Edita: Cantabria Ediciones On Line 24 horas. Director: José Ramón SAIZ FERNÁNDEZ
Diario Digital controlado por OJD

¿Se están comparando bien los datos de los nuevos casos de COVID-19?

Y todavía después de 9 meses, se sigue comparando la evolución de la pandemia únicamente con el número de casos por 100.000 habitantes y la incidencia acumulada, cuando la realidad es que no se pueden comparar...

Enviar a un amigo
19-11-2020

Desde el principio, el Gobierno central nos informa de los “nuevos casos” de personas que tienen un resultado positivo en la prueba diagnóstica de la COVID-19, es decir, la PCR “positiva”, haciendo comparaciones entre las distintas comunidades autónomas, incluso entre los diferentes países europeos, como si se tratara del indicador por excelencia de la gravedad de la evolución de la pandemia. Es cierto que a estos datos añaden los indicadores de la presión asistencial en los hospitales y especialmente en las UCI y el número de fallecimientos, pero sigo echando en falta desde marzo, que nos informen al mismo tiempo del número de pacientes asintomáticos que deben guardar el periodo de aislamiento, de los que están pasando la enfermedad en su casa, con el seguimiento diario de los profesionales sanitarios de los centros de salud, y del número de pacientes que reciben el alta, tanto en el hospital como en casa, así como la media de días de estancia en los ingresos hospitalarios.

Y todavía después de 9 meses, se sigue comparando la evolución de la pandemia únicamente con el número de casos por 100.000 habitantes y la incidencia acumulada, cuando la realidad es que no se pueden comparar porque las pruebas que realizan son diferentes. La PCR positiva indica que la persona está claramente afectada por el Coronavirus, entre las que debemos contar siempre las que son asintomáticas y las que pasan la enfermedad de forma leve o que necesitan ingreso en el hospital o en la UCI. Por otra parte, los nuevos “Test Rápidos Antigénicos”, que son mucho más sencillos y baratos y que nos ofrecen el resultado en 15 minutos, indican que la persona que da positivo en la prueba está afectada por la enfermedad, pero no sirve de forma clara e indiscutible para diagnosticar a las personas que la pasan de forma asintomática. En otras palabras, las comunidades autónomas que han decidido cambiar sus protocolos y han pasado a realizar test de antígenos en lugar de PCR, arrojarán unas cifras mucho menores de nuevos casos y su incidencia acumulada de los mismos será menor. Pero ¿es este el indicador por excelencia de que estas comunidades estén controlando mejor el desarrollo de la pandemia?, y sobre todo ¿se puede comparar con las que realizan PCR? Definitivamente no, al menos desde la evidencia de la epidemiología, de la clínica y de la salud pública. Y precisamente por esta razón, vengo defendiendo, al igual que muchos de los estudiosos y expertos en la enfermedad, que se deben hacer las comparaciones basándose en los indicadores de gestión de la “presión asistencial”: número de personas diagnosticadas, casos en tratamiento y seguimiento domiciliario, número de ingresos en planta, en UCI, fallecimientos, media de estancia hospitalaria y altas clínicas, el número de rastreadores y el de casos que son capaces de seguir de los contactos estrechos, además del porcentaje de casos que son atendidos por el sistema sanitario y que padecen otras muchas enfermedades que no podemos olvidar. Aunque tampoco estaría de más que se hicieran comparaciones, y que se publicaran los datos, del porcentaje de llamadas que se atienden personalmente en los centros de salud y el de atención personalizada en los mismos.

Y por supuesto que debemos seguir haciendo pruebas, PCR y Test Rápidos de Antígenos, y cuantas más mejor, porque con ellas y sobre todo con las primeras, podemos hacer un diagnostico precoz de los casos asintomáticos que son los que se pueden escapar con la segunda prueba, y que son personas que por no saber que padecen la enfermedad, pueden seguir contagiando.

Y todo ello sin olvidar la importancia de los “test serológios” que son los que nos pueden ayudar a conocer el estado de inmunidad de la población, tal y como se hizo con el primer estudio serológico cuando comenzábamos con las fases de la desescalada y que nos informaba de que sólo 5% de la población estaba inmunizada. ¿Cuál es la situación ahora? Confiemos en que lo podamos saber cuando se realice el nuevo estudio serológico que nos han prometido desde el Ministerio de Sanidad.

En definitiva, si hacemos comparaciones, todas las comunidades autónomas deberían utilizar los mismos indicadores, porque de lo contrario los datos solo servirán como hasta ahora, para defender distintos modelos de gestión de la pandemia basados en criterios políticos, algo a lo que, por desgracia cada vez estamos más acostumbrados.

 

Jesús Sánchez Martos

Catedrático de Educación para la Salud

Universidad Complutense de Madrid

@jsanchezmartos