Ciudadanos se reúne en secreto con Vox y abre la vía para pactos en la comunidad de Madrid, que Valls critica

El encuentro se ha dado pese a que Ciudadanos prometió hasta la extenuación no negociar directamente con Vox nada, ya que la formación naranja sólo se limitaba a pedir sus votos para poder gobernar ellos o con el PP.

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10-06-2019

Diario Crítico

Ya está dado el paso: Ciudadanos se ha reunido en secreto con Vox en Madrid y abre la vía para pactos con la ultraderecha en todo el país, después de prometer un veto con este partido más allá de recibir sus votos en investiduras y lograr gobiernos. No tardó en reaccionar Miguel Valls, que ha criticado con dureza este acercamiento. 

Según informa nuestro digital hermano Madridiario.es, los líderes de Ciudadanos y Vox en la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado y Rocío Monasterio, se han reunido este domingo en la capital para “conocerse” en un “encuentro formal”. Es la primera vez que se citan y lo hacen justo dos días antes de que se constituya el Pleno de la Asamblea, en el que la formación naranja deberá recibir los votos de los de Santiago Abascal para presidir la Cámara.

El encuentro se ha dado pese a que Ciudadanos prometió hasta la extenuación no negociar directamente con Vox nada, ya que la formación naranja sólo se limitaba a pedir sus votos para poder gobernar ellos o con el PP, una manera de esconder el apoyo ultra.

Sin embargo, fuentes de Ciudadanos se limitan a decir que fue un encuentro “cordial” en el que ambos líderes políticos han podido “conocerse y hablar”, ya que no habían coincidido mucho más que en los dos debates electorales previos a las elecciones del 26 de mayo.

Con este movimiento quedan contentas las dos partes: Aguado porque no ha habido foto-ha sido secreto- y Monasterio, porque al fin ha sido aceptada como interlocutora. Con todo, la ‘necesidad’ de este encuentro radica en que viene antes de unos días que serán cruciales.

El martes, la Asamblea se constituirá en el primer Pleno de la nueva Legislatura. Esto no afecta en gran medida a la formación del nuevo Gobierno autonómico pero sí en las aspiraciones del partido naranja, que ya pidió al PP presidir la Cámara -ya barajan varios nombres que no incluyen a Ángel Garrido- a cambio de aceptar un ejecutivo de coalición y hacer presidenta a la popular Isabel Díaz-Ayuso.

Lo que pasa es que ese pacto de poco sirve sin el visto bueno de Monasterio, que llegó a amenazar con votar al PSOE para meter presión a Cs. En este punto, no parece que ese extremo se vaya a cumplir ya una vez ha caído el veto. Ahora ya solo falta que Begoña Villacís acepte reunirse con Javier Ortega Smith.