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La carretera entre los históricos valles de Toranzo y Carriedo: un rico patrimonio a su vera y dos bellos puentes

A lo largo de los 16 kilómetros de esta vía entre los citados valles, con referencias históricas desde los siglos X al XI, el viajero va a poder disfrutar de un interesante patrimonio

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28-07-2021

 Esta carretera transversal oeste-este, uniendo las vías principales sur-norte que seguían los cursos medios de los ríos Pas y Pisueña se planificó al principio de los años 60 del siglo XIX y su construcción se llevó a cabo en la segunda parte de ese decenio y en la década siguiente; su objetivo fue el de unir el valle de Carriedo con el de Toranzo, por donde iba la carretera de segundo orden a Burgos, con enlace hacia La Rioja.

Al mismo tiempo, también dentro del Plan General de Carreteras de la Provincia de Santander, se planteó la carretera que unía este último valle al del Buelna, en la comarca del Besaya, por donde iba la importante vía de primer orden a Palencia y Valladolid y, desde 1866, circularía el ferrocarril de Santander a Madrid, que acercaba a este revolucionario medio de comunicación sendos territorios de la cuenca del Pas y los famosos balnearios de Alceda, Ontaneda y Puente Viesgo. 

A lo largo de los 16 kilómetros de esta vía entre los citados valles, con referencias históricas desde los siglos X al XI, el viajero va a poder disfrutar de un interesante patrimonio

La carretera entre los históricos valles de Toranzo y Carriedo LVC. Pág. 2 / 3 construido, donde destacan dos importantes puentes, uno al inicio de la ruta sobre el río Pas y otro cerca del final, sobre su afluente el Pisueña, los mismos fueron proyectados en 1864 por el ingeniero de caminos castreño José Peñarredonda Llaguno (1828-1893), que intervino en diferentes proyectos de obras públicas de la provincia de Santander, levantó un plano de su puerto (1870) y alcanzó la categoría de Inspector general de primera clase del Cuerpo de Ingenieros de Caminos.

El puente del Soto se encuentra a unos 200 metros del arranque de la carretera y cruza el río Pas en el linde entre los municipios de Corvera y de Santiurde de Toranzo. Es un bello y largo puente de unos 84 metros, conformado por 5 bóvedas escarzanas de 13 metros de luz y 2 metros de flecha, que apoyan en sus estribos y en cuatro pilas que presentan tajamares con sección semicircular a ambos lados de la corriente fluvial, y que fue construido por la Sociedad Crédito Cántabro entre 1865 y 1869 (Vega 1997).

Monterde en 1873 lo describe como sigue: “… La obra en su totalidad está bien ejecutada: la sillería tiene buena labra y está bien sentada … y el conjunto, que es sencillo y bien entendido, es muy aceptable por la naturaleza, preparación y empleo de los materiales”.

Las bóvedas de esta estructura fueron seriamente dañadas en 1937, durante la Guerra Civil, y se reconstruyeron posteriormente respetando su forma inicial; ahora bien, se rehicieron con hormigón, material ya habitual en la época en que se restauró este puente y de menor coste que las obras de piedra, si bien las dovelas de sus arcos de embocadura, sus tímpanos, impostas y pretiles son de fábrica pétrea, para entonar todo el conjunto.

Cruzado el río Pas, la carretera pasa junto al Santuario de Nuestra Señora del Soto, del siglo XVII, que es Bien de Interés Local (BIL); sigue por la margen derecha del arroyo de la Plata y atraviesa el municipio de Villafufre junto a los pueblos de Escobedo, Villafufre y San Martín (293 metros de altitud y divisoria de aguas) donde cruza al valle del Pisueña.

Desde La carretera entre los históricos valles de Toranzo y Carriedo LVC. Pág. 3 / 3 aquí desciende hacia su parte baja, pasando junto al Convento de La Canal, también BIL, de los siglos XVII y XVIII, y alcanza El Cruce, donde encuentra la carretera principal del valle de Carriedo, después, pasa cerca de Santibañez y llega a Villacarriedo.

El puente de Villacarriedo se encuentra al norte de este lugar y permite a la carretera el paso del río Pisueña. Es una bella estructura pétrea de tipología similar a la del puente del Soto y del mismo ingeniero, fue construida entre 1878 y 1880 (Vega, 1997); tiene 41,4 metros de longitud total, estando conformada por tres bóvedas escarzanas de 12,2 metros de luz y sus dos pilas de 1,7 metros de ancho; su tablero inicialmente tenía una anchura de 4,5 metros (Ruiz Bedia y Del Jesús, 2008).

En 1995, para permitir el paso de dos vehículos, se amplió su ancho a 11 metros, para ello, se reforzaron con micropilotes las cimentaciones de sus estribos y pilas (lo que permitía soportar el incremento de cargas), se retiraron sus pretiles de piedra originales, y se dispusieron voladizos de hormigón armado, que permitían ubicar dos carriles y aceras en ambos lados, y en sus bordes se dispusieron barandillas metálicas de protección.

En Villacarriedo es obligada la visita del magnífico Palacio de Soñanes, de principios del siglo XVIII, que es la construcción barroca más importante de Cantabria y Bien de Interés Cultural (BIC); y, cerca del mismo, y de la misma centuria, el Colegio de los Padres Escolapios y la iglesia de San Martin.

Finalmente, y poco después, la carretera alcanza Selaya donde puede disfrutarse de un amplio patrimonio de la Edad Moderna, como el palacio de Donadío y la Casona de Mier, ambos del siglo XVII y BIL, o un bonito rollo heráldico con humilladero y un conjunto de doce cubos en varios muros de fincas, que ostentan la protección de BIC, entre otros hitos a visitar. En resumen, una bonita excursión para llenar una mañana y culminarla con un buen almuerzo. Para más información, puede consultarse “Ojos en los caminos del Pas y el Pisueña” de Maria Luisa Ruiz Bedia y Manuel del Jesús Clemente (Revista de Obras Públicas, octubre 2008, nº 3492) y el libro “Un viaje por los caminos y puentes de las comarcas centrales de Cantabria” de Luis Villegas Cabredo (2020), https://bit.ly/3nuhd4m.