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Escasez en el suministro de petróleo y aumento de la demanda

Sin embargo, tras varias jornadas consecutivas de aumento en el precio de los futuros del petróleo y tras restablecerse la producción, el precio del barril tanto Brent como WTI cotiza a la baja como era de prever.

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01-10-2021

Después de conocerse la noticia de un descenso de más del doble de lo pronosticado en el inventario de barriles de EEUU, el precio del barril se disparó alcanzando un máximo de más de 76,31 dólares el WTI y más de 79 dólares el barril de Brent. La causa de esta disminución en los inventarios se encuentra en la destrucción causada por el huracán Ida en el Golfo de México, donde se hubo de paralizar la actividad de las instalaciones y la perforación marítima para evitar daños mayores.

Cuando aún no se ha retomado la normalidad, la zona ha sufrido el paso de la tormenta tropical Nicholas. Tras sufrir el azote de las fuerzas de la naturaleza, la producción estadounidense en alta mar se recupera progresivamente y la previsión de algunos analistas es que el mercado entrará en una situación de déficit de oferta.

Volatilidad en el precio del crudo

Sin embargo, tras varias jornadas consecutivas de aumento en el precio de los futuros del petróleo y tras restablecerse la producción, el precio del barril tanto Brent como WTI cotiza a la baja como era de prever. Y es que estos desastres naturales han sido los responsables del incremento de la volatilidad que ha podido, o no, pillar desprevenidos a los traders experimentados que se posicionan en mercados OTC para operar con CFDs de petróleo a través de plataformas en línea como Plus500, intentando sacar beneficios de las fluctuaciones que se producen en los precios en períodos que pueden ser tan breves como minutos, a través de posiciones apalancadas, que ya por sí mismas suponen asumir un importante riesgo.

Por su parte la OPEP+, en la última reunión mantenida, ha corroborado la decisión de mantener la cifra de un aumento de 400.000 barriles diarios prevista para el mes de octubre pues manifiesta no ver la necesidad de realizar ningún cambio. La organización prevé también un incremento en la demanda de crudo para el próximo 2022 pero asegura que la pandemia aún sigue creando incertidumbre, mientras ignora la presión ejercida por el presidente estadounidense Joe Biden para apresurar el aumento de producción y controlar el precio de la gasolina.

Y es que a pesar de que a comienzos del año el inquilino de la Casa Blanca firmó tres órdenes ejecutivas en las que se concretaban las acciones a llevar a cabo para luchar contra la amenaza del cambio climático, reduciendo las emisiones de petróleo, gas y carbón al tiempo que se daba impulso a las energías limpias, parece que ahora ha decidido ignorar la urgencia climática y tiene previsto el empleo de más de 320.000 km2 en el Golfo de México para la exploración de gas y petróleo. Hecho que ya ha sido criticado por grupos defensores del medioambiente por el paso atrás que supone.

Movimiento estratégico de China

El gigante asiático no está dispuesto a permitir un aumento en el precio del crudo por encima de los 75 dólares por lo que ha jugado sus cartas liberando, por primera vez, una parte de su reserva estratégica con lo que persigue aliviar la presión del incremento en los precios en las materias primas. En el momento de la noticia, el impacto en el precio del barril WTI y Brent fue muy notorio, provocando una fuerte caída pese a su recuperación posterior.

Y es que el país asiático es el mayor importador mundial de crudo y en los últimos años se ha hecho con una gran reserva que no va a dudar en utilizar para influir en el precio del mercado evitando que éste sobrepase lo que para Pekín supone una línea roja.

Escenario incierto

La previsión es que el contexto continúe cargado de incertidumbre y agitación, pero algunos analistas apuntan a que la demanda supere a la oferta y en sus pronósticos cuentan con un escenario de déficit de oferta.

Además hay que tener en cuenta que la fuerte tensión en Afganistán podría tener consecuencias en el mercado energético pese a que todavía no haya impactado en el mercado petrolífero de manera visible.

Los traders e inversores deben permanecer alerta pues tanto los actuales conflictos políticos como los últimos desastres naturales cuentan con el potencial de provocar intensos y repentinos movimientos en el precio del petróleo por lo que esta materia prima merece ser mantenida en su punto de mira cómo ha demostrado la evolución de sus movimientos -tanto en una dirección como en la otra- desde el inicio de la pandemia en 2020, año en que tocó mínimos hasta la escalada al alza del WTI, llegando a los 77 dólares, como respuesta a  las expectativas de crecimiento global y su posterior movimiento a la baja ocasionado por la variante delta.