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Recordando a Julio San Emeterio "El Mezo"

Una vez cerrada su etapa como corredor en activo se dedicó a desarrollar labores de director: Anís Piquío, Estrada-Butano, Monteverde, Licor Karpy y G.D. Teka fueron los equipos donde dejó una gran impronta deportiva y humana.

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Recordando a Julio San Emeterio "El Mezo"
13-01-2021
RECORDANDO A JULIO SAN EMETERIO “EL MEZO”

Julio San Emeterio Abascal “El Mezo”, apodo que heredó de su padre, nació en la conocida como Mies de Vega (Campuzano, Cantabria) a las dos de la madrugada el último día de marzo de 1930; era el segundo hijo del matrimonio compuesto por el mecánico Julio San Emeterio Díaz, natural de Torrelavega, y la ama de casa Ramona Abascal Arenas, natural de La Busta (Alfoz de Lloredo, Cantabria). Sus abuelos paternos fueron Lucio San Emeterio y Virgina Díaz, naturales de Torrelavega (Cantabria) y Coo (Cantabria), respectivamente, mientras que por línea materna era nieto de Santos Abascal Gutiérrez, originario de Nuestra Señora de la Vega de Pas (Cantabria), e Isabel Arenal Cosío, oriunda del citado pueblo de La Busta.

Con catorce años Julio ya conducía el camión de su padre, al que ayudaba en las tareas de recogida y reparto de diversas mercancías. Julio y sus hermanos Isabel, Benito y José quedaron huérfanos de madre siendo niños. Acaso influenciado por el ambiente ciclista que por aquellos primeros años de la postguerra española impregnaba Torrelavega, donde Fermín Trueba era el “signifer” que enarbolaba el estandarte de los valientes de la carretera cántabros, Julio iba ahorrando para poder comprarse una bicicleta de competición; y en dicho afán también se vieron involucrados sus hermanos varones, quienes no llegarían a igualar la fama deportiva de su hermano mayor.
No será hasta 1947 cuando comienzan a aparecer las primeras noticias en prensa acerca de la carrera deportiva de Julio, año en el que participa en el campeonato regional de Cantabria para neófitos quedando clasificado en segundo lugar. Al año siguiente se proclama campeón de España de su categoría (principiantes) y el equipo cántabro -del que forma parte- también se proclama campeón por escuadras. Julián Merino, colaborador deportivo de El Diario Montañés y que firmaba sus crónicas con el seudónimo “Lapize” (en honor del campeón ciclista francés Octave Lapize, ganador, entre otros triunfos, de un Tour de Francia y tres París-Roubaix) ya auguró entonces el gran porvenir de Julio con las siguientes palabras: “La esperanza del ciclismo montañés está servida. Su forma de correr, su clase, es la nota más destacada del ciclismo español de 1948”. El tiempo le daría la razón.

A partir de aquí, el ascenso de su carrera deportiva irá en aumento de tal forma que en 1955 es seleccionado, junto a su amigo el también cántabro Adolfo Cruz “El Cinchu”, para disputar la Vuelta Ciclista a España, carrera en la que Julio participará en siete ocasiones logrando buenas clasificaciones en la general y una victoria parcial de etapa, concretamente la que finalizó en Santander (Vitoria-Santander) en la edición de 1959. Un Giro de Italia y cinco Tour de Francia jalonan el palmarés deportivo de las grandes vueltas por etapas en las que participó, siendo pieza fundamental en la victoria final de Federico Martín Bahamontes en el Tour de 1959. Es por esto último que Julio San Emeterio ha pasado a los anales de la historia ciclista como el gregario de lujo y compañero fiel de El Águila de Toledo.

Dos años antes (1957), Julio junto con José Gómez del Moral, Alberto Sant-Alenta y Juan Crespo Hita, los cuatro integrantes del equipo español, fueron los primeros ciclistas españoles en disputar la Vuelta Ciclista a Colombia, que aquel año celebraba su séptima edición. Julio ganará dos etapas y fue clave en el triunfo final de su compañero Gómez del Moral. Como anécdota cabe contar que Ramona, la hija primogénita de Julio y de su esposa Argentina, nació cuando su padre volaba sobre el Atlántico camino de Colombia. Sus otras dos hijas, Argentina y Gema, también nacieron cuando su padre estaba fuera de casa disputando carreras.

Otra gran prueba ciclista -en este caso netamente cántabra- como es el Circuito Montañés también consta en su palmarés, carrera que ganó en 1954, año de su primera edición y primer año asimismo como profesional de Julio, estado que alargaría hasta 1965.

A lo largo de su carrera deportiva militó en los siguientes equipos: 1957: Mobylettte-Coabania, donde coincidió con Bahamontes, y Gamma, junto a Jesús Loroño y los hermanos Carmelo y Roberto Morales; 1958: Kas-Boxing Club, al lado, entre otros, del también cántabro de Riocorvo Manuel Martín Piñera; 1959: Tricofilina-Coppi, donde coincidió de nuevo con Bahamontes y el "campionissimo" Fausto Coppi; 1960: Faema, al que le llevó su gran amigo Bahamontes y donde figuraba también el gran Rik Van Looy, quien ese año cosechó nada menos que 31 victorias; 1961-1964: Ferrys, corriendo junto a sus paisanos Ventura Díaz, José Pérez Francés y Emilio Cruz; 1965: Margnat-Paloma, donde compartió de nuevo con Bahamontes, además del campeón Rudi Altig.

Una vez cerrada su etapa como corredor en activo se dedicó a desarrollar labores de director: Anís Piquío, Estrada-Butano, Monteverde, Licor Karpy y G.D. Teka fueron los equipos donde dejó una gran impronta deportiva y humana. Julio San Emeterio falleció el 28 de abril de 2010.
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(Artículo que publiqué en CONTRAMETA con motivo del fallecimiento de Julio San Emeterio)

En la foto aparece Julio San Emeterio inmediatamente a la izquierda del también montañés M. Martín Piñera (con la banda), el cual se proclamó campeón de la Vuelta Ciclista a la Rioja en 1958 con el KAS Boxing Club, y a la que se corresponde la imagen.