Díaz Tezanos y Gastón Gómez visitan el C.A.E.M Valle de Cayón

Este centro está enmarcado dentro de los recursos residenciales especializados del servicio de Atención a la Infancia y la Familia de la Dirección General de Servicios Sociales del Gobierno de Cantabria.

Enviar a un amigo
14-05-2019

La vicepresidenta del Gobierno, Eva Díaz Tezanos ,y el alcalde de Santa María de Cayón, Gastón Gómez, visitan el Centro de Atención Especializada a Menores ”Valle de Cayón”.

Este centro está enmarcado dentro de los recursos residenciales especializados del servicio de Atención a la Infancia y la Familia de la Dirección General de Servicios Sociales del Gobierno de Cantabria.

Este recurso acoge a menores, con edades comprendidas entre los 12 y 18 años de edad, que se encuentran en situación de desprotección o en riesgo social y menores infractores, que precisen de un tratamiento especializado. Se les proporciona atención y protección específica que responda a las necesidades generadas por los trastornos de comportamiento que padezcan.

Con esta visita, se pone de manifiesto el interés mostrado por ambos responsables políticos, quienes de primera man, han podido conocer el funcionamiento de este centro y la actividad desarrollada por los profesionales que trabajan allí. Además han podido conocer las distintas fases en que se proporciona la atención a los menores residentes. El Centro “Valle de Cayón” dispone de 16 plazas en convenio con el Gobierno de Cantabria y cinco más para otras comunidad autónomas.

El objetivo del centor es ofrecer un modelo de atención específica para aquellos menores que precisen un contexto más estructurado, que facilite la estructuración del proceso madurativo o capacidad de socialización que por diferentes conflictos psicológicos en su personalidad derivan en graves problemas emocionales y comportamentales, promoviendo su desarrollo integral y crecimiento personal para facilitar su integración normalizada en la comunidad.

Así, son susceptibles de intervención en el CAEM menores adolescentes en situación de guarda o tutela, que presentan una presencia recurrente de conductas disruptivas o disociales transgresoras de las normas sociales y los derechos básicos de los demás y que se manifiestan en grado tal que suponen un riesgo evidente de daños o perjuicios graves, tanto a sí mismos, como a terceros, y que además pueden llevar asociados adicciones a sustancias psicotrópicas que deriven en situaciones violentas.