Pedro Sánchez, empeñado en su amenaza de repetición de elecciones antes que ceder poder en el gobierno

El líder socialista recibe de nuevo hoy martes a Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias

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11-06-2019

Decían hacía tiempo los expertos que si algo hacía peligrar la estabilidad de una presidencia de Pedro Sánchez era el propio Pedro Sánchez. Considerado por algunos obstinado y orgulloso, tras esa capa de político tranquilo y afable se escondería un exigente mandatario que se niega a ceder ante sus rivales o incluso sus compañeros en algo que considera intocable.
 
 

Desde que accediera a la presidencia del Gobierno gracias a la moción de censura apoyada por Unidos Podemos y otras fuerzas políticas, Sánchez se ha negado a ceder cuota de poder. Acaparó el Ejecutivo con sus nombramientos, sin hacer guiños a ningún otro partido, y ahora pretende repetir fórmula, sintiéndose fuerte y legitimado por sus resultados electorales en las generales de abril, cuando logró 123 diputados.

Sánchez considera que los apoyos de Unidas Podemos deben ser gratuitos, sin pedir nada a cambio, en referencia a puestos en el Consejo de Ministros, y tampoco quiere hacer más concesiones a otras fuerzas políticas a cambio de sus votos para la investidura. Por eso, el órdago está presentado: o apoyo incondicional para una investidura en el próximo mes -aún no hay fechas- o se amenaza con repetición electoral.

Lo que no está claro es si en las urnas eso convendría al PSOE o si el bloque de las 3 derechas -PP, Ciudadanos y Vox- podría recortarle distancias y alcanzar una situación de empate técnico. En esos momentos la mayoría está clara, aunque no suficiente como para lograr la mayoría absoluta. Además de los votos de IU y Podemos hacen falta 11 apoyos más, de los cuales 6 del PNV y los 2 diputados que suman entre Compromís y el PRC son factibles.

A falta de 3 votos más, las cuentas le saldrían con abstenciones o las ausencias de los diputados catalanes suspendidos. Pero Podemos exige ministerios para aportar sus 42 escaños y Sánchez teme el coste interno e internacional que tendría pactar con la izquierda, con imagen de radical dentr y fuera de nuestras fronteras.

Nuevas reuniones en Moncloa

De hecho, Sánchez amagó con estas elecciones repetidas justo antes de que reciba este martes en el Congreso de los Diputados una segunda cita de Pablo CasadoAlbert Rivera y Pablo Iglesias, los líderes de los principales partidos. A los presidentes de PP y Ciudadanos les pedirá la abstención, algo que ya está descartado, aunque las reuniones se celebrarán igualmente.

En el caso del encuentro con el secretario general de Podemos, se espera que al fin llegue un acercamiento y ambos lleguen a un acuerdo, fumando la pipa de la paz. Izquierda Unida, con el limitado peso que tiene en la coalición, ya ha dicho que no es preciso conseguir sillones para dar el apoyo, sino pensar en las políticas que posteriormente se aplicarán como gobierno, pero Iglesias insiste y lo toma como otra obsesión. ¿Quién ganará en este pulso? ¿Sánchez y/o Iglesias?