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Ramón Arenas se da de baja en el PP en una carta abierta a Pablo Casado

HE PODIDO COMPROBAR que contigo “todo cambia para que todo siga igual”, como hemos comprobado en Cantabria... La regeneración contra la corrupción que proclamas una y otra vez, en la práctica ha quedado en un espejismo.

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23-01-2019

RAMÓN ARENAS SAN MARTÍN ha causado baja en el PP de Cantabria tras la dimisión de Ruth Beitia como candidata a la presidencia y la nominación de Sáenz de Buruaga. El destacado militante ha remitido una carta en este sentido a Pablo Casado que publicamos íntegramente. Este es su contenido:

Estimado Presidente:

Lamento comunicarte mi decisión firme de causar baja en el Partido Popular. Créeme que es un paso que nunca me hubiera gustado tener que dar. Pero considero que es la única opción que tengo para seguir manteniéndome fiel a mis principios y valores. Esos que en su día me llevaron a afiliarme a este partido.

Lo hago profundamente decepcionado por tu actitud ante la crisis existente en el Partido Popular de Cantabria, provocada por las graves irregularidades acaecidas durante el XII Congreso Regional. Hechos inaceptables de los que tanto yo como otros militantes y afiliados te hemos dado cumplida cuenta desde el primer momento.

Está acreditado en sede judicial  que miembros del equipo de la actual presidenta del PP en Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, incluido su marido, utilizaron la cuenta de un discapacitado intelectual para proceder al abono de más de quinientas cuotas de afiliación del PP con la única y exclusiva finalidad de ganar el XII Congreso del PP ¿Es acaso moral o ejemplar esa conducta?

También está acreditado que se falsificaron varias firmas de ese discapacitado intelectual para ingresar en su cuenta el dinero con el que se abonaron las referidas cuotas, ya que él no las reconoció como suyas.  Como acreditado está que se pudo vulnerar gravemente la Ley de Protección de Datos al manejarse por parte de quienes efectuaron esos ingresos masivos, los D.N.I. de los más de 500 afiliados para proceder al  pagó de su cuota de afiliación.

También se acreditó en sede judicial que hubo ingresos anónimos y pagos de cuotas anónimos desde la cuenta de titularidad del discapacitado intelectual, realizados desde la sede del PP  de Madrid en Génova.

Aquí en Laredo todo el mundo pone nombre y cara a los afiliados del PP Laredo, que, conchabados con quienes dirigen actualmente el PP en Cantabria y utilizaron la cuenta bancaria de ese discapacitado mental, en determinadas ocasiones le  acompañaron o “custodiaron” en la oficina principal del  Banco Santander de Laredo, con la única y exclusiva finalidad de manejar su cuenta bancaria para ganar un congreso que les diera la dirección del PP en Cantabria.  Todo ello sin que desde el  PP que tú ahora diriges se haya hecho el mínimo esfuerzo por identificarlos y abrir el correspondiente expediente informativo.

Conductas reprobables que, aunque hasta ahora no han sido declaradas ilegales, se alejan totalmente de la corrección ética o ejemplar, pues, como sabes, “la ley no es la que decide cuándo un comportamiento es ético, sólo marca  el límite que no se puede traspasar”.

Cuando hace seis meses alcanzaste la presidencia del Partido Popular, quise creer que tu mensaje implacable frente a cualquier falta de ejemplaridad te llevaría a obrar en consecuencia.  Aquí tenías una buena piedra de toque para acreditar la sinceridad de tus palabras y compromisos.   En juego estaba tu credibilidad como garante de que el Partido Popular entraba en un tiempo nuevo. Una nueva etapa que dejara atrás la laxitud con la que se abordaron los graves casos de corrupción por tu antecesor en el cargo. Aquella actitud contemporizadora, diametralmente opuesta a la ejemplaridad que debe exigirse a cualquier responsable público, acabó por llevarse por delante a quien en el pecado de su indolencia acabó cosechando la penitencia de su indecorosa censura.  

Tras mantenernos expectantes sobre cómo encararías esta crisis en el PP de Cantabria, hace unos días diste a conocer tu posicionamiento.  Y, como tantos otros militantes, afiliados y simpatizantes, sólo puedo decir que me siento muy decepcionado.

Tu decisión ha sido mantener como Presidenta del Partido  en Cantabria a  María José Sáenz de Buruaga, la presunta instigadora y principal beneficiaria de las graves irregularidades. Y has promovido como candidata al Gobierno de Cantabria a Ruth Beitia, identificada por el sector crítico, en una intentona de lavado de cara tan insuficiente como ineficaz, pues como hemos comprobado “no aguantó el tirón” y ha decidido abandonar la política.  Por tanto, una acción de pura cosmética cuando lo que se precisaba era una actuación quirúrgica. 

No has accedido a nombrar una gestora como te pedíamos quienes apostábamos por restañar las heridas dando un ejemplo de responsabilidad y firmeza, desautorizando a quienes incurrieron en actitudes inaceptables en nuestro código ético.  Con tu lamentable decisión has ahondado en el despropósito que venimos padeciendo. Una vuelta de tuerca más a la caótica y guerracivilista situación que estamos viviendo en Cantabria. Además, has demostrado que para tí sólo prima el resultado electoral, dado que has cambiado a Sáenz de Buruaga por Ruth Beita, sólo por una cuestión electoralista, y movido exclusivamente por los sondeos que anunciaron el tremendo batacazo electoral que sufriría el P.P. en Cantabria con Sáenz de Buruaga de cabeza de lista, veremos a quién designas al final como candidata.

Por tanto, la razón fundamental que impulsa mi firme decisión ha sido comprobar que contigo “todo cambia para que todo siga igual”, como hemos comprobado en Cantabria. Un problema que te puede parecer pequeño, si atendemos al ámbito geográfico o demográfico de Cantabria; pero grande, si atendemos a los valores y principios conculcados y pisoteados.

Considero que tu decisión de huir hacia adelante te hace cómplice de unos comportamientos que refutan crudamente tus palabras y compromisos.  La regeneración contra la corrupción que proclamas una y otra vez, en la práctica ha quedado en un espejismo. Por todo ello, y acogiéndome al artículo 10.3 del Reglamento de Afiliación del PP, que establece que “también se considerará petición de baja, la que se anuncia por el interesado públicamente a través de los medios de comunicación”, procedo a trasladarte mi decisión irrevocable  de darme de baja en el Partido Popular.