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El Gobierno quiere regular por decreto la duración de las bajas por enfermedad

El plan contra el absentismo injustificado incluye elaborar y aplicar un baremo que tendrá en cuenta el diagnóstico, la ocupación y la edad del trabajador

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16-06-2014

 El Gobierno prepara un decreto en el que se incorporarán tablas con la duración media de las bajas por enfermedad en función del diagnóstico, la ocupación y la edad del trabajador, "con el objetivo de luchar contra el absentismo laboral injustificado y ahorrar dinero al sistema", según fuentes del Ministerio de Empleo. La norma fijará una especie de baremo que, presumiblemente, habrá de ser tenido en cuenta por los servicios médicos y de inspección para gestionar las bajas y dar las altas.

Fuentes gubernamentales apuntaron que "se trata de un protocolo de temporalidad en la gestión de los partes médicos de baja, confirmación y alta, que busca ahorrar dinero, pero también burocracia, y al mismo tiempo agilizar la gestión de las bajas". Estos cambios normativos requieren modificar los convenios con las diferentes comunidades autónomas. El Gobierno pretende elaborar un mapa de patologías a nivel nacional, para conocer y analizar las razones por las que se producen los procesos de incapacidad temporal en cada territorio.

Según explicó el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, "un mejor conocimiento de los precisos, de sus causas e incidencias en la población es una condición básica para desarrollar políticas más adecuadas cada día". Todo ello redundará, explicó el ministerio, en ahorros para el sistema y en una mayor calidad del servicio prestado.

Según las mismas fuentes, el Gobierno prepara este real decreto en paralelo a la reforma de la ley de mutuas y está previsto que apruebe ambas normas en el Consejo de Ministros del 4 de julio. La nueva norma relativa a las mutuas modificará la ley de la Seguridad Social y dará más poder esos organismos. Las mutuas, participadas por las empresas y financiadas con las cotizaciones sociales, pasarán a hacer un seguimiento de las bajas laborales desde el primer día y pedirán el alta cuando lo consideren oportuno, aunque los servicios públicos de salud tendrán la última palabra. No obstante, el borrador de la reforma fijaba por primera vez un criterio que ha despertado controversia: si el médico del sistema público no contesta a la propuesta de alta de la mutua en el plazo de cinco días, se dará por aceptada y el trabajador deberá reincorporarse a su puesto.

Según datos de la Seguridad Social, la media mensual de nuevas bajas por enfermedad iniciadas durante este año asciende a unas 330.000 en el conjunto de España

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