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Jacinta González, una de las niñas de Garabandal, desvela que la hija de Elvis Presley, se curó gracias a la Virgen

Así lo afirma en el libro "Los últimos tiempos ya están aquí" de José María Zavala, que próximamente estará en las librerías.

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22-11-2021

Jacinta González, una de las niñas de las supuestas apariciones de la Virgen en Garabandal (que en 1961 contaba con doce años de edad), revela en el último libro de José María Zavala, Los últimos tiempos ya están aquí” (Custodian Books), cómo la hija del rey del rock Elvis Presley se curó de una grave enfermedad cuando estaba desahuciada por los médicos gracias a la Virgen. El diario La Razón desvela algunos de los contenidos del libro de su colaborador.

Con el nuevo trabajo de Zavala ha sucedido algo insólito en su larga trayectoria como escritor: la avalancha de reservas ha dejado a las librerías sin un solo ejemplar antes de salir oficialmente a la venta. De modo que puede afirmarse ya que se ha convertido en todo un “best-seller” sin haber salido a la venta. Curiosa y real paradoja que la editorial, Custodian Books, ya ha empezado a subsanar (el libro puede reservarse ya en las librerías de toda España, así como en el correo de la editorial, editorialcustodian@gmail.com, dedicado por Jacinta).

Informa La Razón que no es para menos, pues Zavala ha conseguido que la vidente Jacinta González, una de las cuatro niñas a las que presuntamente se les apareció la Virgen en la localidad cántabra de San Sebastián de Garabandal entre 1961 y 1965, hable por primera vez en un libro después de sesenta años de estricto sigilo.

González demuestra ahora que guardaba en su interior un caudal inimaginable de experiencias y mensajes que saca ahora a relucir justo en el 60º Aniversario de las apariciones de Garabandal, como esta misma: “A la única hija de Elvis Presley [Lisa Marie] la Virgen de Garabandal la curó”, asegura la vidente. “Ella –añade Jacinta– es cantante, como su padre. Ganó un disco de platino y alcanzó mucha fama al grabar varias canciones con su padre que aparecieron años después”.

Elvis Presley murió de modo repentino en su mansión de Graceland, en Memphis. Pero la investigación concluyó que, al margen de su mala alimentación y del abuso de barbitúricos, Elvis estaba predestinado a morir joven. Las pruebas de ADN demostraron que tenía problemas en el cromosoma 11, una variante que genera problemas cardíacos. La madre de Elvis también falleció joven y de forma repentina. La enfermedad era genética.

La hija de Elvis Presley estaba entonces muy preocupada a raíz del descubrimiento. Y para colmo, un médico llegó a decir que esa enfermedad en el cromosoma 11 la heredaban los hijos en un cincuenta por ciento. Sin ir más lejos, el hijo de Lisa Marie Presley, Benjamin (Ben), falleció el año pasado antes de cumplir los treinta años. Se dijo que había sido un suicidio con arma de fuego, pero quién sabe si el infortunado muchacho estaba ya al corriente de la enfermedad que llevó a su abuelo a la tumba…

Lisa Marie se casó primero con el cantante Michael Jackson y luego con el actor Nicolas Cage. “El milagro se produjo cuando Lisa Marie tenía siete u ocho años, aunque es posible que ella haya recurrido luego también a la intercesión de la Virgen de Garabandal, tras enterarse de la enfermedad hereditaria de su padre”, comenta Jacinta. Sea como fuere, Lisa Marie tiene hoy 53 años y volvió a nacer entonces.

¿Cómo supo ella la existencia de la Virgen de Garabandal? “Joey Lomangino –explica Jacinta– había conocido en persona a Elvis Presley, en Nueva York. Y al saber que su hija estaba muy enferma, en peligro de muerte, le dejó su medalla besada por la Virgen en Garabandal y la pequeña se curó. Joey iba siempre con su medalla a muchos lugares del mundo y contaba que, gracias a ella, se producían muchos milagros”.

En una de las cinco largas entrevistas mantenidas con José María Zavala los días 15, 16, 21, 22 de julio y 20 de septiembre de 2021, Jacinta clama también al Cielo: “¡Cómo está hoy el mundo, Dios mío, con lo que se nos viene encima…!”. Durante las más de ocho horas de conversación grabadas, abundan aspectos inéditos de las apariciones marianas relacionados con los últimos tiempos y en especial con el denominado “Aviso”, “Milagro” y “Castigo”, este último condicionado a una conversión sincera de la Humanidad a Dios.

Un mensaje de esperanza late desde el inicio de las conversaciones que discurren con gran pulso periodístico y en las cuales desfilan, además de Elvis Presley y de su hija, otros personajes célebres como el astronauta Neil Armstrong, el primer ser humano que pisó la Luna, o la duquesa de Alba.

SESENTA AÑOS DESPUÉS

Se han cumplido sesenta años de la primera aparicion de la Virgen a las niñas de San Sebastián de Garabandal, la jornada se puede afirmar que ha sido tranquila, sin casi presencia en las calles del pueblo, salvo los habituales devotos que recorren la calle y ascienden hasta "Los Pinos" pasando por lugares marcados por acontecimientos ocurridos en los sucesos de hace seis décadas; en concreto, el lugar de la apariciòn del Arcangel a las niñas o la primera visiòn que tuvieron de la Virgen en este dos de julio pero de 1961. Según nos informaron la afluencia de devotos se percibe entre mediados de julio y todo el mes de agosto. CANTABRIA24 HORAS con motivo de este aniversario, recordó los hechos con la crónica que transcribimos.

Lamentablemente, se mantiene una imagen deplorable: los depósitos de la basura y de papel y vidrio siguen delante de una antigua e histñorica ermita que parece se está restaurando, impidiendo que pueda ser visualizada por los visitantes de este pueblo proyectado a la fama por las famosas apariciones de 1961.  Poca sensibilidad, pues, tanto del Ayuntamiento de Rionansa como del Gobierno regional. 

SE CUMPLEN SESENTA AÑOS

Hoy, 2 de julio, se cumplen sesenta años de la primera aparición de la Virgen a las niñas de San Sebastián de Garabandal. Un acontecimiento que ocurrió en una aldea remota de Cantabria (no existía carretera para llegar al pueblo), remanso de paz y belleza campestre que muy pronto, por aquél entonces, se ganó el título del "Lourdes Español". En los años sesenta casi nadie había oído de Garabandal. No está camino a nada. No había ni teléfono.

La mayoría de los habitantes eran fieles católicos. Al acostarse el sol, una mujer siempre caminaba por las calles tocando una campana para recordarles rezar por las almas del purgatorio y al mediodía la campanas de la iglesia sonaban para hacer pausa en el trabajo y rezar el Ángelus. Esa era la vida en esta aldea cántabra del municipio de Rionansa donde sus gentes trabajaban el campo y el ganado. Un pueblo que hace sesenta años comenzó a conocerse por todo el mundo.

 Pero la tarde del 18 de Junio de 1961, cuatro niñas, Conchita González, Mari Loli Mazón y Jacinta González de doce años de edad y Mari Cruz González de once, se encontraban en el sitio llamado "La Calleja", comiendo las manzanas que habían cogido del manzano de la casa del maestro del pueblo sin tener su permiso. De repente, un ruido semejante a un trueno les hizo levantar la vista, momento en el que vieron un Ángel resplandeciente de luz, el cual, poco después, desapareció de repente sin decir palabra. Las niñas, muy asustadas contaron que habían visto al Ángel, que durante el transcurso de los próximos doce días siguientes volvió a aparecérseles ocho veces más. Finalmente, el primero de julio, que era domingo, les anunció que al día siguiente, se les aparecería la Santísima Virgen. Es decir, un 2 de julio como el de hoy de hace seis décadas.

 Como la noticia se propagó velozmente, aquel domingo numerosas personas, entre ellas varios sacerdotes, acudieron a Garabandal para presenciar el acontecimiento. A la salida del sol, muy de mañana, las niñas se encaminaron hacia el lugar donde se les había aparecido el Ángel anteriormente; pero, poco antes de llegar, la Virgen se les aparece acompañada de dos ángeles. La conversación de las niñas con la Madre del Cielo fue familiar y espontáneo. Por último, la Virgen rezó el Rosario con ellas para enseñarlas a hacerlo bien. Las apariciones continuarían durante los siguientes cuatro años (hasta el 13 de Noviembre de 1965), y, frecuentemente, varias veces al día. Las niñas narraron: “Viene con un vestido blanco, el manto azul, la corona de estrellas doradas, las manos estiradas, con un escapulario marrón, salvo cuando lleva al niño en brazos; el pelo largo, castaño oscuro, con raya en medio; la cara alargada, con nariz muy fina; la boca muy bonita, con labios un poco gruesos; aparenta unos 17 años y es más bien alta”. Esta es la descripción que hicieron las niñas de la Señora que comienza a manifestárseles desde el domingo 2 de julio.

Los que acudieron a Garabandal vieron cómo las niñas respondían a las llamadas de la Vírgen, contemplando los éxtasis y las innumerables veces que las niñas cayeron de rodillas sobre los adoquines o las piedras del camino, pero nunca se hicieron el más leve daño. También se les dilataban las pupilas, y caminaban con la cabeza completamente echada hacia atrás.

  A medida que se desarrollaron las apariciones surgió un nuevo fenómeno: el de las caídas extáticas. Durante los éxtasis, y estando las niñas de pie, de repente comenzaban a inclinarse hacia atrás hasta quedar en posición horizontal al nivel del suelo pero sin tocarlo. Al incorporarse lo hacían sin apoyarse en las manos.

Otro rasgo característico de los éxtasis fue el de las marchas extáticas: Las niñas caminaban con la cabeza echada hacia atrás sin mirar a donde se dirigían, agarradas del brazo, tanto por caminos difíciles como por terrenos empinados.

Desde el inicio, las niñas comenzaron, a petición de la Virgen, a presentarle objetos -al principio piedrecillas del camino- para que Ella los besase. Las gentes al darse cuenta, comenzaron a dar a las niñas distintos objetos, como Rosarios, Crucifijos, medallas y anillos de matrimonio. La gente, a veces, colocaba esos objetos encima de una mesa, o los hacían llegar a las niñas por medio de terceros; pero invariablemente, éstas, guiadas por la Virgen durante el éxtasis, devolvían el objeto apropiado a su dueño respectivo sin equivocarse.

Finalmente, el 4 de julio de 1961, la Virgen dio un mensaje al Mundo, que habría de hacerse público el 18 de octubre de ese mismo año. A pesar de la lluvia, unas tres mil personas se congregaron en Garabandal aquel 18 de octubre para escuchar el Mensaje, redactado por las niñas –reproducido en una placa en Los Pinos- con las siguientes palabras:

"Hay que hacer muchos sacrificios y mucha penitencia y tenemos que visitar mucho al Santísimo. Pero antes tenemos que ser muy buenos. Y si no lo hacemos nos vendrá un castigo. Ya se está llenando la copa y si no cambiamos nos vendrá un castigo muy grande".