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LA ESCUELA COMO INSTRUMENTO DE ENSEÑANZA DE LA LIBERTAD

Por BERNARDO RABASSA

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Leyendo la newsletter del Instituto Bruno Leoni de Italia, me he encontrado con su iniciativa de ayudar a la Escuela italiana, proporcionando una especie de puente para conectar la información transmitida por los profesores de las diferentes disciplinas con la realidad que los estudiantes viven a diario.

Según Laura Galli Profesor del Liceo Bertacchi (Lecco) el propósito de la escuela es formar ciudadanos conscientes, capaces de analizar la complejidad y formular juicios autónomos en lugar de aceptar pasivamente los de los demás, lo que me parece que es la forma de educar en libertad, que yo venía practicando en mi juventud cuando era maestro de una escuela unitaria en Puigpunyent en Mallorca, lo cierto es que entonces no existían ni los ordenadores ni las tablets, ni los móviles y el mundo de mis alumnos, se restringía a su familia y a los habitantes del pueblo, quienes, por no estar conectados, ni leían el periódico, que yo me esforzaba en explicar para situarles frente a los problemas, que en los años 60 les concernían sin conocerlos.

El contenido de sus libros, donde tenían que aprender conocimientos y habilidades, resultaban demasiado abstractos para comprender la realidad que entonces era el franquismo, alejados de la vida internacional y de la comprensión de la Historia, que hoy en día a través de la televisión, pone, a mi juicio en exceso de velocidad, contenidos y problemas ya que según Laura “los adolescentes utilizan las redes sociales como una fuente privilegiada de información.

Dada la velocidad con la que los contenidos se suceden en las plataformas, especialmente Tik Tok e Instagram, porque Facebook es un "boomer", el tiempo de insights es inevitablemente muy corto y, en consecuencia, las opiniones y juicios que se derivan de él son muy superficiales”.

Esto es lo que, en España, se ha concebido con la Ley Celaá de la que la exministra dijo: “La ley cambia la filosofía hacia la equidad. Impulsa la excelencia para que todos los alumnos desarrollen su talento al máximo, más allá de sus condicionamientos de origen. La escuela tiene que recuperar su función de ascensor social. Un niño puede entrar vulnerable a la escuela, pero no podemos consentir que salga vulnerable de ella”.

Buenas palabras, pero los docentes de filosofía denuncian la exclusión de esa disciplina de la enseñanza secundaria obligatoria y reivindican su centralidad en una educación que apueste por el pensamiento crítico. La norma devuelve la obligatoriedad de la asignatura de Historia de la Filosofía en 2º de bachillerato, que pasó a ser optativa con la LOMCE, la ley que aprobó el PP con el ministro Wert. Sin embargo, no recupera la asignatura de Ética en 4º de la ESO y la sustituye por una asignatura que se llamará Valores Cívicos y Éticos. Algo que no ha gustado a los profesores de Filosofía por dos razones.

En primer lugar, porque consideran que la Ética es insustituible; en segundo lugar, porque consideran que el Gobierno no atiende al acuerdo que aprobó la Comisión de Educación que instaba a recuperar el ciclo de tres años de esta materia. Se trata de que la equidad es lo contrario a la competencia y por lo tanto no permite que destaquen aquellos alumnos más capaces y que la exministra considera elitismo, hacer predominar lo público con la consiguiente falta de libertad y abandonar la Ética y La Filosofía

Un análisis crítico según el Sacapuntas nos da el siguiente resultado:

1) Favorece centros públicos frente a concertados.

2) Favorece centros inclusivos y a quienes hagan medidas por la inclusión. Tanto en género como en educación especial.

3) Reactiva las comisiones de escolarización, para intentar que no haya segregación por centros según razas, cultura, nivel socioeconómico.

4) Elimina las reválidas y prioriza la evaluación de competencias “frente a la de resultados.

5) Trae de vuelta la diversificación “para ayudar a la gente a sacarse ESO y tratar de acabar con los “itinerarios” que clasificaban a alumnos según rendimiento”.

Naturalmente esta Ley no resuelve los problemas de la Educación, en los que tendrían que ponerse de acuerdo los partidos de derechas y de izquierdas, como es lógico, en un tema de trascendencia nacional como es el futuro de nuestra juventud, esta, pretende ser una Ley de izquierdas, no llega a serlo, pero sí que crea un sistema complejo, ya que el rendimiento de los alumnos, que se evalúa a través de las calificaciones(notas) .

Lo demás es pura palabrería sectaria para introducir los conceptos de género y lavar los cerebros de nuestros niños, haciendo de las escuelas un espacio de adoctrinamiento, lo que es y me repito no formar ciudadanos conscientes, capaces de analizar la complejidad y formular juicios autónomos en lugar de aceptar pasivamente los de los demás, lo que me sigue pareciendo, que es la única forma de educar en libertad.

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