La oferta oculta de Sánchez a Iglesias sería ésta: 2 años fuera del Gobierno y, si ambos están cómodos, entrarían después

Sánchez ofrece acabar la legislatura con un tramo final en el que los de Pablo Iglesias sí entrarían en el Ejecutivo, ya como socios de confianza y avalados por la experiencia anterior

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10-08-2019

Diario Crítico

Parece que hay una jugada oculta que ni PSOE ni el Gobierno en funciones quiere hacer público todavía. Según desvela 'Vozpopuli', Pedro Sánchez se guarda una última carta en la manga que sería la siguiente: pedir a Unidas Podemos que acepte un acuerdo programático y que le apoye en la investidura y en el Congreso desde fuera del Gobierno durante los 2 primeros años de la legislatura.

Si ambas partes consideran que la situación es cómoda para ambos y que la desconfianza y la mala relación se ha superado, Sánchez ofrece acabar la legislatura con un tramo final en el que los de Pablo Iglesias sí entrarían en el Ejecutivo, ya como socios de confianza y avalados por la experiencia anterior.

Aunque Podemos ya insistió en varias ocasiones que sería leal como socio de gobierno por mucho que la sentencia del Tribunal Supremo contra los políticos del procés soberanista catalán supusiera un cisma en las posiciones internas, el PSOE no se fía. Sabe que el terremoto en septiembre u octubre será enorme y si hay gobierno recién formado, el peor comienzo posible sería con diferencias de altura.

Otra cosa es lo que piense Unidas Podemos de esta oferta. Es posible que los socios de Podemos -IU, Equo, En Comú, Galicia En Común...- digan sí con cierta rapidez, pero en el seno de la formación morada, el núcleo duro controlado por Iglesias, no será fácil de convencer. Se exige entrar desde el principio, y no se fiarían de que en mitad de legislatura tengan cabida en el Ejecutivo si vienen mal dadas en política internacional o en economía, bajo cualquier excusa que esgrimiera Sánchez sobre la coyuntura.

De todos modos, peor no pueden estar ahora las relaciones para pactar cualquier cosa. Pablo Echenique, que está siendo la voz de Podemos ante las bajas de Iglesias e Irene Montero por su reciente paternidad, no ha hecho sino incendiar más esas relaciones con el PSOE, sobre todo con Carmen Calvo, la persona de máxima confianza de Sánchez pero que varios frentes, cada vez más, señalan como un problema para llegar a acuerdos.