmado en el Contrato-Programa de financiación de la Universidad de Cantabria; las actividades de ocio dirigidas a los jóvenes este año, con un presupuesto de 30.000 euros, o la puesta en marcha del Consejo de la Mujer, entre otras acciones.

En Presidencia y Justicia, además de felicitar el buen funcionamiento del Servicio 112 y del teléfono específico para atender emergencias COVID, en colaboración con el 061, ha anunciado la incorporación de una segunda aeronave para reforzar la lucha contra incendios forestales y la atención de emergencias entre diciembre y marzo. Asimismo, ha reseñado el buen funcionamiento de la administración durante la pandemia y la eficacia del teletrabajo, y ha valorado positivamente el estreno, mañana, del nuevo Juzgado de Instancia número 12 de Santander.

En materia de Administración Local, ha confirmado que la próxima semana se aprobará la ley que blindará el Fondo de Cooperación Municipal. También se está preparando el proyecto de Ley de Entidades Menores yantes de que acabe el año, se aprobará el decreto de desarrollo de la Ley de Transparencia y se pondrá en marcha el Buzón de Denuncias contra la corrupción.

PP: CRÍTICAS PERO TAMBIÈN OFERTA DE COLABORACIÓN.

De la intervenciòn de la dirigente del PP, María José Sáenz de Buruaga, destacamos esta parte de su intervención en la que lanzó críticas a Revilla y, principalmente, a sus socios de Gobierno, el PSOE, además de extender un guante de colaboración para el resto de la legislatura:

Esta crisis ha impactado sobre una economía que venía frenándose de modo muy importante desde 2018 y no es lo mismo llegar al mes de marzo con las cuentas saneadas, los sectores productivos fuertes y los proyectos tractores en marcha, es decir, con músculo y los deberes hechos, que llegar como lo ha hecho Cantabria: en aguada desaceleración, con los sectores económicos en zona de peligro, las cuentas públicas desbocadas y con todo sin hacer.  Ese es un lastre muy pesado y ya lo dice el refranero, que lo que al gordo adelgaza, al flaco mata.

EL FUTURO QUE EL GOBIERNO PROMETE NUNCA LLEGA.

El futuro que el Gobierno promete nunca llega. Cuarta coalición de socialistas y regionalistas, trece años al frente del gobierno y siguen viviendo de las rentas, porque han sido incapaces de sacar adelante un solo proyecto para transformar la región.  

Ni rastro de los parques eólicos. Eso sí, todavía estamos pagando las indemnizaciones por la anulación de su plan de mil molinos que el Tribunal Supremo declaró ilegal. Ni rastro de la Pasiega, que lleva dos legislaturas con un PSIR abierto y sin cerrar, y ni rastro de la alternativa reindustrializadora del Besaya, porque cinco años después, el proyecto de las Excavadas continúa en el aire y los 2.000 empleos prometidos en la mina de zinc, bajo tierra.

Ni minas, ni Sniace, ni reindustrialización, ni las Excavadas.

Y todo esto antes del virus, porque antes del COVID era otro el virus que nos atacaba, un virus que se llama desgobierno.

Cantabria ha estado desde marzo en alarma sanitaria, pero en alarma económica llevaba ya muchos meses.

Alarma en las cuentas públicas por su política presupuestaria de manirroto y mal pagador. Han convertido el presupuesto de la comunidad en una obra de fantasía cuyas previsiones de ingresos y gastos ya nadie se cree. Año tras año falsean los ingresos, presupuestan a la baja los gastos esenciales e incumplen sistemáticamente las inversiones, tanto que los capítulos seis y siete del presupuesto ya no son planes del Gobierno, sino sólo propaganda del partido.

Ahora el COVID es la coartada para todo, pero ya en el mes de marzo advertimos de que su Gobierno estaba llevando a Cantabria de cabeza a la intervención.

Tres hechos tenían la culpa:

El incumplimiento del objetivo de déficit de 2019 que, tal y como pronosticamos, se disparó hasta el 0.94%, una desviación de 135 millones que representan el presupuesto anual de inversiones.

Las graves insuficiencias en el recién estrenado presupuesto de 2020 al que, como mínimo, le faltaban 75 millones para afrontar gastos tan ineludibles como los conciertos educativos y las nóminas del personal docente y del SCS.

Y, por último, la deuda con proveedores más alta del país, próxima a los 200 millones tan sólo en suministros hospitalarios. Haciendo trampas se han convertido ustedes en una máquina de generar deuda, disparada hasta los 3.439 millones o el 24.2% del PIB, y también de hacer recortes, recortes drásticos en inversión pública, políticas productivas y estímulo empresarial que han venido provocando un enfriamiento rapidísimo de nuestra economía.

Hasta junio de 2018, Cantabria contaba con el contrapeso de las políticas nacionales del Partido Popular, pero desde entonces ya tiene dos piedras al cuello, no sólo la autonómica.

En consecuencia, no sólo somos la economía que más frenó su crecimiento en el año 2019, sino que estamos entre las que menos crecieron en España, con un 1.5% frente al 1.8% nacional, menos crecimiento que es menos empleo.

Así llegamos a marzo, tras nueve meses consecutivos de aumento de desempleo en la comunidad, con el peor dato EPA de España.

Desde su toma de posesión en 2015 hasta diciembre de 2019, en los 54 meses que usted ha gobernado esta región, no ha habido ni un solo mes en el que el aumento de la afiliación media a la Seguridad Social haya crecido por encima de España, lo que significa que sus políticas crean menos oportunidades laborales que el resto del país.

Es más, para observar un ritmo de afiliación similar al español hemos tenido que aguardar no a su política regional, sino a un frenazo y desplome históricos de la economía nacional.

Y aún así, durante los meses previos al COVID han sostenido la creación de empleo solo a base de puestos públicos que van haciendo progresivamente inviable la Administración, porque no hay economía que lo aguante.

No hay fiscalidad viable ni financiación autonómica que pueda sostener crecimientos de gasto público por encima del crecimiento de las rentas de la gente que paga los impuestos.

Esto, presidente, ya era un gran problema en la Cantabria precovid y, ahora que la economía privada se retrae bruscamente y las obligaciones públicas crecen, esa política de tierra quemada que aniquila la inversión y expulsa a la gente joven de la región, es insostenible.

Sí, señores del Gobierno, porque su política solo deja a los cántabros tres puertas laborales: la oposición, la emigración y la resignación y, a otros, ni eso, porque se han quedado en el paro estructural y en riesgo de exclusión social. Son 145.000 las personas que le ponen rostro a una tasa de pobreza del 25%, mayor que nunca en la región.

De forma permanente se han escudado en las personas y en nuestro estado de bienestar para justificar sus políticas erróneas, pero lo cierto es que han dejado tras de sí unos servicios públicos cada día más endeudados, peor gestionados y en agudo deterioro asistencial.

Con un sistema de atención a la dependencia exhausto y que, gracias a su gestión, no había hecho más que retroceder, y una sanidad otra vez al borde de la quiebra que, en los últimos años, ha sido noticia por la conflictividad laboral y los escándalos en la gestión.

Les recuerdo que parte del equipo directivo de Luisa Real, nombrado por usted, Sr. Zuloaga, está sentado ante los tribunales de justicia por graves irregularidades en la contratación.

Todos los problemas, también el déficit de profesionales médicos, se han agravado y hoy el clima en Atención Primaria es irrespirable, la evolución de las listas de espera la peor de los últimos 7 años y perdemos talento a chorro en investigación.

Y con una política educativa desenfocada volcada en los vaivenes de un calendario escolar que ha consumido todas sus energías y les ha hecho abandonar las verdaderas prioridades. Cinco años perdidos en inclusión educativa, escolarización temprana, formación profesional dual, plurilingüismo o alfabetización digital. Es triste, pero ha hecho falta una pandemia para darnos cuenta de que todo lo importante estaba sin hacer.   

De ahí venimos y así hemos llegado al COVID, sin colchón financiero y en graves apuros.

La desaceleración era ya una realidad y la crisis sanitaria ha sido la puntilla para comenzar la caída: un 4.3% interanual en el primer trimestre del año, según la AIREF.

Alarma también en los sectores productivos que venían muy tocados por su política económica y la ausencia de políticas sectoriales eficaces.

La construcción martirizada por el recorte de la inversión pública, la parálisis de las infraestructuras, el bloqueo de los instrumentos de planeamiento y la falta de agilidad administrativa.

La ganadería, en pie de guerra ante la falta de precios justos y el incremento de unos costes de producción que está provocando una grave crisis de rentabilidad de las explotaciones, pero también una falta de incentivo para que los jóvenes se incorporen a la actividad.

Y también la industria. Necesitamos que el pulmón industrial respire con fuerza, pero en el último año ha ocurrido todo lo contrario.

Llegamos a la pandemia en pleno retroceso productivo, con el índice de producción industrial cayendo desde noviembre de 2018, con el PIB industrial en recesión y nuestras grandes industrias tambaleándose porque sus cuentas no salen.

Cuentas energéticas, tras las decisiones abusivas y el talibanismo de Pedro Sánchez.

Cuentas comerciales, tras el ataque inaudito al mercado del automóvil, y cuentas de futuro ante incertidumbres ambientales, normativas y labores enormes que impiden planificar y tomar decisiones en las empresas.

Tienen nombre propio: GSW, Ferroatlántica, Sidenor, Bondalti, Seg Automotive, la antigua Candemat. Todas atravesaban dificultades antes del COVID. Sniace, en proceso de liquidación.

Nuestra industria está pagando las consecuencias de la demagogia de la izquierda, las consecuencias de una agresión sin precedentes del Gobierno de la Nación de la que su Gobierno es incapaz de defenderla, pero también de su inexistente política industrial, Sr. Revilla. 

Y alarma ante la debilidad, la nula influencia de Miguel Ángel Revilla en el Gobierno de Sánchez que, siento decir, se ha agravado con la crisis del coronavirus, en la que Pedro Sánchez nos ha tomado por el pito del sereno.

El regionalismo consiguió abrirse hueco en la política nacional gracias al discurso de la reivindicación regional. Venían a ser la voz útil, la voz propia de Cantabria en Madrid, pero nada más lejos de la realidad, porque ha sido un rotundo fracaso y la consecuencia es que Cantabria no pinta nada y que Sánchez no nos da ni agua.

El Partido Regionalista dejó bien claro hace un año que el fundamento de su nueva coalición con el Partido Socialista eran los compromisos de Pedro Sánchez. No los compromisos del Sr. Zuloaga, sino los de Pedro Sánchez y de ahí, la firma del famoso papeluco, para ustedes, palabra de Dios, para nosotros, huir hacia delante y ponerse a esperar lo improbable.

Y lamento no habernos equivocado, pero hoy los hechos hablan por sí mismos.

Primero. El incumplimiento de cabo a rabo de la agenda de inversiones comprometida con Cantabria.

Ni un avance en las infraestructuras pendientes para revalorizar esta tierra. Estancadas unas, abandonadas otras y todas, cada día más inciertas.

Ni el AVE a Madrid, ni los soterramientos, ni el Desfiladero de la Hermida, ni la autovía Aguilar-Burgos, ni el tercer carril de la A-8 o de la A-67.

Tampoco el tren a Bilbao con la nueva versión 2.0 del estudio informativo que el Gobierno socialista ya aparcó en 2009. Entonces el tren iba a ser una realidad en el año 2015. Pues bien, volvemos a la casilla de salida, a esperar otros seis años el inicio de las obras, porque los únicos trámites que impulsa el Gobierno de Sánchez son los que no le comprometen a nada, los que no comen pan.

Segundo. No sólo no nos ha pagado un solo euro de lo que nos debe, sino que, además, se queda con lo que es nuestro.

Ni una sola anualidad de Valdecilla, ni los 45 millones de la liquidación de IVA de 2017. Ni tan siquiera la autorización para que los ayuntamientos cántabros puedan disponer libremente de sus remanentes de tesorería, algo más de 450 millones que no vamos a poder inyectar a la recuperación económica porque en cualquier momento Sánchez confiscará.

Tercero. Un reparto del fondo extraordinario de 16.000 millones que deja a nuestra comunidad muy mal parada.

Si el escenario inicial era malo, el definitivo ha sido todavía peor, profundamente injusto para Cantabria, al primar la población frente al coste efectivo de los servicios.

¿La diferencia? De 270 millones que nos correspondían según el estudio de la UC a los 180 con los que nos han despachado, casi cien 100 millones menos para Cantabria.  Usted indignado, Sr. Revilla, y su vicepresidente y portavoz ilusionado, otra contradicción imposible de entender.

Sumen a ese trato degradante, la negativa de Sánchez a respetar y hacer efectivos nuestros derechos, el derecho al convenio para financiar la anualidad de Valdecilla de 2016 reconocido en sentencia de la Audiencia Nacional que Sánchez ha decidido recurrir en una agresión intolerable a Cantabria.

SEÑOR REVILLA, USTED ESTÁ DURMIENDO CON SU ENEMIGO

¿Se puede saber de qué le sirve a Cantabria su asociación con el PSOE? Porque está usted durmiendo con su enemigo, Sr. Revilla.

Se lo resumo: 285 millones de los Gobiernos del Partido Popular frente a cero millones de los Gobiernos Socialistas en Valdecilla.

Y vamos a peor, porque aquí tiene la confirmación de que no nos van a pagar ni uno solo de los 121 millones comprometidos para el hospital.  

Y qué decir del derecho adquirido a captar agua del embalse del Ebro reconocido en el Plan Hidrológico Nacional y materializado en el Bitrasvase del Ebro, una autorización que Sánchez pretende negarnos por segundo año consecutivo.

¿Por qué se lo consintió usted el año pasado, sentando un precedente peligrosísimo para Cantabria?

¿Por qué para Sánchez son mucho más importantes Aragón y Lambán, que Cantabria y Miguel Ángel Revilla? Porque aquí no se trata del interés general, ni de la equidad distributiva o la solidaridad interterritorial. Aquí se trata de servir mejor a los intereses del mercader Sánchez y para él Cantabria es absolutamente prescindible.

Los regionalistas han cumplido su parte del trato porque, le guste o no, es usted aquí socio de coalición y allí socio de colaboración, que es casi lo mismo.

SOPLAR Y SORBER A LA VEZ NO PUEDE SER

Por eso le pregunto: ¿qué más tiene que ocurrir? ¿Hasta cuándo van a seguir ustedes tolerándolo todo? Y digo todo porque ahí siguen sentados los socialistas, aprobando unas cosas en Cantabria y boicoteándolas todas en Madrid. Soplar y sorber a la vez no puede ser.

Señores del Gobierno. Esta es la menguante Cantabria que han dejado tras sus cuatro coaliciones.

Sólo les pido que no intenten aprovechar esta pandemia para echar tierra encima y tratar de borrarlo todo, que aprovechemos esta oportunidad para superar no solo el trauma actual de nuestro sistema productivo, sino también los serios problemas que arrastrábamos antes, porque esa y no otra tiene que ser la actitud.

Todo lo ocurrido durante la pandemia en Cantabria ya pasó y ha sido analizado en la Comisión de Seguimiento de este Parlamento.

No voy a ahondar hoy en la grave desprotección que ha sufrido nuestro personal sanitario, ni en el abandono que han padecido nuestras residencias y nuestros mayores. Ustedes han fallado a los unos y a los otros.

No hemos hecho sangre de los errores y no la vamos a hacer porque prefiero quedarme con las lecciones aprendidas.

La primera, para reafirmarnos en el valor y la defensa del Estado de las autonomías, porque las autonomías hemos sido el punto fuerte del Estado y no el talón de Aquiles. Cualquier comunidad autónoma ha gestionado esta crisis mejor que el mando único, un Pedro Sánchez caótico, soberbio y negligente que ha cometido muchos errores, pero el más grave, sin duda, no haber confiado en la gestión de las comunidades autónomas que conocemos y llevamos muchos años gestionando nuestra sanidad".

INTERVENCIONES DEL RESTO DE LOS GRUPOS

PRC y PSOE han apoyado al Gobierno que sustentan ambos partidos, mientras Ciudadanos y Vox han lanzado duras críticas al Gobierno regional presidido por Revilla con el apoyo del PSOE. 

En respuesta a las críticas, el presidente regional, Miguel Ángel Revilla (PRC), ha negado que Cantabria estuviera ya en situación de vulnerabilidad económica cuando llegó el coronavirus, como mantiene la oposición, y se ha mostrado "seguro" de que la comunidad, "a final de año", soportará la crisis "mejor que la media de España".