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Caixabank tiene en Cantabria más presencia y negocio que Bankia, sumando ambas 300 empleados

Debido al solapamiento de oficinas en los núcleos poblacionales más importantes, se da como segura una reducción de sucursales y de efectivos.

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06-09-2020

CAIXABANK Y BANKIA SUMAN EN CANTABRIA 55 oficinas, siendo la red de La Caixa la más amplia ya que tiene 36 oficinas si descontamos las nueve que por el ERTE aprobado el pasado año se reducìan las oficinas; además, tiene presencia en 24 localidades. Por su parte, Bankia con una oficina para empresas y 19 sucursales o cajeros, sin especificar más detalles.

Ambas entidades -teniendo en cuenta que Bankia surgió en parte de Caja Madrid- cuentan con esta importante presencia en Cantabria al hacerse cargo hace tiempo de la red de Caja Rural de Cantabria.

En enero del pasado año CaixaBank informó del número de empleados que se verían afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que a nivel nacional afectó más o menos a 2.100 trabajadores lo que representó un 7% de todos sus empleados.

En Cantabria, según se informó, el ajuste afectaía a 20 personas de una plantilla de poco más de 200 trabajadores, según comunicó la dirección territorial a los sindicatos con el fin de abrir una ronda de negociaciones dirigida a definir los tipos de salidas acordadas para evitar que fueran forzadas.

Por su parte, Bankia tiene una presencia bastante inferior a la de Caixabank, alrededor del cincuenta por ciento, si bien cuenta con oficinas en las poblaciones más importantes de Cantabria, principalmente en Torrelavega y Santander. Tiene poco más de cien empleados que unidos a los doscientos de La Caixa significa que por el solapamiento de oficinas en los núcleos poblacionales más importantes habrá una reducciòn tanto de oficinas como de efectivos. En consecuencia, Caixabank tiene más presencia y negocio que Bankia en Cantabria.

VÍSPERAS DE MÁS FUSIONES.

El pasado martes Luis de Guindos, invitado a un foro sobre banca, coincidía con el gobernador del Banco de España, Hernández de Cos y con el presidente de la AEB, José María Roldán en que el sector bancario español, como ya se recomienda en Europa, debe ir a un proceso de fusiones para mejorar el problema más importante que tiene: rentabilidad. "Las fusiones son la solución al problema de rentabilidad", decía y añadía que la recomendación comunitaria era aplicable a España.

Es curioso que Luis de Guindos haya sido la persona que, primero como vicepresidente económico del Gobierno de España y ahora como vicepresidente del Banco Central Europeo, actuara de telonero a una de las noticias del año en materia financieraEn 2017 fue la compra del Popular por el Santander por tan solo un euro y ahora la fusiòn a absorción de Bankia por Caixabank.

Más problemáticas fueron sus palabras apenas unas semanas antes del anuncio de absorción del Popular por parte del Banco Santander, ya que en aquella ocasión, Guindos dijo que el banco que dirigía Saracho era "solvente" y que sería los accionistas quienes decidirían su futuro. Poco después se vendía por un solo euro al Santander, haciendo que los accionistas del popular lo perdieran todo.

Ahora, Guindos ha sido un simple maestro de ceremonias, un pregonero que sin anunciarlo de forma explícita, adelantaba la que puede convertirse, de culminarse, en la noticia financiera más importante del año del coronavirus: la fusión entre las herederas de las dos grandes cajas de Madrid y Barcelona, Bankia y CaixaBank.

Empleados y clientes, en el punto de mira

"Era un rumor que llevaba mucho tiempo sonando", comenta una de las fuentes consultadas por Libre Mercado, "estábamos esperando que se confirmara". En cuanto a las consecuencias del anuncio, el sentimiento del mercado es unánime y todas las fuentes consultadas apuntan en la misma dirección: servirá para consolidar ambas entidades en un momento muy complicado, y parece evidente que reducirán oficinas y personal. "Será malo para los empleados y los clientes", dice una de estas fuentes, muy conocedora del proceso de absorción del Banco Popular por parte del Santander.

Los dos grupos suman más de 51.000 empleados, de los que más de 35.000 los aporta CaixaBank. Las fuentes consultadas calculan que "sobran como un 30% de empleados", y "tienen una importante duplicación de oficinas", lo que avanza un proceso de ajuste importante.

"No les queda otra"

Otra de las fuentes, sin embargo, apunta a que "no les quedaba otra", dado el hercúleo reto que tiene el sector por delante, no sólo por los problemas de rentabilidad que entraña el valor del dinero impuesto por los bancos centrales, sino por la catarata de impagos y concursos que tendrán que afrontar merced al impacto de la gestión de la crisis del coronavirus en el tejido productivo.

Recordemos que el principal negocio de los bancos es el de prestar dinero a particulares y empresas y cobrar intereses por ello. Si los cálculos del Banco de España hablan de entre el 25% y el 30% de empresas con serios problemas para hacer frente a sus obligaciones financieras, amén de un paro real más cercano al 25% que al 15,33% que establece la EPA, la catarata de impagos "va a ser criminal".

Fuentes del entorno concursal señalan que si el año pasado se presentaron 6.000 concursos de acreedores, para este se prevén 60.000.

"Nosotros ya habíamos jugado"

Fuentes de otras grandes entidades como Santander declinan opinar y advierten de que "nosotros ya habíamos jugado y ahora les tocaba a otros", en referencia a la absorción del Banco popular.

Bankia ganará presencia

Otra fuente, perteneciente a un grupo inversor, señala que "la operación tiene sentido" y daría presencia a Bankia a nivel nacional y en el segmento de empresas, mientras que para CaixaBank significará una buena oportunidad para diversificar. Según confiesa, "se esperaban fusiones, pero creí que veríamos otras más pequeñas. No sé si terminará ejecutándose", señala.

Más grande no significa mejor

Sin embargo, no llueve a gusto de todos, un experto en el sector bancario considera que "este tipo de fusiones ni mejoran la solvencia ni mejoran el servicio al cliente. Más grande no significa necesariamente mejor". Además, recuerda que en un sistema bancario como el español, donde no hay libertad de entrada, si los actores "existentes van funcionando y son cada vez menos, lo que nos dice la ciencia económica es que el mercado terminará siendo menos eficiente".

 

Caixabank tendrá el 74,2% en una fusión que elevará beneficio por acción un 28%

La unión de esta entidad y Bankia dará lugar al mayor banco de España y supondrá un ahorro en costes anuales de 770 millones de euros.

 

 

Caixabank en Zaragoza.Caixabank en Zaragoza.Oliver Duch

La fusión entre CaixaBank y Bankia para dar lugar al primer banco en España supondrá un ahorro anual de costes en torno a los 770 millones de euros, y elevará el beneficio por acción un 28% respecto a las estimaciones de mercado para 2022. Así lo revela el proyecto de fusión pactado por ambas entidades y del que han informado este viernes a la CNMV, el regulador bursátil español.

 

Asimismo, CaixaBank tendrá inicialmente el 74,2 % del nuevo grupo fruto de su fusión con Bankia, que poseerá el 25,8 % restante, tras la ecuación de canje que figura en el acuerdo alcanzado este jueves por los consejos de administración de ambas entidades. CriteriaCaixa, entidad controlada al 100 % por la Fundación Bancaria La Caixa, se mantendrá como accionista de referencia de la nueva CaixaBank con alrededor del 30 % del accionariado, mientras que el FROB alcanzará el 16,1 %.

 

Todo ello después de que los consejos de administración de ambas entidades hayan aprobado la fusión por absorción de Bankia por CaixaBank, con una ecuación de canje de 0,6845 acciones ordinarias nuevas de CaixaBank por cada acción de Bankia, según han informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. 

 

Ambas entidades prevén que la fusión de los dos bancos genere "nuevos ingresos anuales" en torno a los 290 millones. Otro dato de interés que aporta el documento es que los objetivos de solvencia del nuevo banco quedarán fijados en una ratio CET1 -de capital de máxima calidad- de entre el 11 % y el 11,5 %, sin considerar ajustes transicionales por la IRFRS9 -la nueva normativa contable- y en un "buffer" -colchón de capital- de entre 250 y 300 puntos básicos sobre el requerimiento regulatorio.

 

Más allá de estimar en esos 770 millones las sinergias anuales de costes derivadas de la fusión, el documento no da detalles acerca de cuántas sucursales pueden cerrarse en España ni tampoco acerca de cuántas personas se pueden ver afectadas por el ajuste de personal derivado de la integración.

 

En cuanto a empleados, la unión de CaixaBank y Bankia sumará 51.536, de los cuales CaixaBank aporta 35.589 y Bankia un total de 15.947. Respecto a la red de oficinas, alcanzará las 6.727 oficinas, 4.460 procedentes de la red de CaixaBank y 2.267 aportadas por Bankia.

"Tras la ejecución de la fusión, la entidad combinada completará el análisis de los solapamientos, duplicidades y economías de escala derivadas del proceso, sin que a esta fecha se haya tomado ninguna decisión en relación con las medidas de índole laboral que será necesario adoptar para proceder a la integración de las plantillas como consecuencia de la fusión", aseguran ambas entidades en el documento.

"En todo caso, la integración de las plantillas se llevará a cabo respetando los procedimientos legalmente previstos en cada caso y, especialmente, lo relativo a los derechos de información y consulta de los representantes de los trabajadores, manteniéndose con estos las correspondientes reuniones y negociaciones que permitan desarrollar la referida integración de las plantillas con el mayor acuerdo posible entre las partes", sentencia el documento.

Los consejos de administración de CaixaBank y Bankia dieron luz verde anoche a la fusión entre ambas entidades para crear el primer banco de España, que sumará unos activos de 664.027 millones de euros, mantendrá su sede en Valencia y que estará comandado por el tándem formado por Gonzalo Gortázar y José Ignacio Goirigolzarri.

El gigante surgido de la fusión será el décimo banco en Europa y tendrá unos activos totales de 664.027 millones de euros, al sumar los 445.572 millones de CaixaBank y los 218.455 millones de Bankia, según las cuentas del primer semestre del año de ambas entidades.