El 'no' de ERC y JxCat a Iceta pone en riesgo la investidura de Pedro Sánchez y resucita el fantasma de la inestabilidad

Los críticos a Sánchez, desde otros partidos y en la sociedad civil, recuerdan que en realidad esto ha ocurrido por sus malas formas. Sánchez no pidió el apoyo de ERC a Iceta, dando el nombramiento como hecho.

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16-05-2019

Diario Crítico

Lo que ha sucedido este miércoles, en el que Esquerra Republicana (ERC) ha confirmado -como también lo han hecho JxCat y la CUP con la abstencion del PP y Ciudadanos- que no permitirá que Miquel Iceta sea senador y por tanto que pueda presidir la Cámara Alta, como era el deseo de Pedro Sánchez, tiene multitud de lecturas, entre otras que podría poner en el aire su investidura y que vuelvan a aparecer los fantamas de la inestabilidad.

La primera y más inmediata es que Sánchez ha conocido su primera derrota nada más ganar las elecciones, ya que no podrá poner a su candidato presidiendo el Senado, un revés muy importante en el plano simbólico. Pero además es que ahora comienzan a desfilar fantasmas sobre su futuro en la próxima legislatura... ¿qué estabilidad puede prometer y encontrarse los próximos 4 años si no puede siquiera colocar a quien quiera al frente de una de las dos cámaras del Parlamento?

Sin embargo, los críticos a Sánchez, desde otros partidos y en la sociedad civil, recuerdan que en realidad esto ha ocurrido por sus malas formas. Sánchez no pidió el apoyo de ERC a Iceta sino que los partidos catalanes se encontraron ya publicada en la prensa la noticia de que Iceta iba a ser el candidato para ese cargo. Un gesto que sentó fatal en el mundo soberanista y que ha tomado forma de venganza con este boicot a su designación como senador autonómico.

Por otro lado, hay quien piensa que Sánchez aprovechará este revés político. Pero... ¿cómo rentabilizar un fracaso de este tipo? Se apunta a que el líder socialista, con este boicot nacionalista, ha podido demostrar que no llegó a las urnas con pactos con los que "quieren romper España", ni tiene ya facilitado ese acuerdo con ellos, puesto que este revés con Iceta ha demostrado que no cuenta con los apoyos de ERC, y menos de Junts x Cat, la plataforma electoral de Carles Puigdemont. Una manera de limpiar indirectamente su imagen y que no se le pueda acusar más de "traidor".

Eso sí, ERC lleva un mes soltando a los 7 vientos que no permitirá que la derecha esté en el próximo Gobierno español, así que insinuó que antes dejaría que Sánchez vuelva a repetir como presidente antes que buscarle problemas en su investidura. Lo confirmó esta misma semana Oriol Junqueras desde prisión, pero de lo que no habló es de condiciones. Desde el PSOE por eso se pedía un pacto con Ciudadanos, puesto que con Unidas Podemos las cuentas no salen y habrá que echar mano continuamente de los votos de ERC o JxCat para sacar adelante las reformas y demás iniciativas parlamentarias.