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Cantabria se suma a la estrategia nacional de vacunar con Astrazeneca a personas de entre 60 y 65 años

Sanidad y las CC. AA. han llegado a este acuerdo con el único voto en contra de la Comunidad de Madrid. Dejan en manos de la Comisión de Salud Pública la decisión de ampliar esta edad hasta los 70.

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07-04-2021

 

La vacunación con Astrazeneca continuará este jueves en Cantabria (que ha recibido hasta el pasado 6 de abril un total de 38.800 dosis de esta marca) pero solo entre aquellas personas que tienen entre 60 y 65 años. Así se acordó en el Consejo Interterritorial celebrado anoche entre las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad tras el anuncio de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), que reconoció una relación directa entre los casos de trombosis y la vacunación con la fórmula de la farmacéutica anglosueca, aunque destacó que esa vinculación es mínima y que los beneficios de la vacunación son mucho mayores.

En Cantabria -a 6 de abril- el Ministerio de Sanidad informa que se han administrado el 75,1 por ciento de las dosis recibidas. Un total de 82.329 personas han recibido la primera dosis y 44.961 las dos pautas. Además de las 38.800 dosis de Astrrazeneca se han recibido 115.395 dosis de Pfizer y 15.300 de Moderna. 

NUEVO GIRO EN LA VACUNACIÓN.

Se trata de un nuevo giro en la estrategia de vacunación tras la propuesta inicial de utilizar estas dosis en menores de 55 años. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, recalcó que la decisión se toma por "precaución" y que se está haciendo un seguimiento exhaustivo desde los sistemas de farmacovigilancia: "Desde la máxima confianza en todas las vacunas, estamos optimizando los beneficios para cada grupo.

Según confirmaron fuentes de la Consejería de Sanidad, Cantabria se mostró "favorable" a la propuesta del Gobierno central, que salió adelante con el rechazo de la Comunidad de Madrid y la abstención de País Vasco y Ceuta. También estuvo de acuerdo con la revisión por parte de la Comisión de Salud Pública para autorizar el uso de esta fórmula en mayores de 65 años, una cuestión que se abordará este jueves en este organismo y que podría suponer modificaciones en la estrategia de vacunación.

 

Aunque no se han podido identificar, según recalcó la directora de la Agencia Española del Medicamento, María Jesús Lamas, factores de riesgo, sí que apuntó que la mayoría de los casos se han dado en mujeres menores de 60 años durante las dos semanas posteriores a la primera dosis. "El beneficio de la vacuna está claramente demostrado", subrayó.

 

De este modo, desde este jueves se paralizará la inoculación entre el personal esencial de menos de 60 años, mientras que se continuará con el calendario previsto para el resto. En estos momentos ya están abiertas las agendas para todos los nacidos en 1956, 1957 y 1958. Este miércoles por la noche, no obstante, desde la Consejería no pudieron concretar en qué medida y a cuántas personas afectará esta decisión.

Desde el inicio de la campaña, Cantabria ha recibido unas 38.800 dosis de esta vacuna. Con ellas se ha inoculado a colectivos esenciales como son policías, militares, bomberos, docentes y personal de instituciones penitenciarias, independientemente de su edad; por lo que ahora hay un elevado volumen de cántabros que han recibido la primera dosis y que estaban a la espera de la segunda a partir de finales de este mes. Otros, sobre todo del sector de educación, siguen sin estar vacunados con ninguna de las dos dosis.

ACUERDO UNÁNIME MENOS MADRID

El Ministerio de Sanidad y las comunidades han acordado este miércoles paralizar la vacunación con Astrazeneca en los menores de 60 años, y continuar administrándola entre los que tengan de 60 a 65 años.

Fuentes cercanas al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud han informado de que todas las autonomías se han mostrado a favor de esta propuesta menos Madrid, que ha votado en contra porque era partidaria de ampliar el rango de edad por encima de los 65, mientras que Ceuta y el País Vasco se han abstenido.

Cantabria ha compartido la decisión adoptada, según han informado fuentes del Ejecutivo autonómico. Por su parte la Comunidad andaluza ha confirmado también que la Comisión de Salud Pública evaluará en los próximos días la ampliación con este tipo de vacuna al grupo de 65 a 70 años.

POLÉMICA POR ALGUNOS CASOS RAROS

La aprobación a finales de enero de la vacuna de AstraZeneca debía haber acelerado la inmunización en Europa; sin embargo, la polémica por la falta de dosis suministradas por la empresa y, ante todo, la aparición de algunos casos raros de trombosis tras el pinchazo mantienen a este preparado en permanente examen.

Esta vacuna contra la covid-19 se perfiló como la gran baza europea para hacer frente a la pandemia y era además un ejemplo de la colaboración pública y privada en el mundo científico, al unir en un mismo cometido a la Universidad de Oxford y a la empresa anglo sueca AstraZeneca.

Sin embargo, desde su aprobación no ha dejado de toparse con problemas, lo que ha puesto en tela de juicio su credibilidad y le ha valido la desconfianza creciente de parte de los ciudadanos europeos.

En todo caso, el preparado europeo es el más usado en el mundo y se administra en 105 países, seguido de la vacuna de Pfizer-BionTech (82) y Moderna (35), según datos publicados esta semana por el portal alemán Statista.

Con una tecnología basada en un vector viral no replicante, esta vacuna presenta algunas ventajas frente a las de Pfizer y Moderna, desde un menor precio a una logística mucho más simple, pues se puede transportar y conservar entre 2 y 8 grados.

Llamada Covid-19 Vaccine AstraZeneca, hasta que el pasado día 30 cambió su nombre por Vaxzevria, se ha visto cuestionada no solo porque su eficacia, al menos en los ensayos clínicos, es menor que la de sus competidoras más directas, sino porque las reacciones leves tras la administración serían más frecuentes.

Tampoco ha ayudado que los grupos de edad a los que se podía suministrar hayan sido modificados en algunos países a medida que se iban conociendo sus efectos, ni las dificultades de AstraZeneca para cumplir con los compromisos adquiridos con la Unión Europea para suministrar el número de dosis pactadas.

Los problemas subieron de tono cuando se empezaron a detectar casos de trombosis de senos venosos cerebrales tras recibir la vacuna. A mediados de marzo, países como Alemania, España o Francia decidieron una suspensión temporal, hasta que la EMA aseguró que no veía evidencias de una relación directa, aunque lo seguiría investigando.

Mientras algunos países continuaron con la vacunación, otros como Noruega y Dinamarca decidieron mantener la inoculación de ese suero en suspenso.

En las últimas semanas se ha seguido produciendo un goteo de casos de trombosis y aunque suponen una pequeña proporción frente a los millones de dosis administradas, la desazón de los ciudadanos es cada vez más patente.

Hasta el 31 de marzo, en el Reino Unido, donde se había vacunado hasta esa fecha a 18,1  millones de personas con AstraZeneca, hubo 79 casos de trombos con bajo número de plaquetas, de los que 19 fallecieron -aunque en algunos se desconoce la causa-, mientras en Francia son cuatro los decesos que podrían estar vinculados con este producto.

Ahora que la EMA ha confirmado ese posible vínculo entre la vacuna de AstraZeneca y la aparición de trombosis, los ministros europeos de Sanidad analizan este miércoles esas conclusiones.

En España, las conclusiones de la EMA también son estudiadas este miércoles por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

Reino Unido, uno de los países que más ha apostado por la vacunación con esta fórmula, ha decidido este miércoles que ofrecerá alternativas a los menores de 30 años, para que puedan elegir otro preparado.

Mientras, desde el punto de vista más científico, la Universidad de Oxford decidió ayer detener las pruebas clínicas de la vacuna en niños y adolescentes, a la espera de tener información adicional sobre los casos de trombosis en adultos.