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¿Por qué es tan importante es cuidar tu higiene bucal?

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13-10-2021

El cuidado del sistema digestivo es fundamental para procesar de manera correcta los alimentos y bebidas, siendo la cavidad bucal la principal vía para consumirlos. Por eso la higiene de la boca promueve una buena digestión: si en los dientes o encías se presenta una enfermedad podría verse afectada la forma ingerir y digerir lo que consumimos.

El cuidado bucal es indispensable para la salud general del organismo. La OMS (Organización Mundial de la Salud) determina que cuidar la lengua, dientes y encías previenen las enfermedades periodontales, infecciones bucales y dolores orofaciales, incluso el cáncer de garganta. También evita la pérdida de dientes y otros trastornos que dificultan la capacidad de morder, masticar, hablar y sonreír. Esto incide en el bienestar psicosocial, por lo que se recomienda acudir a Dentistas en Santander que ayudan a preservar la salud bucal.

La importancia de una buena higiene bucal

De acuerdo a la OPS (Organización Panamericana de la Salud de la OMS), “Las enfermedades bucodentales pueden convertirse en un obstáculo importante para disfrutar de una vida saludable”. Y es que existe una relación estrecha entre las enfermedades periodontales y las enfermedades sistémicas, tal como indica la Academia de Odontología General.

Las cifras del Consejo de Dentistas demuestran que el 95% de los españoles padecen caries, mientras que el 90% de los problemas en los dientes y encías se deben a las enfermedades sistemáticas. Por ejemplo, la diabetes y la leucemia conllevan a manifestaciones bucodentales negativas: encías inflamadas, úlceras en la boca, sequedad bucal, etc.

Es importante tener higiene bucal porque, de lo contrario, se conduce a una serie de problemas perjudiciales para la salud. Darse cuenta de cualquier síntoma: mal aliento, caries, sangrado durante el cepillado, enrojecimiento en las encías u otro debe ser una alerta para consultar con el dentista.

A veces los malos hábitos bucodentales hacen que aparezcan problemas de digestión. La diarrea y vómitos, la insuficiencia intestinal o el síndrome de colon irritable son algunos de los principales problemas. El cuidado del organismo en general es importante para prevenir enfermedades bucodentales y sistémicas.

Tienes higiene bucal cuando…

La higiene bucal significa que la boca está saludable. Luce y huele bien sin problemas constantes de mal aliento debido a que los dientes no tienen restos de comida y están limpios. Tampoco tienen caries ni se tornan amarillentos.

Por su parte, las encías son rosadas y no duelen o sangran al cepillarse, usar hilo dental o beber líquidos fríos o calientes. Estas son las señales de que no tienes problemas bucodentales, pero la consulta con el dentista siempre debe realizarse periódicamente.

¿Cómo tener una buena higiene bucal?

La higiene bucal no solo brinda estética para tener mejor autoestima, sino que permite hablar y comer de forma apropiada para evitar problemas digestivos. Asimismo, se previenen las enfermedades bucodentales que tanto afecta la calidad de vida de las personas.

Para tener una buena higiene bucal, lo primero es comenzar desde niños a practicar los buenos hábitos. Aún así nunca es tarde para iniciar. También es importante acudir al dentista dos veces al año, o mínimo una vez.

Cepillar los dientes 3 veces al día

Uno de los cuidados más básicos es cepillarse los dientes al despertarse en las mañanas, después de cada comida y antes de acostarse a dormir. Cepillarse al menos 3 veces al día durante dos minutos es lo recomendable para reducir y eliminar las bacterias acumuladas en los dientes y encías.

Usar hilo dental

El hilo dental sirve para complementar la higiene bucal después del cepillado. Su función es evitar la aparición del sarro entre los dientes, aparte que ayuda a eliminar la placa bacteriana entre los espacios que no alcanza el cepillo.

Escoger un dentífrico adecuado

La crema dental no puede ser cualquiera, ya que su elección depende de las necesidades de cada persona. El dentista recomienda un dentífrico blanqueador, anticaries, para los dientes con sensibilidad o si presentan alguna enfermedad bucodental.

Realizar un buen cepillado dental

Más allá de cepillarse 3 veces diarias, es importante practicar una buena técnica de cepillado que elimine las bacterias. Por lo general, se comienza desde las muelas hasta los dientes de arriba y abajo con movimientos de atrás a adelante y circulares.

Cambiar el cepillo dental

El cepillo dental se desgasta en corto tiempo por la cantidad de veces que se utiliza. Se cambia cada 3 meses para potenciar el cuidado de los dientes. Es preferible que sea de cerdas suaves o medias que no rompen las encías.

Dejar de fumar

Los fumadores son propensos a sufrir enfermedades e infecciones bucodentales por los efectos negativos de la nicotina y la reducción del flujo sanguíneo. Sin el oxígeno de la sangre no se nutren las encías, por ende, se oscurecen y debilitan los dientes.

El cuidado bucal en los bebés y niños

Desde los primeros años de vida es vital una buena higiene bucal para prevenir enfermedades de corto a largo plazo. Los bebés necesitan la limpieza de encías después de cada comida (lactancia o fórmula) con un paño húmedo. En el momento que sale el primer diente comienzan los controles regulares con el odontopediatra y el cepillado común.

Los controles periódicos, una alimentación balanceada y la limpieza encías y dientes son la clave para el cuidado bucal. Además, se detectan patologías tempranas que podrían requerir de procedimientos complejos en el futuro.